Él se tatuó a Messi chapando con Ansaldi

Este freakfluencer aprovecha sus tattoos para demostrar su sentido del humor por más que a veces termine envuelto en situaciones perturbadoras.
Este freakfluencer aprovecha sus tattoos para demostrar su sentido del humor por más que a veces termine envuelto en situaciones perturbadoras. Fuente: Brando - Crédito: Ignacio Sánchez
Nazareno Brega
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21 de junio de 2019  

Ignacio Ocampo

Llevar la comedia en la piel pocas veces fue tan literal como el caso de Ignacio Ocampo, influencer, joven artista y "troll profesional" más conocido como Iti, el hermoso. Gestor del espacio artístico Cooperativa Cultural Qi y autor del Libro de quejas, Iti, el hermoso aprovecha su Instagram para mostrar, escondidos entre un mar de posteos dedicados a casi todo tipo de comedia, sus disparatados tatuajes como el popular "Messi chapando con Ansaldi frente al edificio de TyC en llamas", su propio nombre o un escudo de Racing tumbero rodeado de flores rojas. ¿Cuál es el límite? Iti, el hermoso lo tiene bien claro: "No me haría nada en la espalda porque no lo podría ver. El tatuaje tiene que ser producto de una vivencia o una anécdota memorable. Me encanta mirar mis tatuajes y reírme solo".

¿Cuál fue tu primer tatuaje?

Tengo cinco y el primero me lo hice en el brazo. En esa época tenía una amiguita y jugamos a tatuarnos con una aguja y tinta china. Yo le hice un montón de tatuajes en el brazo muy tumberos: los cinco puntos, la palabra punk, mi nombre... Y cuando me dijo que ya teníamos que cambiar, ella empezó a hacerme lo que parece ser una especie de letra L, pero le dije que me tenía que ir a merendar con mi mamá y me fui.

¿Nunca averiguaste qué te quería hacer?

Fue una de las últimas veces que la vi. Me la volví a cruzar mucho tiempo después y se terminó haciendo un dragón desde el hombro hasta los dedos de la mano, así que le dije que taparse todos mis tatuajes me parecía un gesto mala onda, pero me miró con una cara de odio con la que nunca nadie me había mirado en toda mi vida. Así que no me dio para preguntarle qué iba a ser. En un momento fui fanático de Lost y dije que era la L de Lost, ahora digo mucho que es la L de Licha López.

¿Cuántos años tenías? ¿Qué te dijeron en tu casa?

Fue a los 15. Cuando me vio mi mamá se cagó de risa y me preguntó si era una L de loser. Tuve ofrecimientos de convertirlo, pero me parece divertido tener un tatuaje que me recuerde esa anécdota.

¿Cuál fue el último que te hiciste?

El último me lo hice con el mismo sistema, que se llama hand poked y es sin maquinita. Hice la promesa de tatuarme si Racing salía campeón y es un tatuaje bastante marginal. Me lo hizo una ilustradora que se llama Querida Guachita. Tengo la teoría de que todo tatuaje de fútbol tiene que ser bastante marginal.

Fuente: Brando - Crédito: Ignacio Sánchez

¿Cuál es tu tatuaje favorito?

Uno que dice mi nombre, Iti, el hermoso, que me lo hice en el muslo. La gente no me entiende cuando digo mi nombre y cuando me piden que lo repita entonces prefiero levantarme la bermuda y mostrar el tatuaje. Me causa gracia hacer eso. Y el otro es el de Messi chapando con Cristian Ansaldi frente al edificio de TyC en llamas, que es bastante icónico.

¿Por qué te hiciste eso?

Amo con locura y devoción a Messi. Lo banco a muerte. Ya tenía montado en un huevo a los programas deportivos en el Mundial. Hice un vivo en mis redes y dije que si le ganábamos a Nigeria, me iba a hacer el tatuaje que me dijeran. Y la gente es muy sádica, me dijeron cosas horribles. Una posibilidad era Messi chapando con otro jugador y yo elegí entonces a Ansaldi porque me parecían como el alfa y el omega. Son las dos puntas de la cadena alimenticia del fútbol. Y los dos estaban yendo al mismo lugar a trabajar de lo mismo. Y los hice besarse frente al edificio de TyC en llamas para que sea el amor venciendo al odio.

¿Qué reacciones provoca ese tatuaje?

Se viralizó bastante. A veces me cruzo con gente que no sabe quién soy, pero escucha mi nombre y ya me pregunta por el tatuaje. Es perturbador para mí porque no soy famoso. Es muy raro que alguien se abrace a mi pierna para sacarse una selfie ahí. Me halaga, pero también es bastante perturbador. Lo mostré en la tele también. Mi único objetivo era que viera que alguien se lo había tatuado con Ansaldi, en una situación hilarante, así que me parece que le llegó.

¿Te arrepentís de alguno?

Me quise hacer un tatuaje que me quedara lindo y me terminé haciendo un corazón en la pelvis. Me lo hice ahí para que no se viera por si quedaba mal, salvo en la intimidad. Me lo hice solo con una aguja y colores. Apenas me lo hice estaba contento porque me quedó increíble, pero apenas me bañé y me cepillé un poco me quedó una cosa deforme. Es el peor tatuaje que alguien se haya hecho. Es horrible, diminuto, parece que tengo una enfermedad en la piel, una rosácea de Chernóbil.

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