
Entre los estilos, un lord
Siempre actuales, los muebles ingleses poseen elegancia y confort en la medida justa. Por eso, se los valora como joyas. Quien cuente con alguno, lo disfrutará de por vida
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No resulta sencillo tratar de entender este tipo de decoración. En primer lugar, porque no se puede hablar de un solo estilo inglés, sino de varios. Desde épocas tempranas han ido cambiando en grandes o pequeñas características que, en muchas ocasiones, se relacionaban con los reyes que tenían la suerte de ocupar el trono del momento. Más adelante fueron determinados ebanistas los que comenzaron a imponer su personalidad y firma.
De todas maneras, es posible establecer algunos rasgos que los unen: sobriedad, distinción y practicidad. Además, se los considera clásicos, ya que la huella del tiempo no logra vencerlos.
La pieza más fácil de distinguir es la silla. La mayoría de ellas están tapizadas en la parte del asiento y, aunque de madera o esterillado, sus respaldos son sumamente confortables. En cuanto a las patas, en ellas es posible encontrar los detalles que diferencian un estilo del otro.
Es importante tener en cuenta que se trata de muebles grandes. Por eso, lo ideal es disponer de ambientes amplios a la hora de pensar en ellos. La vida en los departamentos actuales obliga a utilizar unos pocos representantes de la tendencia.
Importados y adaptados
Lo cierto es que el gusto argentino sólo ha tomado algunas líneas, con las que se sentía más identificado. Ellas son, principalmente, Queen Anne (o Reina Ana), Chippendale, Adam, Sheraton y Hepplewhite. De cada uno de estos estilos se acostumbra a utilizar determinados muebles; otros, en cambio, casi no se consiguen. Por ejemplo, es extraño encontrar una cama Reina Ana, mientras que resulta habitual observar sillas de esa línea.
Por eso, es importante destacar que para decorar con estos muebles no es necesario que se coloque todo un juego con las mismas características. En la era de la globalización todo se mezcla; es común encontrar un comedor que cuente con una mesa Sheraton rodeada de sillas Reina Ana y, ¿por qué no?, algunas Chippendale dando vueltas por ahí. Otra posibilidad es combinar enseres actuales con piezas antiguas. La permanente vigencia del mueble inglés permite eso y mucho más.
Exquisitas diferencias
A partir del año 1700, Europa sufre una gran influencia de Oriente. Por eso, los diseñadores de muebles logran fusionar características orientales con europeas.
- Reina Ana: se inicia el uso del mueble de laca con marquetería y pata cabriolé (de origen oriental, tiene un diseño similar a una S que termina en una botita). Esta última se transformó en el símbolo que caracterizó los estilos reina Ana y Chippendale. Los muebles se fabrican sin molduras, lisos, con algún detalle en dorado o caracoles tallados.
Hasta ese momento los estilos siempre tomaron el nombre de los monarcas o épocas; en cambio, desde ahora se los conocerá por el de los artistas creadores.
- Chippendale: este ebanista fusionó con gran habilidad el arte puro del mueble con su industrialización. Su sello personal quedó impreso, sobre todo, en las sillas: creó las llamadas patas de garras .
Para diferenciar una silla Reina Ana de una Chippendale hay que mirar el respaldo: la primera cuenta con un elemento llamado splat, lira o pala central (tabla de madera con la silueta estilizada). En la otra, es calado.
Nuevas corrientes
A principios del siglo XIX, el estilo Chippendale quedó atrás y su nombre fue reemplazado por los de los innovadores y creadores de nuevas líneas: los hermanos Adam, Hepplewhite y Sheraton, principalmente.
Esos artesanos se apartan de las siluetas dinámicas y desequilibradas del barroco, para hacerse más clásicos. Su decoración es ahora escasa y sobria. Se imponen las formas sencillas con reminiscencias grecorromanas.
- Hepplewhite: introduce líneas suaves y onduladas. Realiza una curva en la zona superior del respaldo de las sillas. También impone los detalles con forma de escudo y corazón. Entre los típicos se encuentra el Príncipe de Gales, caracterizado por tres simbólicas plumas de avestruz. Las patas, rectas en estípite (con la base más angosta que la parte superior) o torneadas, casi siempre se curvan hacia afuera en los extremos inferiores.
- Sheraton: con este artista, la línea recta se vuelve más severa. Influido por las tendencias francesas, curva y talla los respaldos de las sillas, dando origen a las denominadas Nelson. La tabla de la mesa, en general, está sostenida por dos bases torneadas o con estrías (acanalado), que en sus extremos inferiores poseen tres patas.
- Adam: es el formato más sobrio. Por eso es muy requerido en la actualidad. Al ser de líneas suaves, se vuelve más combinable. Las patas son de planta cuadrada y se van afinando hacia abajo. En un living, es posible ubicar un juego de silloncitos de este estilo alrededor de una mesa de mármol o cristal.
