
Cavallo analiza no ir al ballottage
El ex ministro de Economía no encontró respaldo ni siquiera en su propia fuerza, donde la mayoría estima que es inconveniente exponerse a una nueva derrota electoral en sólo dos semanas; la decisión se adoptará tras conocerse el escrutinio definitivo.
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Domingo Cavallo y Gustavo Beliz decidirían en las próximas horas no competir en la segunda vuelta electoral contra Aníbal Ibarra.
Anoche, en una comida, los candidatos a jefe y vicejefe de gobierno porteño de Encuentro por la Ciudad buscaban la forma, según fuentes de ambos sectores consultadas por La Nación , de presentar esta decisión con el menor costo político posible.
"Si se confirma el resultado del 49,4 por ciento para Ibarra, el resultado del ballottage está cantado en favor del candidato de la Alianza. Con Gustavo queremos cumplir la ley, pero somos realistas", afirmó Cavallo anoche a América TV.
El ex funcionario menemista dio así la primera señal pública de su virtual paso al costado. Delante de un dirigente que lo conoce desde hace años, el candidato había sido más explícito. "¿Cómo hago ahora para bajarme de esto?", le preguntó.
Cavallo mostró que había quedado preso de sus propias palabras y fue Beliz el que le hizo ver los riesgos que implicaba someterse a una nueva elección.
El descontrol y la ira que ventiló el economista cuando acusó a la Alianza de "mentirosos y tramposos" sobre el final de la jornada electoral ante el triunfo de Ibarra y la confusión por el desprolijo recuento de votos, parecieron sellar la suerte de su candidatura.
El ex ministro de Economía usó palabras explosivas para desafiar a su rival a medirse en una nueva pelea electoral, aunque le faltara un solo voto al oficialismo para alcanzar el 50 por ciento de los sufragios que, según la Constitución porteña, necesita para evitar el ballottage.
Beliz soportó callado los agravios de su socio contra la Alianza y la arenga a competir en 15 días, pero no comparte ni el tono ni el fondo del planteo público de Cavallo.
El ex ministro del Interior cree que someterse a una nueva derrota no tiene sentido y eso es lo que le planteó anoche al titular de Acción por la República, en medio de un clima de incertidumbre en ambos sectores por el resultado de las negociaciones.
"La decisión la tomaremos en conjunto cuando tengamos las cifras definitivas, pero no se descarta ninguna posibilidad", dijo anoche Beliz a La Nación . Desde que se conoció la magnitud del triunfo de Ibarra, el ex funcionario menemista sostuvo la idea de no seguir adelante.
"Si vamos, vamos juntos y si nos bajamos, nos bajamos los dos", advirtió anoche Cavallo. Estas palabras difieren de las declaraciones de guerra que el economista lanzó contra la Alianza en la noche de anteayer.
Un importante dirigente cavallista explicó que la estrategia que adoptarán será esperar el resultado del escrutinio definitivo, que podría estar a fines de esta semana, y entonces anunciar que desistirían del ballottage. Para eso, en EC dicen que esperan algún gesto noble de la Alianza: que reconozcan el renunciamiento.
Acorralado por la falta de apoyos internos para disputar nuevamente contra Ibarra, el economista comenzó a bajar el tono de sus acusaciones contra la Alianza en la tarde de ayer al convocar una conferencia de prensa en la sede de su partido.
Pero el recuerdo de sus duras palabras de anteayer aún estaba fresco y Cavallo no dejó de dar explicaciones. En una entrevista con La Nación realizada a media tarde, dijo que seguía firme en su idea de disputar una segunda vuelta, aseguró que no había insultado a Ibarra y justificó sus exabruptos con un argumento: "Yo soy así. Y si les gusta que me voten y si no les gusta que no me voten".
Se comparó con Domingo Faustino Sarmiento al decir que él, al igual que el ex presidente, se muestra "tal cual es" y no se maquilla para hablar.
Explicaciones
En la entrevista, al igual que en la conferencia de prensa, Cavallo intentó mantener la calma, pero sus esfuerzos no fueron suficientes. Dijo que reaccionó fuerte porque la Alianza lo presionó, le hizo trampa y lo insultó "acumulativamente".
"No soy más loco ni menos loco que un hombre apasionado por la verdad. ¿Usted cree que si no fuera así hubiéramos derrotado la inflación?", agregó el candidato.
Aunque apasionado en sus palabras, el economista lucía cansado de tener que repetir los mismas explicaciones una y otra vez. El plantón de Beliz en la conferencia de prensa lo había dejado consternado.
Dos fuentes de extrema confianza de Cavallo aseguran que está golpeado y consciente de que no son muchos los dispuestos a seguirlo en esta nueva disputa electoral. Máxime si decide mantener el nivel de agresión que mostró en la conferencia de prensa de anteanoche.
El candidato reconoció que sus posibilidades de triunfar eran escasas pero justificó su participación en la segunda vuelta como un aporte "útil" para la ciudadanía.
Intentó, así, darle un giro a su discurso al considerar que el ballottage "le conviene a la Alianza" ya que los debates permitirían que Ibarra y Cecilia Felgueras tomen nota de sus planes para gobernar mejor. Propuso una agenda para la discusión en donde incluyó la rebaja impositiva, el aumento a los jubilados y el combate a la inseguridad. Esos son, justamente, los ejes de su discurso.
A la hora de brindar explicaciones por las duras declaraciones contra el postulante de la Alianza, Cavallo apeló al diccionario para explicar que "lacayo" e "impotente" no eran insultos. Pero su argumentación fue endeble y generó sonrisas suspicaces entre quienes lo escuchaban, incluyendo a muchos cavallistas.
En la conferencia de prensa, intentó no confrontar, aunque se mantuvo firme en su decisión de ir a la segunda vuelta. Pero la intransigencia inicial que mostró el líder de EC no es compartida ni siquiera por los más acérrimos de sus colaboradores, y mucho menos por sus aliados en el peronismo y en Nueva Dirigencia.
Efecto contraproducente
Beliz y gran parte de los integrantes de EC, consideran que los duros epítetos del economista tuvieron un efecto contraproducente ya que desviaron la atención de la buena elección que, consideran, hizo la coalición opositora.
Los votos que Cavallo y Beliz obtuvieron anteayer representan casi el doble de los que habían conseguido en sus anteriores incursiones electorales y, además, permitieron la conformación de un bloque de 20 legisladores, cuatro menos que la Alianza.
Esos fueron los argumentos a los que apeló Beliz en un almuerzo que compartió con Cavallo en el que le pidió "mesura y calma" para poder evaluar los resultados y los próximos pasos por seguir. En esa reunión, el ex ministro del Interior pidió al economista que evitara las declaraciones.
El candidato hizo caso omiso a la recomendación y convocó a la conferencia de prensa. Beliz decidió faltar y Cavallo sintió la ausencia. Flanqueado por el diputado Guillermo Francos y el titular de Acción por la República, Armando Caro Figueroa, explicó que su socio no había podido llegar por "problemas de tránsito", pero la excusa era endeble y su gesto confirmaba que estaba perdiendo el apoyo de su compañero de fórmula.
"El Cavallo que se vio después de la derrota es el Cavallo puro: irracional y ansioso. Después de sus ataques de ira se arrepiente igual que cuando un hombre golpea a su mujer y al otro día le lleva flores", relató uno de los hombres que más conoce a Cavallo para explicar la sensación que invadía ayer al candidato.






