En la Argentina hay varias iniciativas en marcha para neutralizar el Covid-19

Además de las pruebas de la vacuna que realizan aquí Pfizer y BioNtech, en el país se realizan investigaciones con plasma humano y suero equino
María José Lucesole
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18 de julio de 2020  • 00:00

LA PLATA.- La Argentina es protagonista en la búsqueda de una solución contra el coronavirus. No es un simple espectador y esto es una buena noticia: formar parte del desarrollo científico puede salvar innumerables vidas.

Hay varios motivos para tener esperanzas en los avances, que tomarán velocidad en agosto. Entonces comenzarán ensayos clínicos en el país, a mayor escala. La Argentina comenzará a participar de una prueba global con una vacuna candidata.

Los gigantes famacéuticos Pfizer (estadounidense) y BioNtech (alemana) se inclinaron por la Argentina para desarrollar sus pruebas de la vacuna de Covid- 19, en su fase 2b/3, la más avanzada en seres humanos. Un programa mundial que se bautizó "Velocidad de la luz" trabaja con más 30.000 personas en todo el globo para determinar la seguridad y eficacia en dos dosis necesarias para levantar los anticuerpos contra el virus que ahora nos amenaza.

En el país, los voluntarios inscriptos superan las 3000 vacantes locales para este programa, liderado, desde la Fundación Infant, por el infectólogo Fernando Polack.

No hay otros países de la región probando la misma vacuna de Pfizer y BioNtech, informó recientemente el presidente Alberto Fernández. Eso es cierto, por ahora.

Este escenario podría cambiar: los laboratorios buscan nuevos mercados donde probar las doce vacunas experimentales desarrolladas en distintos puntos del globo, en medio del pico de la pandemia. Hay al menos otras dos empresas líderes que buscan probar también sus vacunas candidatas en nuestro país.

Es importante para la Argentina participar de estas pruebas a fin de poder acceder con celeridad a las vacunas dentro de la cadena de distribución y comercialización, en caso de que las pruebas resultaran exitosas. El mercado mundial pujará por la demanda.

Aun en el mejor de los escenarios, la vacuna no estará disponible de forma inmediata al fin del ensayo. En agosto se harán las pruebas. Luego se verificarán los resultados. El proceso de aprobación y producción podría durar hasta fin de año, dicen los expertos.

Otros tratamientos

Mientras tanto, el plasma de pacientes recuperados podría ser un puente hasta la vacuna. Eso estima Polack, que lidera este tratamiento experimental a nivel nacional. El estudio involucra a 90 pacientes enrolados: la mitad recibió plasma; la otra mitad, placebo. Aún no hay un informe oficial para poder asegurar que el plasma evita la progresión de la enfermedad.

Están en curso además otros trabajos con plasma que se desarrollan de manera simultánea en distintas jurisdicciones. En la provincia de Buenos Aires, el Instituto de Hemoterapia coordina un ensayo que ya transfundió a 399 pacientes, con donaciones de 202 pacientes recuperados. La inmensa mayoría de los enfermos obtuvo el alta luego de recibir los anticuerpos con el plasma de convalecientes.

Las opciones de tratamientos que se investigan actualmente son amplias. Algunos incluyen el suero hiperinmune equino. La semana próxima comenzará un proyecto para aplicar suero de caballos en pacientes convalecientes de coronavirus.

El experimento -hasta ahora realizado in vitro, con perspectivas muy alentadoras- se hará en seres humanos que desarrollen la enfermedad con síntomas moderados y que aporten su consentimiento para ser parte de una cura con grandes perspectivas.

De acuerdo a los estudios preliminares, este suero hiperinmune tiene una capacidad neutralizante entre 20 y 100 veces mayor, en promedio, que el de los pacientes recuperados.

A diferencia del plasma humano, este suero se puede producir a gran escala y no depende de donantes. Además, no daña a los caballos a los que se les inocula la proteína recombinante (inmunógeno) para lograr la respuesta inmune, según informan los científicos involucrados en su desarrollo.

Investigadores del Instituto Malbrán y del Instituto Leloir están aliados con el Instituto Biol y la empresa Inmunova para avanzar en este proyecto. Hay seis centros seleccionados para participar en la región del AMBA.

Los científicos esperan enrolar a los primeros 12 pacientes a fin de mes y concluir con 240 pacientes a fines de septiembre. A cada voluntario se le inyectará, en los primeros días de la enfermedad, cuando esté hospitalizado, dos dosis del activo, en 48 horas (cada una de 4 miligramos por kilo). Será una inyección por vía endovenosa en suero, durante 50 minutos.

A fines de septiembre se podrá evaluar el resultado del ensayo clínico. En caso de confirmarse que tenga tan alta capacidad de neutralizar al virus, la expectativa es alentadora: de cada caballo se puede obtener cerca de 3000 tratamientos. Es decir, con cien caballos se podría disponer de 30.000 dosis. Puede ser otro puente hasta llegar a la vacuna, en el mejor de los casos.

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