
Chirac promovió el eje Europa - Mercosur
El presidente francés resaltó, durante su primer día de visita en la Argentina, la importancia que Francia y Europa asignan al Mercosur. Elogió la inversión en el país y puso énfasis en la cultura común.
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El presidente francés, Jacques Chirac, subrayó en todo momento, durante su primer día de visita en la Argentina, la importancia que Francia y Europa asignan al Mercosur.
La idea de estrechar las relaciones económicas entre los dos mercados regionales fue así, como se esperaba, la característica dominante de la visita del presidente francés, que hoy por la noche partirá de regreso hacia Francia luego de un prolongado viaje por Brasil, Uruguay, Bolivia, Paraguay y la Argentina.
Dentro de ese contexto, Chirac sugirió un encuentro cumbre entre la UE y el Mercosur, considerado uno de los cuatro grandes bloques económicos del mundo, para el año próximo. La invitación fue aceptada rápidamente por Menem, en el encuentro a solas que mantuvieron.
Aunque Chirac no hizo mención especial a la rivalidad con los Estados Unidos, en su permanente énfasis a las raíces culturales comunitarias entre países latinos parece leerse un mensaje de alternativa a la influencia norteamericana.
Chirac elogió enfáticamente las transformaciones económicas argentinas y las inversiones en nuestro país.
Además de reunirse con Menem, Chirac estuvo con De la Rúa, en la Alianza Francesa y en la Facultad de Derecho de la UBA.
Chirac, el interlocutor con Europa
El presidente de Francia, Jacques Chirac, "legitimó" ayer, según términos que usaron en la cancillería argentina, la existencia del Mercosur.
Los elogios hacia la Argentina fueron reiterados por el mandatario en cada uno de los encuentros que su apretada agenda preveía para ayer.
Si bien el tema no es una novedad, el hecho de que sea el jefe del estado francés el que hable de la importancia que tiene, no sólo para su país, sino para la Unión Europea (UE), el Mercosur, da un tinte muy particular al argumento. Dentro de ese contexto, Chirac sugirió un encuentro cumbre entre la UE y el Mercosur, considerado uno de los cuatro grandes bloques económicos del mundo, para el año próximo. La invitación fue aceptada rápidamente por Menem, durante la conversación a solas que mantuvieron ayer, en el despacho presidencial.
Quedaron pendientes la fecha en la que se hará la reunión y el punto de encuentro, que no se definió si será en América latina o en el Viejo Mundo.
Durante el diálogo, de casi 30 minutos, Chirac se explayó sobre la intención de esa cumbre, porque "tanto Francia como Europa priorizan a América latina", sostuvo según comentaron fuentes seguras.
Esas voces añadieron que Menem escuchó complacido que el mandatario galo nombró al Mercosur entre los cuatro principales espacios económicos junto con la UE, el Nafta y el grupo de los "Tigres Asiáticos".
Chirac también recordó que el primer punto de contacto y de reconocimiento del Mercosur dentro de los espacios económicos mundiales fue el acuerdo que se suscribió con la UE el 15 de diciembre de 1995, en Madrid.
Según comentaron ayer a La Nación altos funcionarios del ministerio de Relaciones Exteriores, Chirac intenta, a partir de su nueva política diplomática, retomar la iniciativa que Francia tuvo en este aspecto durante los tiempos gaullistas.
Es por eso, dijeron, que la mayor parte de las veces, Chirac habló en nombre de la UE y no sólo de su propio país. "El Mercosur existe y es muy importante para Europa", sería en resumidas palabras lo que quiso transmitir.
Además, el interés europeo tiende a compensar lo que será, según se adelantó, una arremetida similar por parte de los EE. UU. cuando el presidente Bill Clinton llegue a nuestras tierras.
Argentina, potencia
"La Argentina es una gran potencia, entre las primeras del mundo, bajo su impulso" dijo Chirac en alusión a la gestión de Menem.
El mandatario galo sostuvo que nuestro país "ha podido arraigar la democracia como usted lo destacó (en su discurso), una voluntad determinante de desarrollo económico y progreso social. Su papel internacional se va incrementando constantemente".
En el saludo de bienvenida, Chirac aseveró que "es lógico que tengamos una cooperación, intercambios de puntos de vista no sólo acerca de las relaciones bilaterales, sino acerca de todos los grandes problemas del mundo, de Asia a Oriente Medio, de Norteamérica a Sudamérica y naturalmente de Europa. Todos estos países tienen problemas que nos afectan directamente y tenemos que participar activamente en la solución de dichos problemas".
Por eso, es que consideró que "nuestra colaboración política es un elemento por tanto importante del equilibrio del mundo del futuro".
El mandatario francés, quien saludó a Menem con un cortés "estimado amigo Carlos" (con acento en la o), indicó que "nuestros intereses económicos son convergentes. Nuestra visión política es de la misma índole, como el respeto de los derechos humanos. Tenemos la voluntad de participar en el arraigo de la paz en el mundo. Nuestras culturas son comunes, puesto que somos dos pueblos de origen latino que comparten el mismo humanismo", añadió.
Tanto Chirac como Menem coincidieron en señalar al escritor nacido en Córdoba, nacionalizado francés y recién ingresado en la Academia Francesa de Letras, Héctor Bianciotti, como una clara señal de la relación cultural entre ambas naciones.
A su turno, Menem sintetizó las actuales relaciones bilatelares como "las mejores de todas las épocas".
