
Soufflé de espinaca y queso gruyère
La untuosidad y el equilibrio del Semillón 2001 harán un maridaje increíble con la elegancia del soufflé
1 minuto de lectura'
Hojas de espinaca 400 g
Manteca 40 g
Harina común 4 cucharadas soperas
Leche 3 tazas
Yemas 4
Claras 4
Queso gruyeère 200 g
Sal y pimienta molida
Manteca para pintar el molde
Pan rallado
Coloque las hojas de espinaca en agua hirviendo durante 1 minuto. Cuele, retire el líquido excedente y pique.
Derrita la manteca en una cacerola, agregue la harina y revuelva hasta formar un roux (cocción de harina y manteca como espesante). Añada la leche y revuelva hasta que hierva y espese. Retire del fuego. Agregue la espinaca, las yemas, el queso, la sal y la pimienta. Deje enfriar a temperatura ambiente.
Precaliente el horno a 210ºC. Enmanteque 4 moldes individuales de soufflé y espolvoree con pan rallado. Bata las claras en punto de nieve con una batidora eléctrica. Despacio incorpore 1/3 a la mezcla de la espinaca y luego el resto. Hágalo con movimientos envolventes.
Reparta en los moldes de soufflé y colóquelos en una fuente para horno en baño de María con hojas de papel para que no se deslicen. Cocine entre 15 y 20 minutos hasta que estén dorados y crecidos. No abra el horno mientras se cocinan. Sirva inmediatamente.
Rinde 4 porciones.
Para que no fracase
- Moldes
Conviene elegir los de paredes rectas. Deben estar bien emantecados, espolvoreados con harina o pan rallado para que el soufflé crezca a los costados y le dé la forma característica en la parte superior.
- Modo de cocción
Precalentar el horno y cocinarlo en baño de María con el agua hirviendo. Importante: no abrir el horno para que no se baje.
Otras combinaciones
Reemplace la espinaca por 300 g de brócoli para obtener un sabor diferente. Basta con blanquearlos (ver Cómo prepararlos) y seguir las indicaciones de la receta básica. Otras opciones: champiñones, repollitos de Bru-selas, acelgas, coliflor...
Tips básicos
1. Coloque un papel blanco de cocina en la base de la asadera o fuente para horno, apoye los moldes y vierta agua caliente hasta la mitad. El papel hace que los recipientes no se deslicen. El agua caliente agiliza la cocción y no baja la temperatura del horno.
2. Cuando hacemos soufflé, el corazón se agita y hasta último momento no sabemos los resultados. Hay que tener fe. El soufflé no espera y los comensales deben estar en la mesa.
1
2Por qué olvidamos el nombre de las personas en plena charla, según la psicología
3Durante una ola de frío sin precedentes, la encontraron sin fuerzas pero en un estado que conmovió a todos: “Protegía a su cachorro”
4Adrián Alegre, dermatólogo: “A partir de los 50, el error más frecuente en el cuidado de la piel es centrarse solo en hidratar”



