Alberto Fernández pasó los últimos 15 días con su hijo Francisco y confía en que se anule la causa por violencia de género
El expresidente recompuso el diálogo con los abogados de Fabiola Yañez desde el regreso de ella y su hijo al país; el juez Rafecas deberá definir la suerte del expediente
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La situación familiar del expresidente Alberto Fernández y Fabiola Yañez en este 2026 es bien diferente de la que se vivió a lo largo del año pasado, cuando estuvo signada por las acusaciones de su exmujer realizadas desde España, al punto de promover su enjuiciamiento por delitos gravísimos.
El año pasado el expresidente casi no pudo ver a su hijo Francisco -de casi cuatro años-, pero hoy muchas cosas son diferentes. Actualmente Yañez vive en Buenos Aires, su hijo Francisco ve a su padre todas las semanas, y estuvo con Alberto Fernández los últimos 15 días, dijeron a LA NACION fuentes cercanas al expresidente.
La relación entre los abogados de ambas partes es cordial y hay buen diálogo, aseguraron a LA NACION allegados a Yañez. Sostuvieron que todo es en función del bienestar de Francisco.
Si bien la causa penal contra Alberto Fernández sigue en pie, el exmandatario, por otro lado, le dijo a sus amigos que confía en que apenas se reanude la actividad, tras la feria judicial, el caso por violencia de género sea anulado.
Las denuncias de Fabiola Yañez y la querella contra su exmarido siguen en pie, al igual que las denuncias de Alberto Fernández contra su exsuegra por falso testimonio. “No está dicha aún la última palabra, tienen que pasar muchas cosas todavía”, dijo un allegado a Yañez.
Pero la situación de máxima tensión del 2025 pareció ceder en 2026. Sin embargo, en el entorno del mandatario señalaron que “no hay ninguna negociación”. “Todavía es prematuro”, dijeron cerca de Yañez.
- ¿Usted cree que el caso llegará a juicio contra Alberto Fernández?, preguntó LA NACION a allegados a la ex primera dama.
- Siempre que hay hijos de por medio, preferimos que haya paz y buen entendimiento, respondieron colaboradores de Yañez.
El giro en la relación sucedió tras la decisión de Yañez de desvincualarse de sus abogada Mariana Gallegos y de su marido Mauricio D´Alessandro, que llevaron adelante la estrategia de la querella criminal contra Alberto Fernández en Buenos Aires y en Madrid.
Ahora Yañez es asesorada por la abogada Marcela De Leonardis, del estudio de la abogada Macarena Posse, hija del exintendente de San Isidro.
En la causa familiar, la Justicia dispuso una medida cautelar para que se disponga el pago de un monto de dinero fijado para cubrir la cuota alimentaria de Francisco y la manutención de Yañez.
La mujer dejó su casa en España, e imprevistamente llegó entre octubre y noviembre a la Argentina. Vivió primero en un departamento alquilado por Airbnb y ahora lo hace en una casa de modo más permanente.
En la causa penal por violencia de género, el fiscal Ramiro González pidió elevar el caso a juicio oral y público contra Alberto Fernández por graves delitos de violencia de género. El juez era Julián Ercolini.
Lo procesó por amenazas coactivas, lesiones leves y graves, agravadas por el vínculo y contexto de género, con lo que lo expuso a una posible pena de hasta 12 años de prisión.
Pero la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por Angela Ledesma, Alejandro W. Slokar y Guillermo J. Yacobucci, apartaron a Ercolini por parcialidad, pero dijeron que lo hacían “sin perjuicio de la validez de los actos ya cumplidos”.
Fernández lo había recusado por enemistad manifiesta. Ahora la causa por violencia de género está en el juzgado de Daniel Rafecas, que debe decidir si sigue adelante con la elevación a juicio o si acoge el pedido de Alberto Fernández para anular todo el caso.
El expresidente basó su solicitud de anular todo lo actuado en que su procesamiento fue dispuesto por un juez imparcial [Ercolini, según acusó] y que por lo tanto su decisión debe ser anulada.
Su defensa entiende que la expresión de la Casación, cuando dijo “sin perjuicio de la validez de los actos ya cumplidos”, se refiere a evitar actos que impliquen la revictimización de Yañez y no a las decisiones del expediente.
Además, la defensa cuestiona las pruebas en contra de Fernández, por ejemplo las fotografías con los moretones.

Sostiene la defensa que el moretón del rostro fue efectuado por la esteticista de Yañez cuando la sometió a un tratamiento con plaquetas, y el del brazo, es una fotografía vieja que apareció en el celular de la ex secretaria presidencial María Cantero.
Si prospera el pedido de nulidad, el asunto quedará en manos de la apelación que pueda hacer el fiscal, máxime si Yañez decide desistir de la querella penal contra su ex marido con el argumento que su hijo no puede crecer con un padre condenado o preso, como mencionó a alguno de sus allegados.
Rafecas, que tiene que decidir sobre el planteo de nulidad, no lo hará hasta que quede firme la decisión de que el expediente tramite en su juzgado..
En paralelo, tramita una causa en la justicia de la Ciudad de Buenos Aires, donde se debate la competencia con la justicia federal para intervenir en este caso.
En la Ciudad se investiga un caso considerado de violencia doméstica y allí Fabiola Yañez está citada a prestar declaración indagatoria por la supuesta obstrucción del vínculo de su hijo con su exmarido, un delito que se castiga con hasta 4 años de prisión. Lejos de ceder, allí las hostilidades siguen en pie.
Hoy Alberto Fernández pasa la mitad de la semana con su hijo Francisco. Es así desde fines del año pasado, cuando incluso lo acompañó a la adaptación escolar en un jardín de infantes privado. Desde ambas orillas bajó el nivel de conflicto en aras del vínculo con el niño.
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