
Reinas de África
Un vistazo a la influencia cultural de ese continente en la moda actual
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De la recreación del mapa de África aplicado cual un patchwork multicolor en el dorso de una campera bomber de la colección verano 2016 de Aynotdead a las variaciones africanas, rescates de cerámicas y de las pinceladas de los veranos transcurridos por Matisse en el norte de África que ornamentan la colección verano 2016 de Them –la firma que trasladó un tendal a su pequeño local de Palermo–, pasando por visos con trazos en blanco y negro o colores tierra que exhiben las vidrieras de las firmas más democráticas. A los indicadores del actual furor de las influencias africanas en la moda se sumó el japonés Junya Watanabe.
En la pasarela del Museo de la Historia de la Inmigración de París, los primeros días de octubre desfilaron túnicas y variaciones sobre el boubou en full print, con patchworks, tigre y zebra en zapatos y en pequeños paños ornamentales, abundaron los collares amuleto que suelen acicalar los largos cuellos de las masái.
Desde el colectivo de diseñadores agrupado en Constelación África, en Florencia y en Pitti Uomo 88, Adebayo Oke-Lawal, diseñador de Nigeria que indaga tanto en las tradiciones como en el streetwear, presentó túnicas transparentes, ponchos, mantos y bermudas con estampas étnicas digitalizadas; sus modelos llevaban sombreros de paja deliberadamente camp, canastos antiguos provistos de flores, zapatos de cuero marrón en punta y sin talón. Mientras que MaXhosa by Laduma rescató shorts y mantos en versión folk for export.
La primera fila dio cátedra de estilos africanos con las mujeres asistentes, que iban vestidas con haiks y recordaban los retratos de costumbres en África circa 1920 documentadas por el fotógrafo de culto Seydou Kita. Pero el precursor en la celebración de África fue Yves Saint Laurent: Africana, su colección de vestidos de noche cortos y largos en 1967, revolucionó el protocolo de la alta costura al remixar cuentas de madera y abalorios de cristal con la rafia y el lino. El hit fue la chaqueta sahariana de algodón beige abrochada con un cordón que Veruschka modeló con una escopeta a modo de accesorio. En 1989, Saint Laurent volvió a homenajear al continente africano desde African Queen, la colección celebratoria de la supermodelo Iman.
Aquí y ahora, las discusiones sobre los tocados africanos y los turbantes que antaño adoptaron Aretha Franklin, Nina Simone. En Instagram proliferan galerías de nuevas modelos africanas, mientras que la revista digital Afrostyle Magazine divulga últimos gritos del estilo. La diseñadora argentina Rosa Benedit traslada su gusto por las policromías y la historia del arte a una línea de acolchados con patchworks de telas africanas que compra en aledaños del mercado el Chateau Rouge parisiense y devela la trama de los textiles: "Los estampados se renuevan cada seis meses y vienen en paños con el metraje tradicional para realizar los trajes boubou. Curiosamente, la manufactura para África se hace en Holanda y se los llama Wax Hollandais", cuenta unos días antes de viajar a trabajar a Marruecos para engalanar los interiores de una casa.
Lejos del interiorismo y las arbitrariedades de la pasarela, luego de una residencia arty en el noroeste de África fechada en 2003, Mariela Scafati destacó el aprendizaje de técnicas de teñido con barro y el uso de los paños rituales denominados bogolanes que acompañan a la mujer desde el nacimiento hasta la muerte: "Estuve en Bamako durante tres semanas, preferí integrar la serigrafía al bogolán con imágenes de frutos que había en los caminos, pinté la tela para un vestido guiada por un maestro, y valiéndome de un tejido de algodón y un cacharro con el que nos enseñó a teñir con el barro de la zona las cenizas y raíces de baobab. No podía dejar de mirar los trajes que en las calles y la competencia por las telas que establecían las mujeres" .






