Cómo es habitar en medio de una joya natural sin dar inicio a un ciclo de pérdida de lo irremplazable y “duplicar” 100 metros cuadrados con solo abrir las ventanas.
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“Se sabe: el metro cuadrado más sustentable es el que no se construye. Por eso meditamos tanto el diseño de esta casa: tiene 100m2, pero una flexibilidad y una maleabilidad tales que siente mucho más grande de lo que es. Te permite estar en familia con comodidad, o invitar a 20 personas, cosa que hemos hecho tranquilamente”. El que habla es Juan Diego Erhart del Campo, argentino radicado en Ubatuba al frente de BIO Empreendimentos, empresa desarrolladora del barrio O Recanto donde se levanta esta casa modelo proyectada junto con el estudio de arquitectura Pitta. Por eso mismo, hizo cuestión de comprobar la tesis, y se instaló allí durante seis meses junto con su mujer y su hija.

El contacto diario con una naturaleza muy bien preservada y siempre sorprendente es lo que me marcó de vivir acá y, eventualmente, me llevó a involucrarme en la construcción sustentable.”
— Juan Diego Erhart del Campo

“Vivíamos en algo mucho más grande, y buscábamos tener una experiencia más práctica e íntima. Fue súper satisfactorio: esta casa es como un descapotable”.
Así en el afuera como en el adentro
En materia ecológica, la casa funciona como laboratorio para probar tecnologías y diseminar técnicas entre los habitantes del barrio. “La idea es desmitificar la noción de que lo sustentable es caro, difícil o antiestético y fomentar su aplicación”, enfatiza Erhart del Campo. Si hablamos de estética constructiva, los materiales elegidos fueron cemento, vidrio y madera para destacar la naturaleza en contraste con su paleta neutra. “Después de haber vivido acá, puedo asegurar que ‘se sienten’ esos tonos. Te serenan”.

“Los ventanales, en el sentido de los vientos predominantes, se abren completamente. Te sentís al aire libre, pero resguardado del sol, cuya variada intensidad a lo largo del año regulan la orientación bien pensada y el diseño de los aleros y la pérgola”.

"El lote linda con las propiedades de varios vecinos, pero con el paisajismo logramos que esta pareciera estar sola en medio del mato".

"La galería está protegida por una pérgola de madera con techo de vidrio templado cuyo diseño se funde con el del interior en una transición sin fisuras".

El cielo raso se hizo con paneles de pino naval tratados en autoclave, lo que los hace más resistentes a la humedad. También se utilizaron para revestir la isla y el corredor.
Privacidad de cara al mato

"Con techos más bajos, el sector de los dos cuartos y el baño se trató como una suerte de nido, separado de la nave central y pública, y con un confort térmico aun mayor".

Los dormitorios tienen idéntico diseño: abiertos al frente y con dos ventanas verticales de paño fijo en la pared lateral que da al jardín.

Una casa que cambia con las horas

“Al tener un diseño tan flexible, la casa se puede modificar voluntariamente el espacio. Eso hace que nunca se mire en modo automático ni se viva de manera rutinaria”.

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