La tormenta exorcista

Diego Angeli
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12 de diciembre de 2019  • 05:51

Llegó el alivio. Jueves con máxima de 30°C. Mañana fría de viernes. Fin de semana sin lluvias ni calor extremo.

Cerrando las puertas del infierno

La primera vez que vi al Padre Cucurredu fue en un escondido monasterio de Roma, donde el Vaticano dictó de manera secreta un seminario de meteorología satánica. Mis primeras prácticas fueron detectar proclamas demoníacas dando vuelta cintas de Xuxa. Después seguí con cassettes de Riff en los que, por suerte, los mensajes satánicos estaban al derecho y eso me ahorraba mucho tiempo.

Terminé el curso y volví a Buenos Aires, donde nunca hablé de mi experiencia. Sin embargo, mantuve el contacto con mi profesor, sabía que tarde o temprano me tocaría pedir por sus servicios. Y ese día llegó.

Varias jornadas atrás encontré dos sobres sobre mi escritorio que me causaron profunda preocupación. Uno me avisaba que me había olvidado de pagar el gas y el otro llegaba desde el Servicio Meteorológico Nacional, desde la secreta oficina 666 de demonología atmosférica que funciona en el tercer subsuelo. "Llama al padre Cucurredu. Solo el podrá salvarnos". Entendí que el termómetro porteño estaba dando síntomas de posesión y que nos llevaría directamente a valores infernales.

El exorcismo tuvo lugar el miércoles al atardecer. El padre Cucurredu, recién llegado de Roma, colocó un termómetro de plata bendecido sobre la presunta poseída: una conocida presentadora del tiempo que se retorcía más que Neymar simulando una falta. Empezamos a rezar y comenzó a hablar extrañas lenguas, pude reconocer algunos pasajes en arameo, sánscrito, rosarigasino y jeringoso. Viendo cómo se retorcía le ofrecí pasar al baño pensando que era un retortijón pero al verla caminar por las paredes me di cuenta que poco tenía que ver con un cólico intestinal. Su cabeza daba más vueltas que la de María Antonieta y nos vomitaba un extraño fluido flúo que posteriores análisis reconocieron como locro radiactivo. El padre colocó una virgencita que cambia de color según el tiempo sobre la posesa, un recuerdo de San Clemente del Tuyú que también se usa en estos rituales. La víctima gritó y siguió sus movimientos espásticos con los que podría haber ganado un campeonato mundial de breakdance. Se desataron las ráfagas y la caída brutal de la temperatura develó que el demonio había huido. Vaciamos un pluviómetro con agua bendita sobre su cabeza. La aguja del barómetro aneroide, que giraba como una hélice, se detuvo. El diablo abandonaba la ciudad, las temperaturas infernales remitían y se cerraba la puerta del averno. Nos fuimos a comer a la costanera donde el padre también pidió exorcizar el chimichurri. "Este condimento es así", le dije. Terminó de comer su bondiola, pasó por la Catedral a entregar unos portafolios y luego voló a Roma.

Sobre el amanecer del jueves un viento frío surcaba la Ciudad. Las puertas del infierno se habían cerrado y el calor extremo ya era solo un triste recuerdo.

Jueves: vuelve la calma

Arranca una jornada de buenas condiciones meteorológicas en la ciudad con un amanecer en 19°C que da cuenta de que se pudo dormir bien después de varias trasnochadas del termómetro. El cielo está apenas nublado y hay una agradable sensación porque el viento sur recorre las calles para dejar atrás el sofocamiento. Será un día completo con aire frío en superficie que atenuará toda la acción solar. La máxima se proyecta en 29°C que, si bien representa calor, es toda una ganga comparado con los valores de los últimos días. La noche cierra en 25°C, algo menos para medianoche así que nos podemos arreglar con el ventilador.

Viernes: mañana fresca

Sigue el viento frío que moldea una irreconocible mañana de 14°C donde vuelve el abrigo para salir de casa, especialmente en la zona suburbana. Se estima una jornada de marcada amplitud térmica con el termómetro tocando los 28°C vespertinos en una tarde de calor suave, aquellos que se levanten temprano deberán volverse con el abrigo en la mano. El día transcurre con poca nubosidad, y la noche sigue esa línea sin previsión de lluvias.

Sábado: calor y nubarrones

Comienza un sábado sin sol que marca un breve reingreso de aire caliente al estuario por lo se puede esperar una temperatura bastante más alta que los últimos días. El sábado no tiene previsión de lluvias a pesar del constante sobrevuelo de cúmulos cargados. Se estima una tarde de calor pero lejos de todo rasgo sofocante como los de comienzos de semana, y el mercurio llega a trepar hasta los 32°C. La noche se muestra con agradables 26°C que descienden marcadamente antes de la medianoche. Cerrando la jornada, la veleta rota anuncia una nueva entrada de aire fresco. Las simulaciones muestran que no llueve pero no nos sobra nada.

Domingo: tarde de pileta

La jornada dominical muestra un mejor semblante con algo menos de nubosidad, caluroso pero no agobiante, un viento leve y una humedad moderada. La mañana abre con 20°C, el mediodía se estima con 30°C y la tarde llega a marcar 32°C. Todos los parámetros meteorológicos confirman una excelente jornada para planificar actividad al aire libre. La temperatura permite caer en la casa de alguien que tenga pileta.

Como refrigerar su casa naturalmente

El padre Cucurredu me enseño un muy buen truco para los días de calor extremo. Después de ver juntos "Sexto sentido", nos explicó que siempre que un espíritu se hace presente la temperatura desciende considerablemente en el lugar. Esto se debe a que usa toda la energía disponible del entorno para pasar a nuestro plano existencial y así poder manifestarse. Desde entonces aprendí a invocar a mi bisabuela, logrando bajar en una tarde sofocante la temperatura de mi departamento a solo 6°C con absoluto bajo consumo.

Eso es todo amigos. Nos vemos la semana que viene.

@JopoAngeli

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