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Recorrido Living

Visitamos en su casa a Don Terrenal, el que recuperó el valor de los cachivaches de antaño

Viviana Alvarez
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11 de febrero de 2019  • 15:16

Fernando Diez es el creador de Don Terrenal Mercadito Pitucón, una tienda on line que cada día suma nuevos seguidores a su cuenta de Instagram, todos felices y emocionados de encontrar un espacio donde se charla como en la esquina del barrio y se reivindican esos "cachivaches" que nos transportan al hogar familiar y su folclore de sillas materas, banquitos, cacharros enlozados o patos de cerámica que vuelven por la gloria. Visitamos su casa y conocimos el lugar donde nacen las #pequeñas alegrías que ofrece cada día.

Fernando dedica varias horas del día a trabajar en su taller y Pascualina lo acompaña
Fernando dedica varias horas del día a trabajar en su taller y Pascualina lo acompaña Crédito: Santiago Ciuffo

El mayor de cuatro hermanos varones, creció en un pueblo de la provincia de Buenos Aires cobijado por el entusiasmo de varias mujeres: su madre, que dejó la docencia para dedicarse a la crianza de sus hijos, abuelas, tías, maestras siempre atentas a espantar el aburrimiento con actividades creativas.

Uno de los momentos que más disfrutaba en su niñez era cuando iba a la casa de dos hermanas, ambas maestras, que tenían un taller donde los chicos creaban objetos y juguetes con maderas. Allí se despertó su interés por la carpintería y por encontrarles una nueva vida a las cosas.

¿Cómo surgió Don Terrenal?

Se fue dando de una manera muy natural. Siempre me dediqué a la Comunicación y el Diseño Audiovisual. Casi como un hobby, mientras trabajaba en la producción de programas de televisión, empecé a hacer pequeños objetos: repisas, alacenas, marcos para cuadros, espejos… los pintaba de blanco, les hacía un patinado al estilo shabby chic que se usaba entonces y las vendía online. Fueron un éxito.

Me encantan las ferias, el regateo. Traigo a casa todo lo que me gusta y después decido qué me quedo y qué sale a la venta o se guarda. Todo lo contrario a Marie Kondo
Fernando Diez

¿Y cómo fue el paso del shabby chic a los pasteles saturados?

Hacía unos muebles amorosos e impecables que eran muy distintos del estilo artesanal de mi casa y al mismo tiempo andaba por la calle levantando pino tea o me metía en los conventillos donde la gente pone la mesa y la pelopincho en la vereda. En un momento pensé: "Esta madera tiene otra historia, no puedo usarla para hacer un objeto que emula la vida en La Provence: habla de otra cosa. Entonces dejé que mi vida real y ese origen auténtico se empezaran a filtrar. Sin dudas, Don Terrenal no sería lo que es sin la influencia del barrio.

La barra es uno de los espacios preferidos de Fernando. Aquí hay objetos propios y a la venta
La barra es uno de los espacios preferidos de Fernando. Aquí hay objetos propios y a la venta Crédito: Santiago Ciuffo

En sus posteos, las frases que acompañan las fotos son un homenaje a la sabiduría de las "doñas", un incentivo para despertar la curiosidad de los millennials y un guiño a la picardía barrial.

Paparulo, cachivache, chirimbolo... ¿De dónde salen esas palabras y esa voz tan particular?

Siempre estuve rodeado de gente mayor que yo. Todas estas palabras las heredé al rodearme de maestras, de mis tías de Flores… Un buen porcentaje de mis seguidoras son mujeres de 45 a 65 años y más, que me cuentan que lo escribo les hace acordar a sus abuelas. Cuando uso la palabra " mamarracho", es porque quiero traer de vuelta a casa esos detalles cargados de sentido y de emoción.

"Si te gusta acumular, y bueno… Se verá. ¿Por qué vas anular una parte tuya que es auténtica? En la actualidad, este principio se pelea con la necesidad de aceptación que se busca a través de las redes sociales".

En su casa, Fernando recibe a sus clientes, hace talleres de fotografía, ferias y organiza encuentros con sus seguidores
En su casa, Fernando recibe a sus clientes, hace talleres de fotografía, ferias y organiza encuentros con sus seguidores Crédito: Santiago Ciuffo

Intento recuperar los códigos que se fueron perdiendo –tanto de la vida del campo como de la ciudad– con una visión más moderna
Fernando Diez

Fernando vive a metros de las cuadras más pintorescas de avenida Caseros y del Parque Lezama, en un departamento de neto corte minimalista que él está adaptando a pulmón para darle su impronta cálida y artesanal
Fernando vive a metros de las cuadras más pintorescas de avenida Caseros y del Parque Lezama, en un departamento de neto corte minimalista que él está adaptando a pulmón para darle su impronta cálida y artesanal Crédito: Santiago Ciuffo

"Un ranchito borracho de sueños y amor". ¿Por qué elegiste ese verso para el Mercadito Pitucón?

Cada uno sabe cuáles son sus sueños: viajar, tener un hijo… Me gusta la imagen de la casa que no es perfecta y alberga todos esos anhelos. Por supuesto, también tiene que haber lugar para el amor, que es un baúl inmenso y vacío donde entra cualquier cosa que quieras. Y borracho, porque está entregado justamente a los sueños y al amor.

En la terraza un pequeño vergel para disfrutar con la familia y con los amigos
En la terraza un pequeño vergel para disfrutar con la familia y con los amigos Crédito: Santiago Ciuffo

"Ni se me pasaba por la cabeza que Pascualina saliera en las fotos. Un día tenía que publicar una mesita y ella insistía en meterse. Entonces hice la foto y puse: ‘Mesa baja que también sirve como pérgola de petisas entrometidas’. Y explotaron los comentarios".

Fiel a su impronta, la terraza está ambientada con materiales recuperados y variedad de sillas de otras épocas.
Fiel a su impronta, la terraza está ambientada con materiales recuperados y variedad de sillas de otras épocas. Crédito: Santiago Ciuffo

¿A qué atribuís el éxito del Don Terrenal?

Siento que surgió de una manera muy orgánica la conexión entre la decoración y los elementos de la vida de campo, el barrio, el folclore o el tango. Eso lo interpretaron muy bien las señoras que empezaron a decir: " ¡Pará! Entonces… esto que yo tengo no está tan lejos de lo que se usa". Y es cierto, porque las casas reales, a su manera, también están decoradas.

Fernando con Pascualina, la estrella del Mercadito. Al lado, algunas de las "pequeñas alegrías" que se pueden conseguir en Don Terrenal. Rosa, celeste y verde son los colores que más usa Fernando para evocar a los que se usan en las antiguas casas de campo.
Fernando con Pascualina, la estrella del Mercadito. Al lado, algunas de las "pequeñas alegrías" que se pueden conseguir en Don Terrenal. Rosa, celeste y verde son los colores que más usa Fernando para evocar a los que se usan en las antiguas casas de campo. Crédito: Santiago Ciuffo

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