
Violencia de género
Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema.

Irina Capponi, DJ conocida como “Queenflow”, denunció que un custodio del “Patio de los Lecheros”, en el barrio porteño de Caballito, la golpeó a ella y a otra mujer durante los festejos del 8M cuando terminó de pasar música.
Capponi relató lo sucedido a través de videos en su Instagram. Contó que, cuando el lugar estaba cerrando, ella le pidió al personal de seguridad que dejaran entrar a sus amigas y la empezaron a agredir y a decir que “no podía entrar, que ya cerraba el lugar”.
”Como no me dejaba, les dije a las chicas ‘pasemos por favor’ y el chabón me empezó a gritar y lograr empujarme hasta sacarme afuera”, relató la víctima. ”Cuando me empezaron a cerrar la valla en mi cuerpo, además de todo lo que me había empujado, el chabón intenta correrme más fuerte y yo le digo ‘no me toques’ y me corro, y se refugia atrás de otro tipo y me mete un gancho a lo ‘Mortal Combat’, me rompió la cara, me rompió el labio, los anteojos que tenía puestos y me caí al piso”, continuó relatando.
Agregó que “un grupo de chicas que estaban ahí tomando algo se acercaron a buscar al chabón (agresor) e intentar sacarle una foto y el tipo agredió a otra de las chicas, la empezó a maltratar verbalmente, la agarró de los pelos y le pegó en la cara”. Capponi contó que luego intentó hablar con un responsable del lugar.
”El chabón se lavó las manos, nos maltrató a mi, a una amiga y a uno de los tipos que vino a defenderme”, agregó. La artista acompañó el posteo con un comentario de que el agresor se llama Jorge Hugo Andrades y que “no tiene credencial de ninguna empresa de seguridad”.
Luego de este hecho, el acusado fue indagado por la Unidad de Flagrancia Oeste del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad (MPF) y al no contar “con antecedentes ni impedimentos” quedó en libertad “bajo las medidas restrictivas de prohibición de acercamiento y contacto con la víctima”.
María Belén De Nardo, artista invitada que tocó con su banda antes que la DJ, relató a Télam que Capponi “tocó desde las 23 hasta las 2:30 aproximadamente”, y observó que al finalizar su show “dejó la música y salió del escenario”.
”Después escuché gritos de mujeres, en eso la veo venir por sus cosas, llorando, sangrando y diciendo que había sido golpeada por el patovica”, afirmó. Luego del hecho, la testigo señaló que “fueron a increpar” a los encargados del lugar y la respuesta de ellos fue “¿y qué querés que haga?”.
”No reaccionaron, nadie dio la cara por la situación, el ‘dueño’ siempre estuvo sentado y antes de que aparezca la policía el agresor se escondió atrás, y después salió por alguna otra puerta y se lo llevaron adentro del auto policial”, contó De Nardo.
Ante esos hechos, personal de la Comisaría Vecinal 6 A de la Policía de la Ciudad fue desplazado hacia el el lugar “por un caso de violencia de género”.
Los efectivos se entrevistaron con las dos damnificadas, que indicaron que momentos antes habían sido agredidas por un empleado de seguridad del lugar con un golpe de puño.
A la vez, personal de SAME asistió a las damnificadas “con diagnóstico de traumatismo de rostro, sin necesidad de derivación”. En el hecho intervino Ariel Sáenz Tejeira, de la Unidad de Flagrancia Oeste del MPF|, que imputó al hombre de 49 años por “lesiones leves”. Por otra parte, fuentes cercanas a la víctima aseguraron a Télam que ya radicaron la denuncia en la Comisaría de la Mujer.
Tras lo sucedido, Patio de los Lecheros posteó un comunicado en sus redes. Reconoce el episodio de violencia existió y que el agresor fue desvinculado de su trabajo.
“Atentos a las repercusiones que tuvo el hecho acontecido en la madrugada del día 9 de marzo en las instalaciones del Patio de los Lecheros, emitimos el presente comunicado para aclarar la situación en la que nos vemos involucrados. Quienes hacemos Patio de los Lecheros comunicamos nuestras sinceras disculpas públicas por los lamentables hechos ocurridos anoche en nuestro espacio.
El agresor está en manos de la Justicia y ha sido desvinculado de nuestro equipo de trabajadores. Estamos en comunicación con la víctima, a su entera disposición y brindándole nuestro apoyo. Tomamos entera responsabilidad por lo sucedido y estamos trabajando para repararlo y tomar las medidas necesarias para no volver a sufrir hechos de esta índole.
Desde ya, repudiamos todo acto de violencia y continuaremos ofreciendo nuestros servicios. Y reiteramos, estamos a disposición de la justicia, para el esclarecimiento del lamentable episodio denunciado”.
Con Información de Télam



