Sándwiches, rolls y empanadas: el placer de comer con la mano
Ideal para reuniones familiares, burbujas y encuentros informales donde disfrutar sabores relajados. Tres alternativas para no perderse.
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Es innegable la practicidad que los cubiertos (cuchillo, tenedor y cuchara) llevaron a la mesa diaria desde que comenzaron a usarse, allá por el siglo XI. La mesa elegante, los dedos limpios, la servilleta impoluta, todos signos estéticos y morales de la civilización occidental. Pero por suerte siempre quedan excusas válidas para volver el tiempo atrás y enchastrarse las manos, sea comiendo un hueso con instinto animal, un contundente sándwich de milanesa o una empanada jugosa, de esas que obligan a abrirse de piernas para no ensuciarse. En medio de gastronomías que cada vez apuestan más a una cocina callejera y rápida, pero permitiendo a la vez miradas de calidad en productos y técnicas, dejar de lado los cubiertos se convierte en una costumbre habitual para el comensal argentino. Esta vez, tres opciones deliciosas para comer con las manos y sin culpas.
Sándwiches en Sampa
Nacido a finales de 2019, Sampa es un pequeño restaurante con enorme personalidad. El lugar cuenta sólo con una gran barra en forma de U y un corazón parrillero de donde salen vegetales trabajados con cariño y sabor. “Decimos que somos 99% vegetarianos, dejando una puerta abierta a que alguna vez ofrezcamos algún plato que no lo sea. Nuestra idea no es tanto identificarnos con una dieta particular, sino hacer platos ricos que todos quieran comer”, explica Fernando, socio junto a Leonel (el cocinero) de esta casa.

Más allá de los platos de la carta -con platos como el queso llanero a la plancha con fainá o el ceviche de gírgolas-, hace unos meses sumaron su “sanguchería”, una propuesta exclusiva de delivery y take away hecha con panes caseros. La opciones van desde unas gírgolas marinadas con chimichurri, alubias, cebolla morada, limón y cilantro en pan francés hasta los portobellos rellenos con reggianito estacionado, salsa criolla, salsa de ajo y hojas frescas en pan lactal, pasando por un sabroso burrito relleno con gírgolas desmechadas en sofrito de tomates y ajíes, con queso untable de castañas, frijoles refritos y repollo encurtido. Mucho sabor latino bajo una mirada joven y relajada. Instagram: https://www.instagram.com/sampa99v Dirección: Av. Scalabrini Ortiz 769
Salteñas (bolivianas) en El Santa Evita
Ya sabíamos que El Santa Evita, la casa comandada por el salteño Gonzalo Alderete Pagés y su pareja Florencia Barrientos Paz, es responsable de algunas de las mejores empanadas de carne de la ciudad porteña, elaboradas al estricto estilo de Salta. La carne cortada a cuchillo, el relleno jugoso y el tamaño pequeño, cocinadas rápido en un horno al rojo vivo. Pero en este restaurante que homenajea los grandes íconos peronistas también hay otra empanada que vale la pena pedir: la llamada salteña boliviana o potosina, la típica empanada elaborada en todo el país vecino.

“En Salta las conseguís fácil, pero acá en Buenos Aires solo las podés probar en Liniers o en algún otro barrio alejado de Palermo y Barrio Norte. Y es sin dudas una de las grandes empanadas de la Patria Grande”, dice Gonzalo. De tamaño generoso, la masa es resistente (lleva huevo), con un color anaranjado debido al uso del achiote. El relleno se hace con pechuga de pollo, que primero doran al horno y luego terminan en olla, levantando el fondo de cocción. “El truco es dejar coagular el caldo que se forma de un día al otro, para que cuando la comas sea bien jugosa, como debe ser una salteña potosina”, explica. Llega con un picante aparte, que vale la pena sumar. Instagram: https://www.instagram.com/elsantaevita/ Dirección: Julián Álvarez 1479
Rolls y pitas en Feel in pita
Tras cinco años de éxito continuo, los dos socios creadores de Roll’in Luí decidieron separar caminos y dividirse los dos locales de la marca, uno en Chacarita, el otro en Villa Crespo. Martín (lo conocen como Pelchi) se quedó con el local original, el de Av. Jorge Newbery, que cambió de nombre y desde este año se llama Feel in pita. “Somos pioneros en la zona, antes de que llegasen al barrio tantas otras ofertas gastronómicas. Hoy mantenemos los rolls que siempre, también las ensaladas y sumamos la opción de pan pita, al estilo árabe. A la vez, tenemos ahora una suerte de pop up permanente de Atohalac, un amigo cocinero que hace platos orientales como bohios de verdura y burek de berenjenas, entre otros”, explica.

Así, cada mediodía se forma frente a la vidriera de Fell in pita una paciente cola de clientes buscando su almuerzo. La clave del éxito de la casa es la frescura: verduras crujientes para armar ensaladas a gusto, falafels crocantes y sabores bien logrados. La pizarra enumera ocho posibles combinaciones de rellenos (que se pueden modificar a gusto), con pan a elección entre roll o pita. Ejemplos: el Green lleva verduras grilladas, humus, palta, escabeche de berenjenas, cebolla, rúcula y falafel; el Mex trae maíz, palta, tomate, verdeo, veganesa, porotos negros, lechuga y salsa picante. Uno de esos locales que salvan cualquier mediodía. Instagram: https://www.instagram.com/feelinpita/ Dirección: Av. Jorge Newbery 3674
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