
Tapizados: apostar al color
Son el medio más indicado para que los muebles luzcan en todo su esplendor. Además, la oferta de telas y estampados es lo suficientemente atractiva como para dejarse tentar... y estrenar un ambiente a nuevo
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Si bien se puede tapizar todo tipo de elementos, lo más usual es hacerlo con los sillones y sofás. Les da personalidad y permite combinarlos con el resto de los objetos que decoran el lugar. En cuanto a los géneros y diseños no existen reglas para elegirlos: el gusto personal es el único criterio por seguir.
Las variedades
En materia de estampados, la oferta es muy amplia. Basta con aproximarse a una casa especializada y observar los catálogos: se encuentran desde superficies sencillas o lisas hasta con flores inglesas, cuadros al estilo escocés, rayas e imitación de pieles de animales. Dentro de los modelos importados se pueden conseguir tramados que se asemejan a la disposición de libros en una biblioteca o que reproducen pequeñas escenas inspiradas en motivos coloniales o del siglo XVIII (se los llama toile ).
Los materiales
De acuerdo con los entendidos, la calidad de un tapizado no depende del grosor de la tela: está en la textura y la categoría del hilo. Los mejores considerados son de origen natural: lino, algodón, seda, o combinaciones de yute con algodón y lino con seda.
Una tendencia actual es el chenille. También se emplean el terciopelo, jacquard y panamá. Otra opción son los géneros sintéticos realizados a partir de poliéster o acrílico. Suelen ser resistentes, pero más opacos y menos suaves al tacto que los anteriores. En este rubro, hay casas que incluyen la gamuza sintética confeccionada con microfibra lavable.
Todas estas telas deben ofrecerse en versiones para tapicería, que reúnan las condiciones indispensables en cuanto a resistencia y durabilidad.
Los pasos por seguir
Tanto se puede tapizar un sofá o sillón en blanco como renovarlos retirando la tela anterior y colocando una nueva e incluso cambiar el relleno de los almohadones. Buena parte de las casas que venden los géneros se ocupan de esta tarea. En caso contrario, se puede recurrir a un tapicero. Este acudirá gratuitamente hasta su hogar para evaluar el trabajo por hacer y elaborar un presupuesto. Es el encargado de estimar cuántos metros de tela serán necesarios.
Aunque cada modelo exige medidas diferentes, pueden realizarse aproximaciones. Por lo general, las telas se venden en cortes de 1,40 m. de ancho. A partir de esta medida, el sofá de un cuerpo suele llevar desde 5 hasta 7 metros lineales; dos cuerpos, desde 8 hasta 12, y, finalmente, tres cuerpos, desde 12 hasta 15. Con el mismo ancho y 0,70 m. de largo, se estima que se pueden tapizar dos sillas.
En lo que hace a la demora, depende del grado de complejidad que exija el trabajo. En algunos casos, puede llevar una semana; en otros (en especial si es un tapizado a nuevo), entre 20 y 30 días.
El procedimiento
¿Cómo se realiza un tapizado? Para comprender todo el proceso hay que remontarse al momento de la confección del sofá o sillón. En primer lugar se fabrica el esqueleto del mueble en madera estacionada y, a la altura del asiento, se instalan la cincha y los resortes. A continuación, se coloca el relleno (de fibra vegetal o espuma sintética) y se cubre con un lienzo. Hasta aquí se tiene el tapizado en blanco .
El paso siguiente es el de revestir con la tela de tapicería elegida por el cliente. Lo usual es que se aplique con tachuelas. Un detalle de terminación empleado es el vivo a la vista (una suerte de cordones que se colocan sobre las costuras, destacando las líneas del sofá).
Glosario
- Acrílico: producto basado en un ácido, utilizado en la industria del plástico.
- Cincha: estructura metálica con forma de parrilla que, junto con los resortes, sostiene el relleno de un sofá.
- Chenille: género de textura suave, para cuya realización se utiliza un tramado de 3 hilos.
- Cuero ecológico: tela sintética que imita al natural.
- En blanco: se denomina a los sillones o sofás que nunca fueron tapizados.
- Fibras: filamentos obtenidos por un procedimiento químico y de uso textil, principalmente.
- Jacquard: tela tramada, de textura gruesa.
- Lino: género realizado a partir de fibras naturales.
- Madrás: tejido fino de algodón que suele usarse en la confección de camisas y trajes.
- Microfibra: material sintético con el que se reemplaza la pana.
- Pana: tela gruesa, parecida al terciopelo.
- Panamá: género de algodón y poliéster.
- Textura: tipo de tejido (trama cerrada o abierta) con el que se confecciona una tela.
Limpieza y mantenimiento
- Conviene pasarle la aspiradora al menos una vez por semana. Así se evita que el polvo se impregne manteniendo vivos los colores.
- Se recomienda una limpieza profunda por lo menos una vez al año. Hay técnicos que van a domicilio con máquinas especiales (preguntar en la casa donde se adquirió la tela). Cobran alrededor de $ 26 por cuerpo.
Las tendencias
Hace un tiempo hicieron furor las telas que imitaban diferentes pieles de animales (cebra, leopardo, entre otras), el jacquard, pana o cuero ecológico. En la actualidad imperan los diseños lisos o con texturas suaves, mientras que el color tiende a imponerse por sobre blancos y crudos. Sobre todo la gama de los marrones y neutros: beige, ocre, natural, tostado y chocolate. También tienen éxito los guinda y banana. En el caso de ambientaciones especiales se usan tonos piedra y negro. ¿Las telas? El chenille y el madrás están en auge.
Modelos y precios
- Se puede prolongar la vida de una tela para tapicería. El más conocido es el proceso antimancha o de impermeabilizado. Se trata de un producto químico que se aplica en el género. Su función es evitar que los líquidos lo manchen.
- La mayoría de las telas se venden con este proceso. En muchos casos, las fibras de las mismas lo traen incorporado; en otros, se realiza en los establecimientos que las procesan. Si son géneros que no han sido tratados puede enviárselos a tapicerías que se encargan de impermeabilizarlos. Los costos oscilan desde $ 3 hasta 8 por m2. Su durabilidad: algunos entendidos afirman que es anual, mientras que otros lo extienden de 2 a 5 años.
- Otra opción es un aerosol que se vende en los negocios y puede ser rociado por el dueño de casa. Repetir la operación cada 8 meses o 2 veces por año.
- Un proceso poco conocido (utilizado en la hotelería) es el llamado teflón. Evita que la colilla de un cigarrillo queme el género.
Fuentes consultadas
Cristina Suárez: Arenales 1681; 4812-6215.
Gris Dimensión: Arenales 1516; 4814-4224.
Telart: Cabello 3780.
Visconti: Paraguay 816.
Fradusco: Bs. As. Design, Avda. Pueyrredón 2501.
Villarroel: Bs. As. Design, Avda. Pueyrredón 2501.
La Casa de las Panas: Julián Alvarez 1116; 4771-6263.
Cía. de Comercio: Arenales 1339; 4811-3851.
La Europea: Arenales 1415; 4814-0123.
Tiempo´s (retapizados): Galicia 1615; 4582-9531.






