Desilusión amorosa: cortó con su novia, su hermano lo vio deprimido y lo llevó a una charla que cambió su visión de la vida
Emocionalmente roto al terminar un relación de pareja, David Itic asistió a una charla sobre Kabbalah y desde ese momento su vida dio un giro de 180 grados.
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“Al principio, mi relación amorosa, como la de muchas personas, contó con una etapa de enamoramiento y después aparecieron situaciones en donde me di cuenta que no íbamos por el mismo camino. Entonces, tomé la decisión de manifestar la culminación de ese noviazgo en donde era implícito que cada uno iba a seguir por su lado, lo cual fue para mí el clic que me ayudó a abrir mi corazón. Estaba muy enamorado en aquel momento y ese rompimiento me ayudó a abrirme hasta la raíz y fue ese dolor de lo que no se dio, lo que me llevó a un camino espiritual”.
Corría el año 1998 y David Itic, que había estudiado Comercio Exterior en Argentina, lejos estaba de imaginar cuál sería su destino, y menos todo lo que cambiaría su vida. Se desempeñaba como hombre de negocios de manera independiente, pero a los 33 años se encontraba viviendo un momento de profunda tristeza a raíz de esa fallida relación de pareja. No podía ver la vida de otra forma, ni imaginar que un futuro mejor podía aguardarlo. En medio de ese panorama desalentador, su hermano, que lo veía roto emocionalmente, le preguntó si quería asistir a una charla que organizaba el Centro De Kabbalah de la Argentina y sin demasiadas expectativas accedió a esa propuesta.

Un antes y un después en su vida
El evento, cuenta David a la distancia, se llevó a cabo en un salón muy pequeño al que habían asistido unas 40 personas. Si bien no se acuerda específicamente qué fue lo que más le llamó la atención, lo que sí puede recordar es que se sintió “increíblemente bien” con lo que escuchaba.
“Así fue mi primera intervención, no conocía nada y simplemente fui a escuchar. Y lo que escuché me gustó y me ayudó a entender que todo tiene un propósito, que hay un sistema perfecto de la creación y que las cosas que nos suceden son por un bien mayor. Todo eso resonó en mi alma, me hizo sentir más reconfortado, más tranquilo. Entendí que había una energía que podía cambiar todo lo que había en mi vida, me reconfortaba”.
Esa charla introductoria sobre Kabbalah, una sabiduría que explica cómo funciona el sistema de creación, el propósito de la vida y comparte el sistema de la creación y las reglas espirituales brindando herramientas para poder hacerlo, fue, por un lado, un amor a primera vista para David, pero a medida que siguió yendo a más encuentros comenzó a darse cuenta de qué manera estaba provocando un giro de 180 grados en su vida.

“Me ayudó a comenzar un camino genuino, verdadero”
David sentía una energía motivadora y el deseo de querer aprender y conectar más con esa sensación de plenitud que había sentido. Entonces, comenzó a estudiar de forma más formal y comprometida. Estaba tan entusiasmado que quería compartir con todo el mundo lo que él estaba descubriendo en primera persona. Y a medida que fue pasando el tiempo la Kabbalah lo ayudó a superar el duelo tras el fin de su romance y le permitió ver el futuro con optimismo y esperanza.
“Obviamente, que en ese momento tuve dolor y sentí vclaro, pero eso es un chivo de ictimización o injusticia. Pero a la distancia, hoy puedo decir que fue uno de los mejores regalos que tuve, porque a raíz de eso, me abrí a un camino espiritual y de bendición para mí. En mi caso lo sentí, y lo sigo sintiendo, como la mejor decisión, fue la posibilidad de haber conectado con este camino espiritual. Entonces, básicamente, me ayudó a comenzar un camino genuino, verdadero”, afirma.
David explica que la Kabbalah es un camino que cada persona realiza y que no funciona como una carrera universitaria o terciaria en la que luego de cursar durante cinco años se recibe un título o una licenciatura. “Lo que sí existen son las clases de Kabbalah 1, 2, 3, 4, 5 y 6 que te dan estructura y en donde se transmiten los dos principios principales para ir conociendo y utilizando esta ciencia”.
Un cambio de vida y cambio de entorno
David comenzó a estudiar en la Argentina para finales de 1999 y en 2005 viajó a Estados Unidos por seis meses. Profundizar sus estudios le permitió conocerse mejor él, pero también a nuevas amistades en su vida. Maestros y alumnos con quienes viajar y recorrer el mundo compartiendo la misma filosofía espiritual. Con el tiempo se trasladó desde Miami hasta México DF y un par de meses después fue a Los Ángeles para estar cerca de sus maestros por un par de meses más. Su desilusión amorosa quedó en el olvido. Actualmente vive junto a su esposa y su hijo en México. Sin embargo, aunque su país de residencia no es en el que nació, nunca está del todo alejado de Argentina porque la convocatoria para participar de entrevistas no cesa y él brinda sus conocimientos:
“La Kabbalah te dice que tu alma viene con un propósito, parte de ese propósito es lo que elige tu alma para hacer esa corrección, esta transformación que se llama Tikún. Todos venimos con cosas pendientes que tenemos que transformar de vidas pasadas: semillas, acciones que hemos hecho; digamos de forma egoísta o negativa que estamos limpiando y corrigiendo en esta vida. Le vamos a encontrar un sentido a la vida y vamos a encontrar un propósito para sentirnos plenos en el momento en que sepamos qué fue lo que el alma vino a agregar al mundo. Le llamamos agregar Luz que significa sumar unidad, amor, paciencia, tolerancia, unidad, respeto por el prójimo, dignidad humana, atributos del mismo creador que implican felicidad, alegría, ver las cosas positivas”, explica David.

En el día a día...
David dice que gracias a la Kabbalah podemos ser mejores personas en relación a la sensibilidad, la empatía y el amor que sentimos hacia el prójimo, entre otras cosas. “Cada uno va a expresarlo de manera diferente. Por ejemplo, si estás casado o si sos papá o mamá esto va a permear en todas las áreas de tu vida. Te va a ayudar a hacer un mejor ser humano, una mejor persona, vas a querer ser un mejor papá o mamá, un mejor amigo. Y en relación con las otras personas debemos ser conscientes de que el otro es parte de uno y si podemos entender que en realidad somos todos a nivel espiritual, a nivel alma, a nivel energético somos uno y estamos unidos”.
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