
La cerveza, pasión de multitudes
En el Día del Cervecero, VÍA LIBRE ofrece una miniguía para dar con locales que expenden distintas versiones de una de las bebidas más buscadas cuando el calor impone su ley
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Rubias, morenas o rojizas, las cerevezas remiten al universo femenino. Conmemorando el Día del Cervecero, he aquí una suerte de homenaje a las hechiceras, primeras hacedoras de la bebida.
Más allá de adoptarla cuando el calor impone su ley, el consumo actual tiene sus propias reglas. El gusto se sofisticó y parece haber terminado la época en la cual el comensal ordenaba: "Una cerveza, por favor". Diversos motivos confluyeron para ello: La apertura -y posterior afianzamiento- de las cervecerías artesanales que acercaron sabores libres de conservantes al paladar; la costumbre -importada de Europa- que insta a dejar la oficina y olvidar los vaivenes laborales con el happy hour , acercó jóvenes a los pubs céntricos, especialmente cuando su oferta se relaciona con la cultura celta; y la seducción despertada por el sushi logró que algunas marcas de cervezas orientales ganaran difusión. Así, los espíritus sedientos salen de ronda, dispuestos a consumir ciertos estilos de cerveza, dotados de determinadas características, como si se tratara de elegir una buena compañía para esa noche.
Las rubias de América
La afición nacional por la cerveza crece a pasos firmes y no pocas veces preocupa a los bodegueros. El producto, realizado por la mítica cervecería y maltería Quilmes, fundada en 1890, es el preferido a la hora de alquilar choperas para fiestas y un clásico de la versión tirada . Un estilo que puede disfrutarse, por ejemplo, en el Parque Cervecero o la Cervecería López.
"La tradicional celeste y blanca y la mexicana Corona son las típicas pilsen, dueñas de esas cualidades propias de las cervezas bohemias: buen carácter a malta, con cierto aroma floral y sequedad final", comenta Nicolás Díaz Stefani, propietario del pub Druid Inn. La cerveza artesanal -nacional o importada- lleva la marca de lo casero y siempre convoca a grupos de amigos", se entusiasma Gonzalo Beigbeder, factótum del Brewhouse, una casona en donde se fabrican los brebajes. Este fanático de la cerveza y Daniel, responsable de Spangher, un nuevo reducto artesanal inaugurado en Villa Urquiza, coinciden en destacar un factor clave. La presencia de una espuma consistente, capaz de pegarse al vidrio y marcar el vaso es la señal que identifica a una artesanal de buena calidad. "Gracias a esa suerte de rastros blancos puede leerse y descubrir en cuántos sorbos el bebedor de turno terminó su cerveza", conluye Beigbeder.
Entre Irlanda y Japón
La fórmula de Alemania, un importante productor a nivel mundial, "resulta casi paradigmática y el proceso de elaboración se parece al de un laboratorio", aclara Díaz Stefani. El resultado es un producto como la germana Warsteiner, una clásica para los clásicos.
Las versiones irlandesas tientan a casi todos los bebedores. De todos modos, entre ellas, la Guinnes despierta pasiones. Así, Jack Murphy, dueño de The Shamrock, se enorgullece al subrayar que "mi bar, hace alrededor de tres años, fue el primero de América del Sur en servirla". Los inicios de la marca se remontan a 1759 y cuenta la leyenda que, algunas historias de druidas se cuelan en su sabor amargo y poderoso.
Cuando la apuesta gastronómica es el sushi, las orientales se imponen como acompañamiento. Preferidas por las damas, esas cervezas tienen a los restaurantes como escenario principal. Las meseras, entonces, suelen recomendarlas a los comensales que no se animan al sake, bebida elaborada sobre la base de arroz, de respetable graduación alcohólica.
Las distintas versiones de cerveza se ofrecen a quien esté dispuesto a probarlas. Hagan sus apuestas.
Cambio tinto por rubia
Para los amantes del vino que en ocasiones se toman una cerveza, he aquí la que puede gustarle según el vino preferido.
Blanco seco: una auténtica pilsen lupulizada.
Champagne: una cerveza de trigo.
Champagne rosado: una framboise o cerveza de frambuesa.
Cabernet Sauvignon: una ale frutada estilo inglés.
Pinot Noir: una ale escocesa o belga.
Fino: una lambic que es la contrapartida del jerez o del vermouth.
Oporto: una ale oscura trapense con un cierto tiempo de envejecimiento en la botella.
Amontillado: una porter o una stout seca.
Latina
La versión sudamericana original es la chicha, elaborada a partir de la fermentación de maíz. Son las rubias doradas, dotadas de menos cuerpo y típicas del verano. Las artesanales, dueñas de una espuma espesa y persistente, ofrecen diversas variedades. Al no presentar conservantes artificiales, resultan fáciles de digerir, a pesar de su mayor graduación alcohólica.
Graduación alcohólica: industriales, entre 4 y 4,5 grados. Artesanales, desde 5 grados.
Cervecería López: Alvarez Thomas 2136; 4552-0275. Mediodía y noche. Ofrecen cerveza tirada, Quilmes. Gran variedad de vasos y jarras. Copa Imperial, balón, jarra y florero, de 400 cm3, desde 2 a 12,50 pesos.
Guadalajara de Noche: Montevideo 1669; 4815-4468.Abre de lunes a viernes, desde las 18; sábados y domingos, desde las 12. Sol, Corona y XX lager; $ 3; tekate, $ 5, un litro. Happy hour, de 19 a 21.
