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Todo comenzó cuando se terminó de formar el grupo y apareció el lugar: un galpón que solía alojar una fábrica de velas en el barrio de Villa Ortúzar, Ciudad de Buenos Aires. Allí, los creadores de BAI, Das Weg, Fauna Querida y Plantarse armaron Estancia: un espacio de trabajo poco convencional, con mucho verde y aire rural.
"Entramos con una idea estética de lo que queríamos hacer, llevarlo a lo industrial, pero estando acá y viviendo el galpón a medida que lo íbamos reciclando, fuimos conectando con su estilo, que tiraba más a lo campestre", cuentan.
De galpón a Estancia
"Apenas conocimos el espacio nos dimos cuenta del potencial que tenía", dice Nicolás Pradella, cofundador de Das Weg. "Las reformas siempre son un gran desafío. Se notaba la falta de mantenimiento y hubo que lidiar con varias 'intervenciones caseras' existentes, pero con acciones puntuales logramos mejorar todos los ambientes. Lo principal fue generar espacios con mucha luz y ventilación natural", agrega Alejandro Mauch, arquitecto y la otra mitad de la marca de muebles.
El reciclaje se hizo casi en forma artesanal. Demolieron las divisiones del ambiente más amplio y estructuras en el patio interno para ampliarlo y generar ventilación cruzada y más luminosidad.

Además de armar una mini cocina de cero, despejaron el frente de paneles prefabricados de la galería, y lo cambiaron por uno vidriado.
En esos metros ganados se armó un espacio multiuso que funciona como sala de reuniones, showroom y biblioteca ambiental. Para equiparlo, eligieron piezas funcionales y "de guerra": bancos apilados para la biblioteca y mesas rectangulares individuales con las que se pueden hacer diferentes configuraciones de acuerdo a la necesidad (Fábrica JDM).


El resto de las sillas y estructuras vino de lo propio y de objetos recuperados. "Trajimos mucho de nuestras casas, y eso le da un espíritu hogareño, te hace sentir que venís a trabajar a una casa con amigos", dice Melina Zukernik, de Fauna Querida.
Para darle unidad a todo, se pintaron las estructuras de hierro y caño con los colores de la paleta de la identidad gráfica. Éstos, a su vez, vinieron de las baldosas calcáreas del patio.
También se mejoraron los canteros con plantas, pero siempre dejando que brotes silvestres aparezcan y crezcan, porque acompañan lo rústico del lugar.
Más que trabajo
"Estancia no nació como un coworking tradicional, más bien es la oficina que creamos para trabajar siguiendo nuestros ideales e inspirándonos en la naturaleza, pero nos nutrimos de amigos y colaboradores, por eso nuestras puertas están abiertas a conocer a otros emprendedores y darles un espacio, esperando que nutran al proyecto, a nosotros, y que a su vez todo esto los nutra a ellos", dice Zukernik.
Las tres grandes áreas del espacio son la oficina, el showroom de consumo responsable y biblioteca (miércoles a viernes de 16 a 20, con cita previa), y algo que podría definirse como 'Estancia de ensayos': aire para probar, para experimentar. En el espacio público se empezaron a incorporar algunos contenidos, como un taller de ilustración naturalista de Airam.




"Una vez entrevisté al curador colombiano José Roca y me dijo que cuando uno trabaja en forma independiente los proyectos solo adicionan líneas al currículum, pero que cuando uno toma un garage o un espacio y lo mantiene algunos años, ahí se crea un contexto local. Eso podría llegar a ser Estancia, un contexto para que la cultura ambiental crezca", dice Paula Alvarado, de BAI.
Aunque Estancia es un espacio de trabajo, parece también remitir al sentido más literal de su nombre: un lugar en el que estar y compartir un rato.

Estancia queda en Alvarez Thomas y La Pampa. Dirección exacta con cita previa. Consultas y visitas: estanciaalvarez@gmail.com. Más info y actividades en Estancia.com.ar






