
Pan rallado y rebozador
No es un producto menor y sí el mejor recurso para freír si se busca una estructura crocante, que rechace el aceite. Las buenas marcas satisfacen esta demanda con rigurosas condiciones higiénicas, sin conservantes y a partir de materia prima fresca, razones que justifican elegir el envasado antes que el suelto, generalmente hecho a partir de pan o galleta sobrantes. Pan rallado es el que se hace con pan seco (harina, levadura, agua y sal). El rebozador no contiene levadura, sí condimentos, y su granulometría (textura) es más fina, más blanca y pareja, y los alimentos quedan más secos. Ambos se usan para ligar mezclas saladas o dulces y como aislante de la humedad entre las bases de tartas y sus rellenos. Los chefs y la cocina gourmet, celosos de sus trabajos, preparan los propios a partir de miga de pan blanco. En cuanto al microondas, es bueno saber que es un recurso inestimable a la hora de secar pan o migas, porque deshidrata sin dar color.
Sin embargo, cuando se fríe, hay que tener en cuenta algunas recomendaciones: usar aceite bien caliente que no humee y sumergir los alimentos en la cocción para escurrirlos luego sobre papel absorbente.
El resto pasa por la buena mano de quien cocina.