Parque Cervero: Triunvirato y Vte. López, Quilmes; 4254-5444. Abierto todo el día. Ofrecen el chop de Quilmes, $1; porrones de Iguana, Heineken y Quilmes,$ 3, cada uno. Alquilan choperas para fiestas.
Brewhouse Club: Estados Unidos 745; 4307-2032. Abre de miércoles a domingos, desde las 18. Cervecería artesanal que funciona en una casona de San Telmo. Dentro de las nacionales, ofrecen la Antares marplatense (Kolsh, Scotch y Porter); la Viejo Munich, pilsen y bock, producidas en Villa General Belgrano, Córdoba; 9 variedades procedentes de El Bolsón: con picante, de trigo, con frambuesa, cassis, cereza, negra y negra ahumada. Importadas: Chimay, Maredsus y Duvel (belgas); Samuel Smith (inglesa), entre otros brebajes. La cerveza Del Club es una pilsen tradicional, sin aditivos, y puede consumirse sólo en el local. Los precios van desde 3,50 a 6,50, pesos.
Spangher: Miller 2901; 4523-1874. Cervecería artesanal, con mesas en la vereda. Abre por la noche; sábados y domingos, desde el mediodía. Expenden la cerveza artesanal Antares, producida en Mar del Plata. La traen dos veces por semana, en barriles de 19 litros. Al carecer de agregados artificiales y conservantes no puede guardarse por más de siete días. Se presenta en tres variedades: Kolsh,una rubia y transparente, con reminiscencias alemanas;Scotch, rojiza y suave, con sabor a malta; Porter, una negra con personalidad. El chop, $ 2,50. Para el invierno, prometen comenzar con productos de elaboración propia.
Orientales
Livianas, con un sabor que se mantiene en el paladar. En el proceso de elaboración intervienen técnicas milenarias muy relacionadas con las creencias religiosas. El original packaging atrae jóvenes consumidores.
Graduación alchólica: desde 4 grados.
Dashi: Fitz Roy 1613; 4776-3500. Ofrece Kirin, latas a $ 3, cada una. Sirve, también, versiones americanas.
Itamae: Av. del Libertador 14.520, Martínez; 4793-7904. Mediodía y noche. Asahi, $ 4, la lata.
Ono: San Martín 960; 4313-5424. Abre de lunes a viernes, mediodía y noche; sábados y domingos, por la noche. Asahi de 300 cm3, $ 4,50; Kirin, de 330 cm3, $ 4,50; Sapporo de 750 cm3, $ 8.
Europeas
La receta alemana se atiene a una ley, redactada por Guillermo VII (1516), que presta atención al nivel de pureza y no admite restos de levadura en los envases. Las irlandesas tienen más cuerpo, menos gas y una lupulización intensa que les otorga un sabor más amargo y seco. Las de origen belga resultan más agrestes y robustas. Las ale inglesas se realizan por fermentación en caliente e implican un aroma y un paladar afrutados.
Graduación alchólica: alemanas, hasta 7 grados. Irlandesas, desde 4,5 grados. Belgas, hasta 11 grados. Inglesas, desde 4,5 grados.
Zur Eiche: San Martín 1537, Vte. López ; 4791-9379, Abre durante la semana, por la noche; sábados y domingos, también al mediodía. Martes, cerrado. Ofrecen cerveza tirada Warsteiner alemana, $ 3,50, el balón.
Kilkenny: Marcelo T. de Alvear 399; 4312-7291. Abre todos los días, desde las 12, hasta las 6. Happy hour, de 18 a 21. Las que más salen son las irlandesas como la Guinness, Kilkenny y Harp, $ 6, cada una; las belgas: Chimay, Duvel y Maredsus, $ 8, cada una. Ofrecen, también, la francesa Labieredu de Mon o la cerveza del Demonio, $ 7; la alemana Warsteiner, $ 6.
Druid Inn: Reconquista 1040; 4312-3688. Abre de lunes a viernes, desde las 12; sábados, desde las 19. Tienen cinco tipos de cerveza tirada, todas inglesas: John Smith bitter, New Castle Broun Ale, Beamish Stout y Beamish Red, $ 5, cada pinta. En botella o latas, expenden la inglesa Thakston Old Ale y las belgas Duvel, Maredsus y Chimay, entre 4 y 6 pesos, cada una. Happy hour, de 18 a 21.
The Shamrock: Rodríguez Peña 1220; 4812-3584. Abre de lunes a viernes, de 18 a 4; sábados y domingos, desde las 19.30. Cervezas belgas, Chimay y Duvel; irlandesas como la Kilkenny; holandesas, Haineken y, por supuesto, Guinnes. También Warsteiner e Isembeck. Happy hour, de 18 a 21.
Buller Brewing Company: Pte. R.M. Ortiz 1827; 4808-9061. Abre de jueves a lunes, todo el día; martes y miércoles, desde las 17. Cuentan con cervezas artesanales que respetan las pautas alemanas de elaboración y se sirven entre 2 y 4 grados de temperatura. Tientan con seis variedades: Light Lager, Cream Ale, Wheat Beer, Brown Ale, India Pale Ale y Stout. Todas las pintas, $ 5, 50. Happy hour, de lunes a viernes, de 18 a 21.






