
¿Acaso el turf es simplemente un deporte de apuestas? Desmitificamos la mala prensa que rodea a las carreras de caballos y lo convertimos en una gran salida retro.
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<b> Carreras de la Belle Epoque </b>
El turf fue un deporte de reyes y en Buenos Aires tuvo su época de esplendor durante los primeros años del siglo XX, en los que la salida al hipódromo funcionaba como una vidriera estupenda para el encuentro social. La arquitectura del edificio de Palermo recrea el refinamiento de la Belle Epoque y la sofisticación de la aristocracia porteña. A pesar de que los años han opacado parte de aquel brillo, hoy podemos recuperar el paseo y disfrutar del conjunto palaciego: tres tribunas de estilo clásico francés rodeadas de jardines junto con una importante oferta gastronómica.
Para ingresar en el edificio de la Tribuna Oficial, el más pequeño y ornamentado de todos, se debe pagar una entrada de $25 y llevar puesta la ropa adecuada. Nada de jeans y zapatillas, aquí todavía se conserva la etiqueta. El mejor plan es deambular por las instalaciones, subir hasta los palcos de lujo y conocer también la tribuna Especial y la Paddock, de acceso libre y gratuito. Desde la vereda se puede dar una vuelta por los boxes y por la redonda de exhibición, que es el pequeño recorrido que realizan los caballos junto al jockey antes de dirigirse a las gateras de salida.
Para alternar entre las carreras, se puede tomar café en la coqueta confitería La París, comer en el restaurante Tucson o en el Tribuna Oficial, cuya ubicación tiene vista directa a la pista. El Gran Premio Nacional, considerado el derby más importante de nuestro país, se correrá el próximo 14 de noviembre. Las carreras son los lunes, viernes, sábados y domingos, alternadas a partir de las 14. El mínimo de apuesta es de $5.
Avenida del Libertador 4101
Tel.: 4778-2800
www.palermo.com.ar

<b> Sofisticación hípica </b>
El glamour retro de los salones de este hipódromo, con sus cortinas pesadas y sus pisos de madera, remite a películas de los años 70 en las que algún espía de elite debe desenmascarar al enemigo y, a la vez, proteger a las personalidades de la alta sociedad mundial.
Vinculado con el perfil más aristocrático de los caballos, el Hipódromo de San Isidro, enclavado dentro del Jockey Club, es uno de los más importantes de América. La amplitud del paisaje con vistas de cielo abierto hacia todas las direcciones convierte al predio en un espacio ideal para disfrutar de un día al aire libre. El verde se extiende no sólo sobre el parque —que siempre invita a dar un paseo a través de sus 148 hectáreas—, sino también sobre la pista, preparada para carreras rápidas y vistosas.
Cada una de las tres tribunas cuenta con espacios gastronómicos para comer o tomar algo sin perder de vista el movimiento de los caballos. En primavera y verano, el césped de la Tribuna Oficial se llena de livings improvisados con sombrillas y servicio de camareros. La estratégica disposición de la rotonda de exposición permite contemplar de cerca la belleza de los caballos, el colorido de sus monturas y el diminuto tamaño de los jockeys. Aquí se corre el Gran Premio Carlos Pellegrini —el próximo 17 de diciembre—, uno de los más patricios del país. Los miércoles, viernes y sábados son los días de carreras. La entrada es libre, el acceso a la Tribuna Oficial cuesta $5 y el mínimo de apuesta es de $2.
Ingresos por Márquez y Fleming o por Márquez y Santa Fe, San Isidro
Tel.: 4743-4010/19
www.hipodromosanisidro.com

<b> La pista de Dardo Rocha </b>
Es el tercero en importancia de la Argentina. Edificado a fines del siglo XIX por el gobierno del mismísimo Dardo Rocha, el hipódromo de La Plata se denominó, en sus principios, Circo de Carreras. Entre sus logros, figura el de haber sido pionero, en el año 1964, de la instalación del primer sistema de iluminación nocturna del país.
La arquitectura de sus edificios y de sus gradas, que miran a las cuatro pistas de arena, sigue el espíritu racionalista que dominó la construcción de la ciudad, aunque a primera vista recuerdan paisajes de mar y de vacaciones. Dentro del complejo, hay un bosque de eucaliptos ideal para alternar las carreras con la naturaleza.
Los caballos corren los martes, los jueves y los domingos (cada quince días) desde las 14. En todos los casos, las carreras —que duran alrededor de un minuto y medio— se realizan cada media hora en un ritual que comienza con el desfile de los caballos en la redonda y que culmina con la foto del ganador con su propietario y su entrenador.
Un dato interesante: el hipódromo cuenta con un centro de rehabilitación ecuestre para personas con distintas discapacidades. El 19 de noviembre próximo se llevará a cabo el Gran Premio Internacional Dardo Rocha.
La entrada es libre y las apuestas se toman a partir de los $2. Calle 44 y 115, La Plata
Tel.: (0221) 423-1072/79.
www.loteria.gba.gov.ar/hplp
<b> Animate a galopar </b>
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