Praliné
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- Se puede servir solo, en cremas, helados, postres, tortas, masitas y prepararse con almendras, avellanas, nueces o maní.
- La forma correcta de prepararlo: derretir en una sartén 100 g de azúcar sin añadir agua. Apenas tome color caramelo o avellana, agregar 50 g de la fruta seca elegida entera o cortada en trocitos. Revolver con una cuchara de madera para integrar los ingredientes. Retirar, volcar sobre un mármol o asadera rociada con aceite de almendras (preferentemente) y dejar enfriar.
- Se debe conservar unos días en frascos con tapa hermética. Colocar una bolsita con cal viva para que no se humedezca y pegue.
- En cremas, flanes y merengues: reducir el praliné a una pasta fina machacando o procesando el caramelo frío.
- Decorar un pan dulce: reducirlo a trozos pequeños y adherirlos con glacé real preparado con clara de huevo y azúcar impalpable.
- Para conservarlo: añada, mientras se disuelve el azúcar, una cucharadita de glucosa pastosa. Se adquiere en las casas para repostería o en farmacias.
- Caramelos: verter en una asadera rectangular aceitada poco profunda. Antes de que se enfríe, cortar cuadrados o rectángulos con un cuchillo humedecido y envolverlos con papel celofán.










