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Reformas Living

Entre telares. Una casa y taller que guarda una emotiva historia de superación

Silvina Bidabehere
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1 de mayo de 2020  • 02:13

Carolina Sanchis nació hipoacúsica bilateral profunda. Eso quiere decir que, hasta los cinco años, cuando le hicieron un implante coclear, su vida transcurrió en absoluto silencio. "De un día para otro, empecé a entender cómo sonaban la felicidad o la tristeza. Escuchar gritar o llorar es algo tan obvio, pero para mí era todo nuevo", evoca. La vida de Carolita, como todos la conocen, es pura superación y una enseñanza de cómo se puede transformar la discapacidad en virtud y potencial. Su particular vivencia le permitió expandir el resto de sus sentidos, y hoy es una emprendedora textil reconocida por su exquisita mirada estética desde su marca, Carolita Home , que empezó sencillamente un verano con un telar. Rápidamente, su sensibilidad para elegir tonos y texturas hizo eco en amigos y conocidos. Tanto que, además de vender sus productos, le pidieron compartir su saber. Junto con su novio, el arquitecto Santiago Schatz , reciclaron un PH en Núñez que hoy es casa, taller, showroom y paraíso propio con una historia emocionante.

Carolina y Santiago abren las puertas de su renovado PH. Aquí todo es luz y calidez
Carolina y Santiago abren las puertas de su renovado PH. Aquí todo es luz y calidez Crédito: Magalí Saberian

"Acá se aprende telar, pero también que las cosas buenas llevan su tiempo. Como en la vida: tener paciencia, perseverancia, llegar al final y hacer un nudito, para que tu obra no se desarme y dure para siempre", dice Carolina

Retazos de lino blanco son ahora cortinas para el bajo mesada. Delante está Gaucho, disfrutando del sol de la tarde. A la derecha, Carolita junto al telar
Retazos de lino blanco son ahora cortinas para el bajo mesada. Delante está Gaucho, disfrutando del sol de la tarde. A la derecha, Carolita junto al telar Crédito: Magalí Saberian

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En la pared, tapiz de Cristina Codern para Carolita Home. Jarrón de barro (Compañía Nativa).
En la pared, tapiz de Cristina Codern para Carolita Home. Jarrón de barro (Compañía Nativa). Crédito: Magalí Saberian

Tonos neutros, luz natural que dibuja contornos en las paredes y curaduría de objetos que son tesoros como los recuerdos de Meme, la abuela de Carolina y gran costurera o la mesa que construyeron con Santi a partir de una puerta de campo.

Lámparas de rattan y espejo (Compañía Nativa). El sillón se convierte en mesa de apoyo y cierra visualmente el cuadro. Almohadones de telar (Carolita Home). Mesa de Familia Echaide y silla nórdica (El Postigo) Izquierda. Canastos (Profunda Decoración) para tener a mano mantas y abrigo cuando llega e
Lámparas de rattan y espejo (Compañía Nativa). El sillón se convierte en mesa de apoyo y cierra visualmente el cuadro. Almohadones de telar (Carolita Home). Mesa de Familia Echaide y silla nórdica (El Postigo) Izquierda. Canastos (Profunda Decoración) para tener a mano mantas y abrigo cuando llega e Crédito: Magalí Saberian

Cuando hay clases, el living se convierte en taller. Los dueños de casa tuvieron dudas con el sillón de material, pero funciona y le imprime un estilo a la casa. Además, abajo de los almohadones es todo lugar de guardado. Otro hallazgo fue el techo de ladrillo abovedado que estaba oculto por un cielo raso bajísimo. Qué suerte haberlo encontrado.

Antes todo era compartimentado y oscuro. Proyecté esta reforma para que Caro tuviera la expansión y la luz natural que tanto necesita para su trabajo, para sus talleres
Arq. Santiago Schatz, fundador del Estudio Mass y dueño de casa

La cocina, un festín

Caro y Santi recibieron al equipo de la revista con torta de zanahorias sobre un pie de madera (todo de House of Cupcakes) y los higos que pronto serán mermelada casera. La madejera, también herencia de la abuela Meme, insinúa que ahí se cocina, pero también se trabaja.

La mesada se hizo en cemento alisado, igual que el piso.
La mesada se hizo en cemento alisado, igual que el piso. Crédito: Magalí Saberian

La frugalidad de la cocina enamora: hay poco, pero todo bello.Una bacha vieja que pintaron ellos, la mesa de carpintero restaurada y un mueble de la abuela blanqueado dan carácter al espacio y nos transportan al campo o a la playa. Los objetos y utensilios son de amigos ceramistas o tesoros heredados. En primer plano, bastidor de Caro con un telar en proceso.

"Diseñamos carpinterías de hierro para poder sumar la mayor cantidad de luz y expansión hacia el patio", dice Santiago.
"Diseñamos carpinterías de hierro para poder sumar la mayor cantidad de luz y expansión hacia el patio", dice Santiago. Crédito: Magalí Saberian

Ahora, todo es luz

El patio es también showroom:a los telares se sumaron carteras y zapatos de cuero y telar, como los que están sobre la cama del cuarto. Todo con el toque de Carolita.
El patio es también showroom:a los telares se sumaron carteras y zapatos de cuero y telar, como los que están sobre la cama del cuarto. Todo con el toque de Carolita. Crédito: Magalí Saberian

"El cerramiento convirtió el patio en un espacio más de la casa. Lo mejor: diseñamos ventanas corredizas para el techo, que dejan entrar el aire y evitan el efecto lupa", nos explica Santiago

Objetos hechos de manera artesanal como los que hace Caro, pueblan una casa en la que se honran los buenos oficios. Peinetas (Estudio Mes)
Objetos hechos de manera artesanal como los que hace Caro, pueblan una casa en la que se honran los buenos oficios. Peinetas (Estudio Mes) Crédito: Magalí Saberian

Por la escalera se llega al dormitorio, donde continúa ese clima de abundancia en texturas que uno quisiera acariciar.

Crédito: Magalí Saberian

Crédito: Daniel Karp

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