
Un show más, entre el delirio y la risa
La serie que revoluciona la pantalla infantil se transformó en un programa de culto para adultos
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"Sale lo viejo y entra lo nuevo", anuncia Musculoso mientras enciende una bengala para incendiar parte del parque donde se desarrolla uno de los dibujos animados que revolucionan la pantalla de los chicos y también de muchos adultos que ya lo adoptaron como su programa de culto.
The Regular Show (Un show más, en América latina) se emite en el prime time de Cartoon Network y logra arrancar risas desaforadas de los chicos con historias, diálogos y guiños tan ingeniosos y absurdos que serían inimaginables en la televisión seria. De hecho, el concepto de Un show más está a año luz de cualquier programa para adultos que haya intentado cruzar alguna frontera creativa en los últimos años. En 2012 esta serie ganó el Premio Emmy con su capítulo: Extrahuevoordinario. Y es considerada en muchos aspectos como una comedia animada para gente grande por el surrealismo, el contenido sexual en algunos capítulos -censurado en algunos países- y sus altas dosis de humor negro.
Para empezar, Un show más narra las experiencias cotidianas de Mordecai, un pájaro azul (arrendajo) y su amigo Rigby, un mapache, que con 23 años trabajan sin estresarse demasiado en un parque. Con aire despreocupado no toman muy en serio las constantes amenazas de despido del encargado, Benson, una máquina expendedora de chicles. Entre sus compañeros de trabajo se encuentran Skips, un sabio yeti -al que le da voz en la versión original Mark Hamill-; Fantasmano, un fantasma con una mano en la cabeza (?); Margarita y Papaleta, un extraño chupetín paleta que sería el heredero del parque; también aparece Musculoso, una especie de niño bruto y pendenciero color verde (el único humano) que se la pasa repitiendo como latiguillo: Mi mami... (algo que en los niños desencadena risas automáticas mientras que los grandes miran desconcertados). Pero más allá de los personajes, el fuerte de la serie es el guión, los diálogos y, sobre todo, las referencias culturales a la década del ochenta. El creador James Garland Quintel nació en 1982 en Estados Unidos, estudió en el California Institute of the Arts y, después de haber realizado varios cortos de animación finalmente, logró ubicar su idea en Cartoon Network en 2010. Según comentó en varias entrevistas, cada capítulo de Un show más nace de juegos interminables que se proponen los 40 animadores que trabajan en la serie. Las ideas aparecen sin querer cuando alguien sugiere algo gracioso que funciona de disparador. Al final de casi todos los capítulos, Benson aparece diciendo: "Limpien este desastre o están despedidos", aunque nada en la escena esté desordenado. El confeso fanatismo de Quintel por Los Simpsons y el show de Beavis and Butthead suele deslizarse en muchos capítulos de su serie donde se da el lujo de ponerle la voz a Mordecai. "Es a quien más me parezco. Cada vez que escribo partes para él me imagino que es lo que yo haría en la misma situación", expresó Quintel, que está casado y tiene una hija.
Ahora ya lo saben: cuando un chico diga Un show más, lo único que tienen que responderle es: Mi mami.. Con eso bastará para tenerlo de su lado.





