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Jardinería

Plantas grises: diez especies que resisten el pleno sol

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31 de octubre de 2019  • 00:00

Muchas de aquellas plantas que, a simple vista, aparecen con coloración grisácea, en realidad tienen la epidermis cubierta de pelos densos, que reflejan la luz: el gris no es un pigmento en sí mismo para la vegetación.

Las especies que han evolucionado bajo climas con alta insolación, por condiciones climáticas o topográficas, han desarrollado mecanismos adaptativos como este, que les permiten sortear altos niveles de luz UV. Reflejos metálicos, texturas coriáceas, superficies aterciopeladas, son todos recursos para defenderse de la luz intensa, del calor abrasador y de la pérdida de humedad. Y son también la razón de una singular belleza.

Estos rasgos son aprovechados por los paisajistas, ya sea por su condición general de rusticidad o para suavizar colores estridentes del jardín. Los grises son buenos compañeros del rojo, del púrpura, del violeta, de los azules o de amarillos. La mayoría de los colores cálidos se muestran mejor junto a los grises y plateados.

Las plantas grises constituyen, junto con las de flor blanca y las de floración nocturna, los elementos clave de los llamados moon gardens, jardines diseñados especialmente para ser contemplados y disfrutados de noche.

En general, todas las "plantas grises" necesitan un suelo con muy buen drenaje. Además, no toleran la suma de calor, humedad y mal drenaje. Los viveros ofrecen numerosas variantes para sumar gris a nuestros jardines, desde árboles y arbustos, hasta herbáceas y gramíneas.

ÁRBOLES

Acacia cultriformis

Es un pequeño árbol nativo de Australia. Tiene copa globosa, ramas arqueadas y corteza grisácea. Florece a comienzos de la primavera, con cabezuelas redondas, amarillas brillantes, perfumadas. Requiere suelos livianos, bien drenados; resiste heladas y sequía.

Acacia cultriformis, un árbol de corteza grisácea que florece en primavera.
Acacia cultriformis, un árbol de corteza grisácea que florece en primavera. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo Revista Jardín

Eucalyptus cinerea

Es originario de Australia, persistente y puede alcanzar 15 m de altura. Tiene la corteza rugosa, fibrosa, rojiza y copa globosa.Las hojas adultas tienen un fuerte olor a cineol. Requiere suelos sueltos y bien drenados. Resistente al ataque de hormigas. Es muy cultivado como ornamental y para florería, como rama de corte.

Izquierda: Eucalyptus cinerea. Derecha: Artemisia ludoviciana.
Izquierda: Eucalyptus cinerea. Derecha: Artemisia ludoviciana. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo Revista Jardín

ARBUSTOS Y SUBARBUSTOS

Artemisia ludoviciana

Con el follaje prácticamente plateado, añade textura y contraste al conjunto del jardín. La floración en pequeñas margaritas amarillas suma luz al espacio. Existen variedades mejoradas de la especie, 'Valerie Finnis' y 'Silver King'. Resiste heladas; requiere poda a comienzos de la primavera. También es aromática y de uso medicinal.

Convolvulus cneorum

Es un subarbusto de 60 cm de altura, con follaje verde cubierto de pelos plateados que le dan una textura aterciopelada. Las flores son blancas con el centro amarillo, y aparecen en primavera y verano . Es excelente para usar en masa o en jardines de roca.

Salvia leucantha (salvia mexicana)

Es un subarbusto muy ramificado, de crecimiento erguido. Las hojas son lanceoladas, glaucas, rugosas. Posee inflorescencias en espigas terminales, con flores muy vistosas, de cáliz aterciopelado, color violeta y con corola blanca, que sobresale de la planta. Es sensible a las heladas . Al final del invierno requiere poda.

Izquierda: Convolvulus cneorum, un subarbusto con flores blancas que aparecen en primavera y verano. Derecha: Salvia leucantha,de hojas lanceoladas y flores muy vistosas.
Izquierda: Convolvulus cneorum, un subarbusto con flores blancas que aparecen en primavera y verano. Derecha: Salvia leucantha,de hojas lanceoladas y flores muy vistosas. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo Revista Jardín

Santolina chamaecyparissus

Es un subarbusto extendido y puede llegar a los 60 cm de altura. Tiene hojas de color verde grisáceo, estrechas, lineales y muy aromáticas. Las flores son amarillas y se presentan en cabezuelas que aparecen en verano sobre la planta. Requiere pleno sol.

HERBÁCEAS Y GRAMÍNEAS

Nepeta racemosa

Es habitualmente vendida como Nepeta mussinii o menta de gato. Es una herbácea de porte bajo, con no más de 40 cm de altura, follaje muy aromático, verde grisáceo, con un denso vello. Florece en espigas laxas de flores tubulares, color azul lavanda, a principios del verano. Ideal para borduras, taludes o como tapizante. Requiere pleno sol, suelos muy bien drenados, poda al comienzo de la primavera, pinzado de flores marchitas para promover nuevas floraciones. Se multiplica por división o esqueje.

Nepeta racemosa, una herbácea de hojas muy aromáticas.
Nepeta racemosa, una herbácea de hojas muy aromáticas. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo Revista Jardín

Stachys byzantina (oreja de conejo)Es un herbácea perenne, de follaje gris plata y aterciopelado, con hojas opuestas, gruesas y pubescentes. Las flores son de color rosado púrpura y se agrupan en espigas terminales, densas, en primavera y verano. Se usa frecuentemente como cubresuelos.

Izquierda: Stachys byzantina u oreja de conejo. Derecha, arriba: Silene coronaria en flor. Derecha, abajo: Tradescantia sillmontana y sus peculiares hojas cubiertas por una lanosidad blanca.
Izquierda: Stachys byzantina u oreja de conejo. Derecha, arriba: Silene coronaria en flor. Derecha, abajo: Tradescantia sillmontana y sus peculiares hojas cubiertas por una lanosidad blanca. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo Revista Jardín

Tradescantia sillamontana

Forma una mata extendida a partir de tallos suculentos, primero erguidos y luego decumbentes. Tiene hojas opuestas, de aspecto acanalado, carnosas, sésiles, ampliamente ovadas, de color verde y cubiertas por una lanosidad blanca muy densa. Florece en verano, con inflorescencias por lo general solitarias, en los extremos de las ramas o en las axilas de las hojas, con flores pequeñas, de tres pétalos, de color rosa púrpura. Necesita pleno sol y buen drenaje. En invierno la mata desaparece para volver a brotar en primavera.

Silene coronaria (antes Lychnis coronaria)

Alcanza un tamaño de hasta 80 cm de altura, con hojas muy afelpadas, casi plateadas. Tiene flores individuales, en forma de estrella, color magenta brillante, producidas desde mediados de la primavera y hasta finales del verano. A veces se cultiva como una planta bianual. Necesita pleno sol. Se resiembra fácilmente. Existe una variedad 'Alba' de flores blancas, que la convierte en la planta perfecta para "jardines blancos".

Por Gabriela Benito, ingeniera agrónoma.

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