Cumplí 40 años, ¿ahora solo tengo que entrenar para mantenerme?

Para ganar más masa muscular lo que marca la diferencia es cómo llegamos a esa edad y los hábitos que llevamos
Para ganar más masa muscular lo que marca la diferencia es cómo llegamos a esa edad y los hábitos que llevamos Crédito: Shutterstock
Malú Pandolfo
(0)
13 de agosto de 2019  • 19:14

Están quienes vienen practicando actividad física sin parar desde siempre, los que recién arrancan a entrenar después de los 40 años motivados por mantenerse en buen estado, y los sedentarios declarados. En cualquiera de los casos, más allá de las cuatro décadas, ¿con entrenamiento, se está a tiempo de ganar masa muscular? ¿O se debe resignar a mantener lo que hay?

"Pasados los 40 o 45, lo que marca la diferencia a la hora de ganar más masa muscular es cómo llegamos a esa edad y los hábitos que llevamos. También influye la llegada de la andropausia en el hombre y la menopausia en la mujer, que no llegan a todos a la misma edad", señala Alejandro García ( @gymextremo), médico especialista en deporte (MN 106.404).

Al respecto el médico sostiene que quienes llevan toda una vida de hábitos saludables que incuyen actividad física, nutrición sana y descanso, corren con ventaja al entrenar después de los 40. "Su salud, rendimiento, calidad de vida y fuerza serán indefectiblemente mejor que quienes llevan una vida sedentaria y alejada de hábitos saludables", aclara. Por el contrario, en quienes mantienen el sedentarismo y malos hábitos en general "el cuerpo tiende a la debilidad y entra en un estado inflamatorio por lo que se vuelve más predispuesto a alteraciones y patologías que afectan de distintas maneras", agrega García.

El especialista destaca el comportamiento de la grasa y del músculo. "Ambos son tejidos u órganos que se comportan como glándulas endócrinas, liberadoras de hormonas. Si ambos tejidos se encuentran saludables y en cantidades adecuadas, sin exceso de grasa ni pérdida de masa muscular, funcionarán bien. En cambio, si ocurre lo contrario, podrían afectar tanto a nuestro metabolismo como a nuestra salud y calidad de vida", advierte.

Crédito: Shutterstock

Factor hormonal

La mitad de la vida está marcada por los cambios hormonales, tanto en las mujeres como en los hombres. Estos cambios repercuten en varios sentidos, incluso en las formas del cuerpo. "Luego de que dejamos de tener el estímulo hormonal, es más probable que no podamos seguir ganando masa muscular. Entonces, nuestra preocupación debe dirigirse a seguir manteniendo buenos hábitos en general para perder la menor cantidad posible con el paso de los años", recalca Alejandro García. Por medio de actividad física, con los músculos tonificados y hábitos que acompañan es posible advertir mejoras.

Las consecuencias de contar con mayor o menor masa muscular van más allá de lo estético: "nuestra masa muscular y nuestra fuerza no sólo nos permitirán llevar una vida saludable, sino que también nos ayudarán a llevar una buena calidad de vida y una vida independiente", se explaya el profesional.

En la plenitud de la vida uno puede sentirse saludable y en forma. Por eso tal vez cuesta el ejercicio de pensarse unos años más allá y no se tiene en cuenta la función preventiva de la actividad física para contar con una buena musculatura que va a influir en la futura calidad de vida. "La pérdida de fuerza muscular o dinapenia está íntimamente ligada al aumento de la dependencia y la disminución de las actividades diarias. También al aumento del riesgo de caídas y a delegar actividades cotidianas y simples", explica el doctor.

Crédito: Shutterstock

En acción

Como a toda edad, en la mitad de la vida es también posible observar cambios una vez iniciada la actividad física. "Una persona que no sólo se preocupa por su actividad física, sino que también lo hace con su descanso y su nutrición, obtendrá mayores logros", añade García. "Creo que mejorar los hábitos es como un ejercicio donde siempre debemos intentar aprender más para aplicar y mejorar. No se trata de tener hábitos perfectos sino de intentar mejorarlos día a día", sintetiza el médico especialista en el deporte.

Con actividad física, una buena alimentación y descanso adecuado el cuerpo se moldea y las mejoras son perceptibles. Para eso, "lo ideal es trabajar todas sus aptitudes físicas: la coordinación, el equilibrio, la potencia y la elasticidad, con una rutina específica para cada caso particular", apunta.

¿Qué pasa con los más sedentarios que nunca se movieron? "Nunca es demasiado tarde para empezar, porque cualquier cambio de hábitos siempre va a impactar de forma positiva en la salud".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.