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Jessica Inchauspé, autora del libro La revolución de la glucosa y conocida en redes sociales como la “diosa de la glucosa”, revolucionó el modo en que entendemos la alimentación. Esta bioquímica sostiene con firmeza que equilibrar los niveles de glucosa en sangre es clave para preservar la salud y prevenir enfermedades como la diabetes, trastornos cardiovasculares, daños renales, neuropatías e incluso problemas de visión. En este sentido, brinda algunos consejos para controlar los picos de azúcar.
“Muchas personas estamos atrapadas en una montaña rusa de glucosa, con antojos constantes y sensación de cansancio. Pero liberarse de ella es posible y puede lograrse en solo unos días”, explica. Inchauspé se basa en un enfoque científico que combina su método propio con estudios avalados por prestigiosas instituciones como la Universidad de Cornell.

Inchauspé hace hincapié en que el simple hecho de cambiar el orden en que ingerimos los alimentos puede transformar nuestra salud. “Debería hacer una camiseta con esto”, bromea al explicar su fórmula a Telva.
El orden ideal, según la “gurú de la glucosa”, es el siguiente:

La experta diseñó un método que se implementa progresivamente en cuatro semanas, cada una enfocada en un pilar específico para regular los niveles de azúcar en sangre. Este sistema no solo se apoya en su experiencia como bioquímica, sino también en datos recopilados de investigaciones académicas. Sus investigaciones demostraron que el orden en que se consumen los alimentos durante una comida puede reducir significativamente los picos de glucosa e insulina, hasta en un 75%, sin necesidad de cambiar la cantidad ni el tipo de alimentos.

Los vegetales ricos en fibra no solo ralentizan la absorción de azúcares, sino que también promueven un equilibrio en los niveles de insulina. Por su parte, las proteínas y las grasas actúan como un amortiguador que estabiliza el impacto de los carbohidratos. Al dejar los azúcares e hidratos para el final, la curva de glucosa se suaviza, reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas y mejorando la calidad de vida.
Esta metodología no requiere cambios drásticos en la dieta ni sacrificios extremos, solo ajustar el orden en que se consumen los alimentos. Jessica Inchauspé lo resume con entusiasmo: “Es un pequeño cambio con un impacto enorme”, finaliza.
Su enfoque no solo busca transformar cómo comemos, sino también educar sobre la importancia de entender cómo funciona nuestro cuerpo frente a los alimentos. Sin duda, su “revolución de la glucosa” está marcando el camino hacia una alimentación más saludable.


