La era Twitter

Cecilia Absatz
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8 de enero de 2012  

Cada época está signada por un arte que conduce a todos los demás. En la Edad Media y en el Renacimiento fue la arquitectura; en la antigüedad, la pintura más que la escultura; y en el siglo XX, fue el cine", sostenía el crítico e historiador italiano Federico Zeri, fallecido en 1998. Pero si hubiera que detectar hoy el arte guía de nuestra época, en lo personal, votaría por Twitter. Esto, por supuesto, implica una redefinición de la palabra arte, pero lo cierto es que de todas las aventuras sociales que ofrece hoy la computadora (las charlas, los juegos, las vidas alternativas, las redes de encuentro y demás), ésta es la que parece resumir la potencia de toda una era.

Como se sabe, consta de expresarse en no más de 140 caracteres. Para darse una idea, sería aproximadamente el largo de este mismo párrafo.

Los ejemplos firmados por gente famosa que a veces publican los diarios pueden llevar a confusión porque suelen ser banales y carentes de interés. Pero dentro de la red florece un universo de inteligencia y humor de límites imponderables, que obliga a la mente a inaugurar nuevos paradigmas.

Quien lo define con precisión es el periodista Daniel Molina que firma como @rayovirtual: "Somos seres anfibios entre el mundo virtual y el de los átomos. Estamos viviendo una etapa nueva, incomparable, de la cultura".

Y agrega: "No somos adictos a Internet: es el medio en que se vive hoy. Es como si en el siglo XIX se hubiera hablado de la adicción a la ciudad." Y más: "No hay nada nuevo en música, literatura, teatro, cine, tv, etcétera. Porque son medios viejos y viven de reciclar. Lo nuevo es esto: Twitter (...) es uno de los lugares más interesantes para pensar. Nuestro cerebro colectivo".

Pero el anonimato puede generar monstruos. Dice Molina: "Tengo 57 años. Estuve más de 9 años preso en la época de Isabelita y la dictadura. Pero Twitter es el espacio más agresivo que habité jamás." Y dice: "Hoy soy negro judío boliviano mujer transexual violado gordo grasa y pobre que acaba de hacerse un aborto clandestino. ¿Me quieren?".

Las mujeres se destapan con un humor filoso y desafiante. @MatildaxD dice: "La gente demasiado dada y desenvuelta me provoca escupirla y molerla a golpes hasta que comprenda el concepto de timidez y parquedad." O bien: "Voy a empezar la dieta porque quiero que me entre el novio del año pasado".

Malena Pichot: "Ahora que estoy gorda debería tratar mejor a mi novio. Oh Dios mío, sucedió: soy una gorda gauchita. Mátenme".

Y Anita Pauls: "A esta altura del partido poner de modelos a una rubia, una negra y una china juntas es más discriminatorio que poner tres rubias".

"Estoy segura de que en un torneo de ajedrez salgo la más linda", afirma @LeiaWars. "Consejo sano: hay que empezar a drogarse más y enamorarse menos".

Malcolm Gómez dice: "Crisis griega explicada: 1. Homero. 2. Sócrates. 3. Theodorakis. 4. Costa Gavras. 5. Onassis. 6. Yogur Griego. 7. Mellizas Xipolitatis".

Twitter es un organismo vivo e inconmensurable, la herramienta de convocatoria social o política más eficaz que existe: más rápido que el periodismo, más inmediato que el correo y el teléfono, y más provocativo que todos los medios conocidos hasta el presente dado que nadie edita. Más horizontal que el bloggero y sus comentaristas, construye, sin embargo, un claro sistema de estrellato con sus propios héroes. Twitter, lleno de siglas y numerales, un jeroglífico para el extranjero, es posiblemente una de las drogas más adictivas conocidas hasta hoy.

* la autora es periodista

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