Por qué recomiendan mezclar café con bicarbonato de sodio
La combinación de estos dos ingredientes es ideal para remover suciedad, reducir olores y limpiar superficies sin recurrir a productos industriales; cómo hacerlo correctamente
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La mezcla de café usado con bicarbonato se consolidó como una alternativa doméstica para tareas de limpieza, gracias a sus propiedades para eliminar olores, remover grasa y actuar como abrasivo suave en distintas superficies.
Esta práctica consiste en reutilizar restos de café combinados con bicarbonato de sodio para la limpieza cotidiana del hogar. La mezcla se emplea en espacios donde se acumulan residuos de comida, humedad y grasa, como piletas, ollas, sartenes y tablas de cortar.

Entre sus aplicaciones más comunes se encuentran:
- Eliminar malos olores en la cocina y otros ambientes.
- Limpiar superficies con suciedad adherida o grasa leve.
- Actuar como desengrasante natural en utensilios.
- Aportar un efecto exfoliante en la limpieza.
Complementar la limpieza diaria sin recurrir a productos químicos fuertes.
Cómo actúa la mezcla en la limpieza
El bicarbonato de sodio tiene propiedades que permiten neutralizar olores y facilitar la limpieza sin generar daños en la mayoría de superficies. Su textura contribuye a desprender suciedad adherida.
Por su parte, el café usado aporta una consistencia granulada que refuerza el efecto abrasivo. También contribuye a absorber olores intensos, especialmente en espacios como la cocina o recipientes de basura.

La combinación de ambos ingredientes genera un limpiador doméstico que ayuda a retirar residuos cotidianos y mejorar el olor en distintas áreas del hogar.
Modo de uso y proporciones
Para aplicar este método es necesario seguir una serie de pasos:
1. Recolectar café usado y dejarlo secar ligeramente.
2. Mezclar dos cucharadas de café con una de bicarbonato.
3. Colocar la preparación en un recipiente.
4. Aplicar sobre la superficie a limpiar.
5. Frotar con una esponja o paño y luego enjuagar.
Beneficios y precauciones
Entre las ventajas de este método se incluyen:
- Menos químicos: utiliza ingredientes simples disponibles en el hogar.
- Bajo costo: permite reutilizar residuos de café.
- Aplicación sencilla: se prepara en pocos minutos.
- Efecto desodorizante: contribuye a neutralizar olores fuertes.
- Versatilidad: puede emplearse en distintas superficies.
Sin embargo, se recomienda tener en cuenta algunas precauciones:
- No aplicar sobre superficies delicadas o porosas.
- Realizar una prueba en una zona pequeña antes de su uso general.
- Evitar su uso en telas claras, debido al riesgo de manchas.
- Asegurar un enjuague adecuado para eliminar residuos.
Por María Camila Salas Valencia













