
Esta pileta recrea un paisaje paradisíaco en el fondo de una casa de dos plantas en las afueras de Quilmes
1 minuto de lectura'
La idea de una playa artificial que desciende levemente hasta el agua dando el aspecto de costa marítima es un lujo que el imaginario popular normalmente asocia con un hotel asiático. Aunque el singular paisaje que se despliega en la parte de atrás de esta casa de dos plantas en la localidad de Quilmes acerca definitivamente el recurso.
Para este terreno de dimensiones acotadas, la propuesta de Piscinas de Arena resultó la más apropiada; además de la posibilidad de hacer un diseño orgánico, la pileta reproduce la orilla del mar gracias a la utilización del revestimiento NaturSand, que va adherido al soporte de hormigón gunitado. La entrada al agua se realiza por el solárium con acabado arenado que va bajando desde la zona seca hasta el agua. Un espejismo real para disfrutar con toda la familia, como en la playa, pero en casa y cualquiera de los 365 días del año.
La mar en casa
- No hay dimensiones mínimas, la resistencia mecánica del material con que se hacen las piscinas de arena permite prácticamente cualquier diseño.
- Hay múltiples opciones de customización, se puede hacer área de spa, jacuzzi, zona para chicos, bar, chorro para cervicales, calefacción, chill-out, bancos de aire y otros espacios.
- El mantenimiento es igual al de los modelos tradicionales. El área de playa seca se limpia como un piso, y también es apta para hidrolavadora.
- El costo estimado es aproximadamente un 20% superior al de las piletas tradicionales de obra.
- Se calculan 30 días de construcción, dependiendo de las dimensiones deseadas y del clima.
Producción: Paula Lema | Texto: Lucrecia Álvarez.






