
El tiempo es tirano
Esta noche, por TNT, comienza Proyecto 48, un reality documental que desafía a jóvenes realizadores a filmar un cortometraje en apenas dos días. Con la conducción de Gastón Pauls, el programa mostrará el detrás de escena de la filmación y los diferentes obstáculos que deben sortear quienes se animan a hacer cine en un país como la Argentina
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"El caos, la presión y el trabajo contra reloj es parte de la cotidianidad de hacer cine en la Argentina -reconoce Paula Venditti-. Sólo que esta vez forma parte de un programa de televisión." Paula (25), junto a Jonathan Hofman (26) y Pablo Conte (30), integró el equipo finalista de Proyecto 48, el docu-reality que arranca esta noche, a las 21.30, por TNT, con la conducción de Gastón Pauls y que tiene como objetivo realizar un cortometraje en... 48 horas.
Con algunos puntos de contacto con Project Greenlight, la serie de trece capítulos producida por Ben Affleck y Matt Damon que se emitió por HBO y que actualmente en los Estados Unidos va por su segunda temporada (ver recuadro), Proyecto 48 revela el proceso íntegro de la creación de un corto en cinco programas de media hora. Un desafío que TNT y la productora multimedia Cuatro Cabezas decidieron llevar adelante primero en la Argentina, luego en México y, por último, en Brasil. "La meta es hacer un ciclo latinoamericano -asegura Ariel Guntern, director creativo de Turner Network Television para América latina-, donde el regionalismo nos juegue a favor."
Para Guntern (uno de los tantos argentinos que trabaja para Ted Turner), las diferencias con Project Greenlight son notorias. "Desde el vamos no se trata de un proyecto de un millón de dólares; al contrario, tratamos de reflejar las limitaciones que tenemos en América latina para filmar y hacer del tiempo un factor lúdico para el juego." Limitaciones es la palabra clave que hizo que Ariel Guntern ideara el ciclo. "Si hay algo que caracteriza a nuestro cine es que siempre encontramos la manera de resolver los problemas, sea como fuere -asegura-, y mostrar cómo se van resolviendo resultó más que interesante. Una mirada a las presiones a las que se ven sometidos los directores que se enfrentan al proceso de filmación, desde las etapas de preproducción, selección de elenco, fotografía, música y posproducción."
Con esta idea se contactó con Diego Guebel, director de Cuatro Cabezas junto a Mario Pergolini. "En realidad funcionamos como una buena llave en mano - dice Rapo, director de desarrollo de proyectos de Cuatro Cabezas-. Nos metimos por completo, con garra, como hacemos con todo lo que nos gusta, doblando la apuesta."
Más allá del speach, la productora de Guebel-Pergolini desarrolló todo el concepto para los tres ciclos y, apuntando e imaginando un certamen latinoamericano, "con cinco o seis países que compitan por el mejor corto", sueña Rapo.
Hacer cine y no morir en el intento
Jonathan, Pablo y Paula, egresados de la Escuela del Instituto de Cine, conforman el equipo seleccionado entre los 150 que se presentaron a la convocatoria. Con el antecedente de haber realizado el mediometraje Resabios, que se emite por I-Sat, los tres amigos se sumergieron en esta curiosa experiencia. "Somos dos psicomaníacos depresivos y un comediante nato", autodefine Jonathan al trío, desde Miami, donde se encuentra trabajando junto a Paula, compañera y pareja.
De aquellos 150 grupos y luego de intensos castings quedaron nueve, hasta llegar al ganador. "Nosotros somos bien distintos, ya habíamos trabajado juntos y tenemos muy buena química por lo que sabíamos que teníamos chance", analiza Pablo. En cada casting debían entregar un guión diferente. "El primero que llevamos era fácil de resolver en 48 horas. Tenía dos locaciones, pero obviamente no era muy interesante para la televisión -cuenta Pablo-. Por lo que tuvimos que pensar en un desafío mayor, que fuera interesante para nosotros y para ellos."
En una de las tantas esperas y en el sillón enorme de la recepción de Cuatro Cabezas, los chicos pensaron en un tipo en una estación de peaje que se siente aislado y que por momentos pierde la concentración. "La aparición de un auto con tres ciegos y una vieja como conductora lo hace embarcarse en una road movie -narra Paula-. Pero el conflicto debía ser más moderno, con una sobreexigencia." Fue así como saltaron a uno con muchísimos extras, acción, helicópteros y paracaídas. "Eso les encantó", dispara Pablo, el que carga con el rótulo de chistoso del grupo . "Sólo nos faltaba incorporar a la historia lo que nos exigían como regla: un objeto, un personaje diferente y una frase que se nos ocurriera en el momento", dice Jonathan.
