Alberto Fernández recibió el respaldo de la CGT y dijo que no hará reformas

Alberto Fernández estuvo en la sede de la UPCN con los popes sindicales
Alberto Fernández estuvo en la sede de la UPCN con los popes sindicales Crédito: Frente de Todos
Se reunió con la cúpula gremial, que le prometió su apoyo, pero reclamó más participación; preocupa la flexibilización
Lucrecia Bullrich
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17 de julio de 2019  

En otra de sus actividades de campaña pensadas para cosechar y mostrar apoyos diversos y de peso de cara a las PASO, Alberto Fernández recibió ayer el respaldo de la CGT y se comprometió con la cúpula de la central obrera a no impulsar una reforma laboral, eje de un debate que se recalentó con la campaña y, sobre todo, con la firma del acuerdo Unión Europea-Mercosur .

El candidato del Frente de Todos compartió un almuerzo con los dos jefes de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña, y con una veintena de jefes gremiales que lo esperaron con el almuerzo servido en la sede de UPCN, el gremio estatal que conduce Andrés Rodríguez, en Montserrat. La cumbre duró casi dos horas, tiempo suficiente para que hablaran casi todos los presentes.

Los gremialistas coincidieron en manifestar su preocupación por la situación social y económica en general y por el nivel de actividad y empleo en particular. Hubo planteos específicos. Varios le pidieron a Fernández una campaña "más dinámica", una manera elegante de reclamarle que los tuviera más en cuenta de ahora en más. Nadie se lo planteó directamente, pero a ninguno le cayó bien que Fernández eligiera a Hugo Moyano y al bancario Sergio Palazzo para su primera foto de campaña con representantes del mundo obrero. Aquella postal tiene más de un mes e incluyó a Cristina Kirchner, a Axel Kicillof y Verónica Magario, candidatos a gobernador y vice bonaerenses.

Sin embargo, los gremialistas se comprometieron a "trabajar en el proceso electoral para garantizar el triunfo" de Fernández y Cristina Kirchner. Traducido: por un lado, hacer que el mensaje de la necesidad de votar al Frente de Todos para evitar "otros cuatro años de Macri" llegue a las bases" y, por otro, garantizar la mano de obra y los fondos para asegurar la fiscalización de la elección, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.

Por su parte, Fernández reiteró, esta vez cara a cara con los sindicalistas, que si es el próximo presidente no avanzará con una reforma laboral. "No es necesaria una reforma laboral, sino poner en marcha la economía", repitió el candidato ante los popes.

"Alberto tiene claro que la discusión de cómo salimos de la situación económica y de destrucción de empleo grave que va a dejar Macri tiene que darse en el marco de los convenios colectivos y por actividad. Nos transmitió que la legislación laboral va a seguir como está", reconstruyó ante LA NACION uno de los presentes en el almuerzo.

Los gremios ven con mucha preocupación el avance de los sindicatos por empresa, como los que promueven las low cost, y explican el conflicto que protagonizan los sindicatos aeronáuticos. Fernández les aseguró que no hará nada que cambie el statu quo del sindicato por actividad, es decir, nada que ponga en peligro los privilegios de los gremios tradicionales.

Además de Daer, Acuña y el anfitrión, Andrés Rodríguez, estuvieron en UPCN Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (AySA), Antonio Caló (UOM), Armando Cavalieri (Comercio) y Rodolfo Daer (Alimentación), entre otros. También estuvieron Juan Carlos Schmid, extriunviro de la CGT; Omar Viviani, el jefe del gremio de los taxistas que hasta hace poco era el puntal sindical de la candidatura presidencial de Juan Manuel Urtubey, y el jefe de la UTA, Roberto Fernández, pese a que en las últimas horas había dicho que la CGT no debía inclinarse por ningún candidato. Fernández tiene su paritaria todavía irresuelta y está en plena negociación con el Gobierno, que participa de esa mesa porque paga los subsidios al transporte.

Fernández no llegó solo. Lo acompañaron el gobernador de Tucumán, Juan Manzur; el exgobernador de Jujuy, Eduardo Fellner; el sindicalista y jefe del PJ porteño Víctor Santa María, y el dirigente del Movimiento Evita Fernando "Chino" Navarro.

Quedaron en volver a verse, aunque probablemente a puertas cerradas, como ayer. "No hay plata para un acto grande y tampoco rinde", explicó otro comensal antes de desaparecer por la calle Moreno.

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