La razón por la que está prohibido silbar cerca de “la caja de cristal”, donde está el preso más peligroso del mundo
En la prisión de Wakefield se encuentra el verdadero “Hannibal, el Caníbal”, hombre que aterró al poblado inglés en los 70; vive aislado tras haber asesinado a cuatro personas
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La historia de ficción de Hannibal Lecter tiene su inspiración en un criminal real, oriundo de Toxteth, Liverpool, en Inglaterra. Se trata de Robert Maudsley, un hombre que en la década de los 70 aterró a la comunidad por sus bestiales asesinatos. Tras recibir una condena de cadena perpetua, lo encerraron en una celda “de cristal” en la Prisión de Su Majestad (HPM), en Wakefield, conocida como “La Mansión de los Monstruos”. Según advierten las autoridades, nadie puede silbar cerca de él o enloquecerá por una cruda razón.
La historia de Maudsley se llevó al cine con el fin de retratar los cuatro asesinatos que cometió a sangre fría y por el apodo que se ganó mundialmente. A pesar de que no es caníbal, en torno a él se creó esta fábula que ensombreció aún más su pasado. En la actualidad se lo considera como uno de los reos más peligroso del planeta.
Silbar, el método para despertar a la bestia
En el libro que publicó Jonathan Levi y Emma French, Dentro de la prisión de Wakefield: la vida tras las rejas en la Mansión de los Monstruos, se habla sobre los presos más temidos por los ingleses, algunos de ellos con renombre internacional, como el de Maudsley. Al momento de referirse a este particular criminal, la primera advertencia en la que repararon fue en el hecho de que cerca de él no se puede silbar. Esto le generaría angustia, malestar y acciones violentas que ya han desatado el terror dentro de la cárcel.

¿Por qué sucede esto y qué lo llevó a residir en la famosa “celda de cristal”? El origen de su reacción deviene de la niñez, cuando de parte de su madre recibió un abuso físico y psicológico profundo. Según relata el libro, Maudsley era encerrado en un armario durante horas mientras que su progenitora silbaba sin parar. Esta tortura lo marcó a fuego y hasta en la actualidad se resiente de ello.
Dicho comportamiento se hizo público cuando el convicto pasó a compartir celda con Charles Bronson, otro asesino que, conociendo esta debilidad del llamado Hannibal el Caníbal, silbaba sin parar. De inmediato el rostro y el ánimo de Maudsley cambiaba por completo. La situación se tornaba violenta y terminaba fuera de sí.

El fastidio entre los dos era mutuo. El oriundo de Liverpool ponía música de rock con volumen alto como venganza. “Era muy extraño. Odiaba a Bronson y Bronson lo odiaba a él. Bronson solía silbar a veces”, indicaron.
Los brutales crímenes Robert Maudsley
Maudsley tiene, hoy en día. 71 años. Fue detenido luego de cometer su segundo asesinato. El primer homicidio lo cometió en 1974, cuando estranguló a un trabajador sexual, John Farrell, luego de que este le enseñara una serie de fotos de niños abusados sexualmente.

El siguiente asesinato fue en el hospital para enfermos psiquiátricos de Broadmoor en 1977. Mientras estaba encerrado allí, mató a un recluso por ser acusado de abuso sexual a menores, gracias a la ayuda de un tercer convicto, David Cheeseman. Los dos lo torturaron hasta la muerte por nueve horas seguidas. Desde allí que se le atribuyó el apodo de “Hannibal”.
En 1978, ya en la prisión de HPM, mató a dos hombres. Su primera víctima fue Salney Darwood, un acosador de mujeres. Y el segundo fue William Roberts, también abusador de menores. Después de hacerse con estos cuatro muertos, a un policía custodio de su celda le confesó: “Faltan dos en la lista”. Sin embargo, eso nunca llegó a comprobarse.
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