Lo cierto es que el guión nunca se terminó de escribir. "Estuvo mutando todo el tiempo", aseguran, y ese aspecto fue uno de los más interesantes de explorar en Proyecto 48 . El tiempo como uno de los condicionamientos pilares (un reloj marcando las horas restantes como si se tratara de una bomba a punto de explotar) no sólo se convirtió en el gran enemigo, sino que los enfrentó con sus propios límites. "Uno de los mayores problemas fue el de desprendernos de lo que uno estaba haciendo y olvidarnos para dónde lo estábamos realizando -reconoce Conde-. Una especie de caja china."
Como si se tratara de un backstage permanente, el docu-reality , tal la definición que decidieron otorgarle a Proyecto 48, escapa de los clásicos reality que exploran en la figura del participante. "En ningún momento se ponen en juego nuestros sentimientos ni de dónde venimos, pero sí van a tener roces, peleas y algo de sangre -promete Paula-. Acá lo importante es cómo reaccionamos ante cada situación."
Dicen que los rodajes son el lugar propicio para que Murphy sea ley y eso es lo que se verá a partir de hoy, dividido en cinco capítulos (elección del equipo; preproducción; inicio de las filmaciones; filmación y un capítulo final que incluirá la transmisión del corto). "Nos pasaron una tras otra y no fueron provocadas -asegura Pablo-, nada estaba guionado. Al principio pensamos que podía haber cierta intencionalidad para que las cosas salieran mal, pero no, todo resultaba así naturalmente."
Ansiosos por el estreno del ciclo, los chicos no esperan ser famosos ni nada que se les parezca. "No vamos a aparecer en ningún programa de la tarde", dispara Conde.
Con varios trabajos en carpeta, el trío espera ansioso que se dé vía libre a Historias Breves 4. "Finalmente parece que va a comenzar a filmarse antes de fín de año -dice esperanzada Paula-. Nuestra historia es Infierno grande, un drama muy violento que se desarrolla en un pueblo chico. Apostamos a una estética definida desde un impacto visual condicionado por el ritmo y prácticamente sin diálogos (como lo hicieron con Resabios )."
El reloj comenzará a correr y la adrenalina será un condimento permamente de la acción en el que no hay recetas previas. Sólo tienen 48 horas, ahora depende de ellos.
En el Primer Mundo es mucho más fácil
Producida por los exitosos Ben Affleck y Matt Damon, la serie Project Greenlight sigue de cerca la cocina del cine, pero con un presupuesto millonario y actores de renombre
- La creación de una película independiente, de eso se trata Project Greenlight, el ciclo producido por Ben Affleck, Matt Damon y Chris Moore, que el último año emitió HBO y que actualmente en los Estados Unidos estrenó su segunda temporada. De aquella experiencia surgió Stolen Summer (aquí se editó directo en video como Verano robado ) , la película ganadora de un concurso de guiones por Internet, que dirigió Peter Jones, un antiguo vendedor de seguros que fue elegido entre más de 10 mil aspirantes, y cuya única experiencia fílmica previa fue como asistente de producción.
Con un presupuesto de un millón de dólares, un contrato de distribución garantizado y la participación de actores reconocidos ( Bonnie Hunt, Aidan Quinn y Kevin Pollack, entre otros), Project Greenlight se impuso como un original y preciado formato para los que sueñan con hacer cine.
El ciclo de trece episodios revela el proceso de creación de una película, en este caso Stolem Summer, desde la convocatoria a concurso hasta el rodaje de cinco semanas en Chicago, la ciudad de los vientos.
Para la segunda temporada, que desde junio emite la señal de cable HBO en los Estados Unidos con el nombre de Project Greenlight 2, la convocatoria incluyó a un guionista y dos directores y la promesa de que la película sea estrenada mientras el programa esté en el aire, asegurándose así una mejor suerte en la taquilla.
Trasladada la acción a Los Angeles, Erica Beeney (28), Efram Potelle (30) y Kyle Rankin (30) (guionista y directores, respectivamente) deberán, capítulo tras capítulo, aprender a trabajar juntos.






