
Estudiar afuera, más fácil y a un clic
El miércoles próximo se realizará la Feria de Europosgrados donde los interesados aplican para hacer una experiencia educativa en el exterior; este año estrenará su versión online
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La campaña publicitaria de un banco, por estos días, destaca la comodidad de hacer los trámites en pantuflas, sin que el cliente tenga que moverse de su casa. Es cierto que la primera imagen mental puede llevar a un modelo de calzado de entre casa, un poco raído, y con diseño de rombos en distintos tonos de marrón.
Así, siguiendo esa tendencia, aunque evitando la imagen de las pantuflas viejas y gastadas, cinco embajadas europeas en la Argentina, además de la delegación de la Unión Europea, se reunieron para renovar su tradicional Feria de Europosgrados y la transformaron en la primera exposición virtual de posgrados que se realizará el próximo miércoles. "A partir de las posibilidades que hoy nos da la tecnología, coincidimos en que una feria online iba a llegar a mucha más gente que una expo presencial, clásica. De este modo podemos responderles a los que estén interesados en todo el país, desde una plataforma Web", explica Marisa Miodosky, Prosperity and Project Officer de la embajada de Gran Bretaña en la Argentina.
La feria, que está organizada por las embajadas de España, Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña, además de la Delegación de la Unión Europea, busca difundir las posibilidades que tienen los graduados universitarios argentinos de ampliar sus estudios en las mejores universidades de Europa. "Yo me recibí de ingeniero aeronáutico en la Universidad Nacional de La Plata, en 2013, y me presenté para hacer una maestría en Ingeniería en Sistema Espacial, en Francia, a partir del programa Bec.Ar. Viajé a Toulouse en agosto del año pasado y tuve siete meses de cursada y 6 meses más de pasantía rentada", revela Haroldo Dabin, entrerriano de nacimiento, platense por adopción. Y agrega: "El ritmo de estudios es superintenso, teníamos clases de 8 a 18, porque son más de veinte materias, pero es buenísimo porque es el mejor lugar del mundo. En mi caso, por la beca, tenía la matrícula paga y además tenía un sueldo mínimo de allá, así que vivía bien".
Si bien no todas las universidades ofrecen becas, hay muchísimas opciones de conseguir distintas bonificaciones. Según la estimación de la oficina de la Unión Europea, unos siete mil argentinos viajan a Europa cada año para hacer cursos de posgrados o maestrías. "En Francia, mediante becas, hay unos 200 estudiantes y otros 800 que costean sus viajes, y la amplitud de las carreras que se eligen varían de Ingeniería a Derecho, Economía, Medicina o Ciencias Políticas", dice Laura Castillo, responsable de Campus France Argentina. E indica que el idioma no es una barrera determinante. "Mi maestría era toda en inglés –explica Dabin–. De hecho, lo que aprendí de francés fue estando allá." La educación en Francia es pública y los estudiantes extranjeros tienen los mismos derechos que los locales, y un máster de un año puede costar unos 250 euros. Las instituciones educativas tienen alojamientos de bajo costo y convenios con restaurantes en los que se puede comer por 3 euros. Y con un seguro médico de 215 euros se obtiene cobertura por un año.
"Alemania me hizo conocer un nuevo mundo de posibilidades y oportunidades para mi futuro profesional. Las universidades alemanas brindan una gran variedad de opciones para crecer en el ámbito que uno elija, y a eso se suma que la cultura de ese país te ayuda a crecer y aprender nuevos valores", define Mónica Quiroga, ex becaria del DAAD, el servicio alemán de intercambio académico. Urs Urban, funcionario del DAAD, asegura que "ayudamos a proyectar el futuro académico de los estudiantes en Alemania. Recomendamos que no se dejen pasar las oportunidades que brinda el servicio para hacer experiencias únicas a nivel profesional y personal".
En España, un destino muy buscado por los graduados argentinos, el costo de la matrícula de estudios de grado en las universidades públicas oscila entre 700 y 3700 euros por curso. En tanto, los precios de la matrícula de las maestrías y de los doctorados de las universidades públicas están dentro de una horquilla fijada entre 1000 y 3900 euros, por curso. Aunque lo que recomiendan los que viajaron es que todos los interesados buceen profundamente en las ofertas de becas o medias becas, porque hay muchísimas oportunidades que se dejan pasar por desconocimiento. Y en tiempos de estudiantes hiperconectados, la posibilidad de encontrar esas perlas se hace un poco más sencilla.
A Nazareth Baamonde y su familia la espantaron los primeros vientos de la crisis de 2001 y aterrizó en Madrid. "Venía de terminar el secundario y estudié la Licenciatura en Turismo, que son cuatro años y después hice una maestría en Comunicación, Relaciones Públicas y Protocolo, aprovechando la calidad de los cursos que se ofrecen allá. Sabía que tenía más posibilidades de hacerlo en Madrid, antes de volverme a Buenos Aires", revela Naza.
En la Feria Virtual de Europosgrados del miércoles próximo, que estará online entre las 18 y las 22, los interesados podrán chatear con funcionarios de las embajadas, quienes les darán información sobre cursos, costos, bonificaciones y los podrán guiar respecto de las becas que existen. Con una plataforma Web muy moderna y visual, los que se inscriban (gratis) podrán pasear desde sus computadoras, tablets o teléfonos por los stands de cada país recogiendo la información necesaria. "Vivo recomendando que la gente averigüe por la posibilidad de hacer aplicar para becas, pero también que se prepare bien para hacerlo y para aprovecharlo a pleno", aconseja Tomás Lanardone, abogado, quien estudió en Escocia luego de obtener la beca Chevening que otorga el gobierno de Gran Bretaña. "Yo tenía amigos que se habían postulado y a pesar de que ya tenía 30 años, decidí intentarlo. Me había recibido hacía seis con diploma de honor en la UBA y me había especializado en temas de energía, petróleo y gas, y quise ir a hacer un máster en una escuela muy reconocida. Obviamente es importante hablar muy bien inglés para ganar la beca, por eso me preparé de la manera más exigente para obtenerla. Viajé con mi mujer y mi hijo nació allá, así que son sólo excelentes recuerdos de ese máster", completa Lanardone.
Para los que no se animan a encarar estudios en inglés, francés o alemán está la variante italiana, en la que muchos se sienten más cómodos. "La afinidad cultural y las raíces históricas comunes hacen que la experiencia de vivir y estudiar en Italia sea más sencilla y particularmente interesante para los argentinos. Otros incentivos que deben ser considerados son la calidad de vida en Italia y la combinación exitosa de una cultura milenaria con una innovación dinámica que se observa en el desarrollo espectacular actual del made in Italy", asume José Kenny, agregado científico de la embajada de Italia.
Pero como no sólo de estudios vive el hombre, los estudiantes también aprovechan para conocer Europa durante las semanas de vacaciones de los cursos. "Así pude viajar de Toulouse a París, a Italia y también a Barcelona, en donde pude ver dos partidos de Messi en el Camp Nou", cuenta todavía emocionado Dabin cuando le piden que destaque lo que más le impresionó más allá de los estudios.
Silvio Darregueyra






