
Camaradería y brindis en una comida de militares
Se valoró la unidad en un año difícil
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Los militares retirados efectuaron su balance anual, durante el cual hablaron de todo: desde la unión que permite a la fuerza resistir el individualismo reinante hasta la importancia de los cambios vividos por la institución como parte de la adecuación a la evolución científica y tecnológica de la sociedad actual.
La Dirección de Remonta y Veterinaria fue el escenario del almuerzo de camaradería realizado la semana última por el Foro de Generales Retirados. El encuentro, del que participaron 140 generales, en actividad y retirados, tuvo como oradores al presidente de la agrupación, general de brigada (R) Augusto Alemanzor, y al jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni.
Alemanzor esperó hasta los postres para destacar la unión de los presentes, "unión que constituye un signo de distinción, responsabilidad, mesura y sabiduría en una sociedad en la que se han roto los vínculos de una convivencia civilizada".
Para Alemanzor, la unión de aquellos que poseen formación militar se torna aún más importante "en una república en la que se desconocen las normas de un Estado de Derecho y que para su perdurabilidad necesita de las fuerzas del espíritu". Por eso, continuó, el almuerzo de confraternidad "es propicio para activar y estimular viejos y nuevos afectos, realimentando su vigencia para que no se diluyan con el devenir de los tiempos".
Precedente significativo
Los presentes coincidieron en afirmar que esa demostración de camaradería constituye un precedente significativo en los tiempos actuales, "en los que un exacerbado individualismo transformado en egoísmo ha destruido las mallas de la cohesión".
Brinzoni, por su parte, eligió unas breves palabras para responder al discurso de Alemanzor. El jefe del Estado Mayor General del Ejército afirmó que la reunión de camaradería "ratifica la existencia del Ejército de siempre, cuyos integrantes en actividad y en situación de retiro siguen siendo consecuentes con ideales que permanecen inmutables a través del tiempo".
También explicó que los cambios que periódicamente "se introducen en la institución sólo obedecen a la necesidad de adecuarse a la evolución científica y tecnológica que imponen las circunstancias". "El soldado argentino sigue siendo el mismo, el de ayer, el de hoy y el de mañana", concluyó, mientras que los presentes, acompañados por sus familias, levantaban sus copas pidiendo una "pronta revitalización de las Fuerzas Armadas como instituciones de la República".





