Del mar a la mesa: tres platos con pescados y mariscos para comer en esta temporada
1 minuto de lectura'

Mientras las playas de la Costa Atlántica se preparan para una temporada colmada de expectativas y desafíos, son muchos los que en Buenos Aires comienzan a soñar con una escapada para sentir el aroma de las playas, la arena arremolinada por el viento y los mates (esta vez no compartidos) disfrutados al atardecer. De a poco se acerca diciembre, el mes que marca el inicio estricto de la alta temporada de platos frescos y ligeros, una categoría veraniega donde pescados y mariscos cobran la relevancia que se les niega durante el resto del año. Merluzas y lenguados, chernias y langostinos, chipirones y mejillones, entre decenas de otras posibilidades. Tres buenas opciones para disfrutar del sabor del mar en las calles de la ciudad porteña.
La Feliz en Festival
El bar Festival, con su precioso patio a cielo abierto, y con un apego estricto a los protocolos vigentes, reabrió sus puertas en estas semanas presentando además nueva carta de comidas. Son todos platos pensados para comer con la mano o con tan solo un tenedor, una cocina de bar bien imaginada y llevada a cabo, con sabores intensos capaces de hacer frente a los gin tonic, Negronis y cervezas que salen de la barra.

En estos días, el plato best seller, el más pedido y disfrutado, es el que remite (por su nombre y esencia) a la hermosa Mar del Plata. En un plato hondo enlozado "La Feliz" incluye pequeños chipirones empanados y fritos, en una cocción fuerte que los deja tiernos por dentro y crocantes por fuera. Llegan cubiertos por una salsa tártara con kimchi (que no es invasiva, sino apenas una capa más de sabor que se suma al fondo), junto con los aromas del eneldo y el verdeo. A quienes les guste el picante, la sriracha (la salsa picante nacida en Tailanda) es su compañera ideal.Dirección: Gorriti 5741 WhatsApp: 11-3816-4960 Instagram:https://www.instagram.com/festival.bar/
Merluza al horno en Oviedo
Con el permiso para abrir los salones interiores, Oviedo recuperó finalmente ese brillo que muchos ya tanto extrañaban. Es que este lugar es mucho más que su comida: es la tradicional esquina de Barrio Norte, es el servicio de sus eternos camareros (profesionales, atentos y siempre amigables), es el ambiente con los grandes cuadros alternados con dibujos de Miguel Brascó en sus paredes, es la tremenda cava de vinos que se adivina puertas adentro. Y Oviedo volvió de la mejor forma, recuperando muchos de sus platos emblemáticos, entre ellos los pescados que trabajan como nadie en la ciudad. Frescura, buena mano, sabores clásicos con algunos permisos bien otorgados en las guarniciones.

Hay mucho para elegir: el risotto de langostinos y chipirones es cremoso y dorado; la trucha patagónica sale con un mantecoso puré de zanahoria y tomillos que es una maravilla. Pero es en la simpleza de la merluza al horno donde tal vez mejor se entiende la filosofía de Oviedo: un filet grueso de pescado grande y en punto justo de cocción, con un refrito de verduras de estación que acompaña sin eclipsar. Como siempre, lejos de las modas; y también como siempre, cerca del sabor y la alta calidad. Dirección: Beruti 2602. Teléfono: 4821-3741 / 4822-5415 Instagram:https://www.instagram.com/restauranteoviedo/
Omakase en Inoue
En el mundo del sushi, omakase significa que el comensal confía en el chef, que deja en sus manos la selección de piezas que servirá en la mesa o barra. Esa confianza debe ser devuelta utilizando siempre los pescados más frescos de la casa y los juegos más interesantes en una búsqueda de variedad y equilibrio. En Buenos Aires, un muy buen lugar donde disfrutar una experiencia así es en Inoue, un pequeñísimo restaurante escondido en la isla de Recoleta, donde preparan uno de los mejores sushis de la ciudad (se puede pedir también por delivery y take away). No habrá aquí rolls de queso crema, tampoco salmón ahumado (utilizan principalmente pescados blancos, trucha patagónica, mariscos) ni una profusión de sabores agridulces.

La búsqueda personal de Romina Roux, sushi woman a cargo, va por el lado de maceraciones y fermentaciones, del uso delicado de cítricos, flores y especias, logrando siempre piezas deliciosas. Un ejemplo: el mero marinado por 24 horas en sake kasu y doburoku sake (fermentos elaborados por @fernandomayoral), lavado luego con vingre, y servido en un niguiri con salsa verde casera y huevas negras de algas del mar Atlántico. Un viaje al que vale la pena subirse.Dirección: Francisco de Vittoria 2363 WhatsApp 11-2544-1479 Instagram:www.instagram.com/inoue_bistrojapone
1Así se puede ahuyentar fácilmente los mosquitos de tu casa: el consejo que no falla
2Dejar Italia dolió, la doble identidad caló hondo y halló el camino para no caer en el olvido: “¿Ustedes, tanos, toman mate?”
3Qué le pasa realmente a tu cuerpo si tomás un vaso de agua tibia con una pizca de sal en ayunas
4Los que mandan mensajes escritos en vez de audios comparten cuatro rasgos impactantes, según la psicología




