¿Cómo saber si un gato siente dolor? Estas son las señales que suelen pasar inadvertidas
Los felinos no suelen cojear ni mucho menos maullar, por lo que es importante que sus dueños identifiquen los pequeños cambios en su comportamiento
3 minutos de lectura'

Los gatos, a diferencia de los perros, suelen comunicarse en un idioma diferente que, en muchas ocasiones, los humanos no saben descifrar, especialmente cuando algo les duele.
A diferencia de otros animales, ellos no suelen cojear ni mucho menos maullar, por lo que es importante que el dueño identifique las pequeñas modificaciones en su comportamiento y en la forma en que se desenvuelven en casa.
Una de las técnicas más estudiadas y recomendadas es la ‘Feline Grimace Scale, desarrollada y validada por investigadores de la Universidad de Montreal. Esta escala se centra en cinco rasgos de la cara, mediante los cuales una persona puede identificar qué tan fuerte es el dolor que presenta el animal.

¿Cómo saber si un gato siente dolor? Estas son algunas de las señales
Por ello, el veterinario Víctor Algra explicó, por medio de sus redes sociales, de qué se trata esta escala y señaló que el primer elemento que se debe observar es la posición de las orejas. Cuando el felino se encuentra “más relajado”, tiende a mantenerlas erguidas y orientadas hacia delante.
“Los gatos casi nunca muestran dolor, pero su cara sí lo hace”, comentó el veterinario. Otra pista que también es fundamental y que suele pasar desapercibida son los ojos, pues tienden a entrecerrarse y a mostrar signos de que algo no está bien.

El experto también indica que otra señal de que algo no está bien es la forma del hocico, ya que puede mostrar tensión y adoptar una forma más redondeada, mientras que, cuando el felino está relajado, presenta una expresión normal.
En el caso de los bigotes, cuando un gato no presenta ningún dolor ni problema, estos se encuentran en una posición más curva o lateral. Sin embargo, “cuando están rectos hacia delante, se asocian con malestar”, según el veterinario.
El último es uno de los más habituales y fáciles de reconocer. Cuando la dolencia es muy fuerte, tienden a bajar la cabeza de manera progresiva hasta llegar a un punto en el que no quieren hacer nada.
Por eso, Víctor Algra recomienda que, cuando el animal comience a presentar algunas de estas posturas y muestre poca energía, es importante llevarlo al veterinario para saber qué es lo que le está afectando.
Por Wendys Pitre Ariza