Carolina Casares y Paula Halperín
Telas y cueros
- Generalmente se fijan a la estructura de madera por medio de una serie de tachas.
- Se tapiza con jacquard o chenille, con dibujos de flores o lisos. A veces, por medio de este trabajo se ayuda a desdibujar la línea de estilo.
- Un sofá clásico con una tela moderna obtiene un toque informal.
- Si bien los tradicionales son los tonos claros, en la actualidad también se emplean los innovadores colores lacre, azul y maíz.
- La pasamanería y las borlas brindan una elegante terminación.
¿Sabías que...
... no se empleaba la madera de caoba en los muebles eclesiásticos?
... Chippendale nació en 1718, trabajó durante los reinados de Jorge II y III y murió en 1779?
Representó una época de la historia del mueble y es imitado por los mejores ebanistas. Por eso, muchas de sus obras que se creen originales son, en realidad, imitaciones.
El detalle final
- Durante el barroco se introduce la madera de caoba: su ductilidad, finura y belleza hacen de ella el material más utilizado. De interesante tonalidad rojiza, era traída de la India (colonia inglesa).
- Con Chippendale es adoptada de un modo absoluto, pasando a ser la madera de la época.
- En estos muebles el enchapado es de madera sobre madera; es decir, a una base de caoba se le colocan otras maderas: raíces de nogal, laurel o pluma de caoba. Esta última es extraída de un sector del tronco que se extiende desde donde termina la raíz hasta los primeros 40 cm por sobre la superficie del árbol. Presenta un veteado de ondas similares a pequeñas plumas. Por su constitución delicada, no se utiliza como base del mueble, sino con el fin de recubrirlo.
- Se lustra de manera artesanal, a muñeca. Por encima de ese lustre se aplica un baño de poliéster. La diferencia con el poliuretano es que este último, al ser más rígido, puede astillarse y quebrarse. Sin embargo, ambos materiales brindan a los muebles un brillo casi espejado.
- Un detalle en la decoración es la marquetería. Son líneas o marcos de madera incrustada, de un color que contrasta con el material de base. Una vez que fueron aplicados, se lija el mueble (para nivelarlo) y, por último, se lo lustra y recubre con poliéster.
La opción económica
- Si bien es cierto que los muebles ingleses son caros, es posible encontrar algunos ejemplares en las ferias americanas o en el Mercado de las Pulgas (Dorrego y Avda. Niceto Vega). En general, no se hallan en perfectas condiciones, lo que reduce considerablemente su valor. Sin embargo, una simple refacción basta para que luzcan como nuevos.
- En cuanto a las ferias, cambian de ubicación constantemente. Las direcciones, fechas y horarios aparecen publicados en los clasificados de los diarios. En general, los jueves y viernes.
Modelos y precios
- Juego de comedor: mesa, 6 sillas y cristalero, $ 7000 (English Style).
- Sofá Chesterfield: 3 cuerpos de cuero negro: $ 4000 (English Style).
- Mesa de juego: $ 1900 (English Style).
- Secreter: $ 2600 (English Style).
- Mesa de escritorio grande: entre $ 1800 y 6000 (English Style).
- Mesas de luz o de costado de sillón: desde $ 400 (English Style).
- Silla Chippendale: tapizada en jacquard; $ 310 (A&R).
- Mesa Sheraton: en pluma de caoba (2,40 m. de largo x 1,20 m. de ancho); $ 2500 (A&R).
- Sofá Chesterfield: de 2 cuerpos, tapizado en jacquard (1,80 m. de largo x 0,90 de profundidad); $ 1250 (A&R).
- Sillón Reina Ana: en madera de guayaibí y esterillado; $ 350 (Esterillados, Bito...).
- Silla Chippendale: en madera de guayaibí y tapizada en pana; $ 390 (Esterillados, Bito...).
- Sofá Reina Ana: en madera de guayaibí, con asiento tapizado en pana y respaldo esterillado; $ 550 (Esterillados, Bito...).
- Sillón colonial: en madera de caoba, tapizado en pana; $ 900 (Esterillados, Bito...).
Fuentes consultadas
A&R, Muebles de Estilo: Arenales 1376; 4811-0929.
Esterillados, Bito A. Salto Alvares: Junín 1135; 4821-9633.
Zundels: M. T. de Alvear 1508/12; 4811-8574.
María L. Rodríguez Mayol, arquitecta: 4824-4608.
English Style: Libertad 1045; 4813-0844.
Stallion: Guatemala 4550; 4832-2349.
Boiserie: Junín 1135; 4821-9633.
Que Bon: Libertad 1077; 4811-6162.
Mattina: M. T. de Alvear 1602/1604; 4811-4216.
Las Meigas: M T. de Alvear 1615; 4813-6606.






