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Por ser un pequeño árbol, podemos tener un quinotero hasta en el balcón y, en invierno, disfrutar de su fruta fresca o incluso elaborar nuestra propia mermelada. El quinotero o kumquat (Fortunella spp.) es un árbol de pequeño porte, de 2 a 3 metros de altura. Tiene ramas finas y con pocas espinas, y hojas de color verde oscuro, pequeñas.
En el verano tardío sus flores blancas perfuman el ambiente. Prefiere una exposición a pleno sol, en suelo suelto, profundo y nutrido, con riegos frecuentes; es muy resistente a plagas y enfermedades.
Por su tamaño, es ideal para colocar en macetas. El sustrato de plantación es una mezcla de turba, arena y humus de lombriz. Con el tiempo, tal vez sea necesario agregar humus de lombriz con pinocha e incluso algún fertilizante líquido orgánico, para mantener su nivel de producción inicial.

La cosecha se realiza en invierno-primavera. La fruta puede quedar mucho tiempo en el árbol, siempre y cuando no sea afectada por heladas. Su fruto contiene mucha vitamina C, como así también calcio y potasio.
Es un cítrico que se come con su cáscara, como fruta fresca. El jugo es ácido, pero al comerlo en combinación con la cáscara (que es más dulce), se equilibran los sabores. Además con él se elaboran budines, tartas, almíbares, mermeladas y chutneys.
¿Cómo hacer una mermelada de quinotos?
Por Mary Bajo

El éxito en la elaboración de esta mermelada se basa en tener un poco de paciencia, una olla de fondo grueso y una simple cuchara de madera.
- Primero deberemos lavar muy bien los quinotos y cortar en finas rodajas, quitando cuidadosamente las semillas, que se reservarán aparte.
- Pesar e incorporar 800 g de azúcar por cada kilo de fruta. Mezclar bien y reservar, preferentemente hasta el día siguiente, con un mínimo de 8 horas, para que la fruta suelte sus jugos.
- Cubrir las semillas con agua y dejar reposar también entre 8 y 24 horas. Transcurrido el tiempo, el agua habrá adquirido consistencia de gelatina por la pectina de las semillas; colarlas y agregar el agua a la mezcla de azúcar y fruta.
- Enjuagar nuevamente las semillas en agua limpia, volver a colarlas e incorporar esa agua en la mezcla. Descartar las semillas.

- Después de mezclar todo, llevar la preparación a fuego medio y cocinarla durante 30 minutos a partir del hervor. Dejar reposar varias horas hasta que enfríe.
- Hacer luego un segundo hervor, con fuego medio y de tiempo equivalente al primero. Nuevo reposo y, antes de llevar al fuego por última vez, comprobar la consistencia (si estuviera muy densa, agregar agua de a poco, mezclando).
- Hervir por tercera vez, hasta lograr transparencia en la fruta y un almíbar espeso y brillante. Envasar en frascos esterilizados.
- Llevar los frascos tapados a una cacerola, cubrirlos de agua y hervir durante 20 minutos. Dejar enfriar allí mismo. Ya están listos para consumir o almacenar.
En caso de hacer en cantidad para guardar, etiquetar con nombre y fecha de elaboración. Conservar en lugar fresco y oscuro. Una vez abierto, guardar en la heladera.

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