No olvidó recordar que Chirac es el tercer jefe del Estado galo que visita nuestro país. En 1964, Charles De Gaulle visitó la Argentina y fue recibido por el entonces mandatario Arturo Humberto Illia. En 1987, cuando Raúl Alfonsín era el jefe de estado, el huésped de honor era Francois Miterrand, quien falleció pocas semanas después de entregarle el poder a Chirac el año último. Menem se mostró seguro de que "a partir de esta visita, estas relaciones (bilaterales) van a seguir incrementándose y profundizándose".
Al mediodía, Chirac fue agasajado con un almuerzo en la Bolsa de Comercio. Allí, sus conceptos hacia la economía Argentina fueron recibidos con mucho agrado. "Invertir en la Argentina es lo mismo que hacerlo en el Mercosur", dijo. Luego, destacó "el profundísimo proceso de transformación económica argentino" el cual, aclaró, "pocos países del mundo pueden ostentar".
Complicidad y guiño político a De la Rúa
Así como el presidente Menem y Chirac se prodigaron mutuamente elogios de todo tipo, no fue menos cordial el encuentro que el mandatario galo mantuvo con el jefe de gobierno porteño, Fernando De la Rúa, quien fue depositario de un guiño político de peso.
El detalle no pasó inadvertido para los analistas: la visita tuvo connotaciones muy especiales si se tiene en cuenta que Chirac fue alcalde de París entre 1977 y 1995, función que lo catapultó a la presidencia de su país.
Al término de la reunión con el jefe de Estado argentino, Chirac recorrió a pie los 200 metros que separan la Casa de Gobierno y el Palacio Municipal. Allí, lo esperaba De la Rúa para entregarle las llaves de la ciudad.
Buenos Aires "está bien administrada y garantiza la seguridad de los ciudadanos", comentó Chirac.
No obstante la alegría inocultable de los seguidores de "Chupete" De la Rúa por la posibilidad de un futuro similar, algunos radicales se habrían mostraron esperanzados en que el tiempo de espera para el lanzamiento "presidencial" del ex senador, sea algo más breve que los 18 años de Chirac como alcalde parisino.
Por su parte, De la Rúa prefirió ser medido a la hora de responder a las elucubraciones periodísticas: "Chirac fue muy generoso, pero estoy concentrado en gobernar la ciudad y no hablo de candidaturas", dijo.
En sus respectivos discursos, tanto Chirac como De la Rúa citaron la gran cantidad de elementos históricos, culturales y fisonómicos que comparten Buenos Aires y París, a las que el presidente galo calificó como "ciudades hermanas".
Chirac dio cátedra
En la UBA: el presidente francés dijo que la tarea de los gobiernos es crear un mundo respetuoso de la libertad y habló del empobrecimiento cultural.
El presidente de Francia, Jacques Chirac, brindó ayer en la Facultad de Derecho de la UBA una clase pública destinada a los jóvenes, durante la cual advirtió que "los peligros de la mundialización son el aumento de la marginación y el empobrecimiento cultural".
Frente a un auditorio colmado, Chirac habló casi 50 minutos y pareció sentirse a gusto en el claustro de la UBA, donde estuvo acompañado por el rector Oscar Shuberoff.
En la planta superior del auditorio se desplegó una pancarta expresando el repudio a la proliferación de armas nucleares.
Shuberoff recibió al visitante con un discurso donde abundaron las citas a la Francia ilustrada, racionalista, de los valores democráticos y los derechos de hombre, así como las referencias a la lengua francesa.
El rector reconoció "la actitud valiente" de Francia en su defensa de los derechos humanos violados durante el último gobierno militar. Dijo luego que la UBA, "símbolo de resistencia al autoritarismo, comparte con la Francia democrática y libertaria, los principios de la educación pública, la autonomía y el cogobierno ".
Durante su alocución, el presidente de la República Francesa expresó que es responsabilidad de los gobernantes construir "un mundo respetuoso de las diferencias" y alertó sobre los riesgos de "un mundo unicultural y unilingüístico que sería la decadencia cultural de la humanidad. Una lengua es más que un instrumento de comunicación; es el alma de un pueblo y su visión del mundo".
Luego destacó que Francia ha incorporado "la magia de los autores latinoamericanos".
Y agregó:"Desde México a la Argentina existe una riqueza de expresiones culturales que el mundo admira. El castellano es el segundo idioma extranjero estudiado por uno de cada dos alumnos secundarios en Francia".
Chirac puso énfasis en que "la enseñanza universitaria debe contemplar el futuro profesional de los jóvenes y atender las demandas del mercado de trabajo. La universidad debe contribuir a que los jóvenes se integren mejor a la globalización".
Tras congratularse por los convenios para investigaciones en ciencias sociales, gestión empresaria y ciencia aplicada que forman parte del futuro intercambio franco-argentino, Chirac dijo a los jóvenes: "Los felicito por construir su destino. La Argentina sacrificó demasiados hijos como para no desear un futuro de grandeza".
Distincióna la señora de Fortabat
En su primer día de visita oficial a nuestro país, el presidente de Francia, Jacques Chirac, condecoró a la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat con la Legión de Honor, en el grado de comendador.
En un acto realizado en una de la sede de la Alianza Francesa, el mandatario impuso la máxima distinción -fue creada por Napoleón- que concede su país a quien preside el consejo de administración de la institución y donara la importante medioteca de la institución.
En contadas ocasiones la Legión de Honor se otorga a una personalidad extranjera ya que el grado superior sólo es dado al presidente de Francia.
"Es nuestra principal embajadora cultural en la Argentina", aseguró Chirac.
Influencia francesa
El agradecimiento de la empresaria, muy emocionada por la distinción, fue en francés.
Luego de haber vivido veinte años en Francia destacó la influencia del pensamiento galo sobre José de San Martín, quien eligió a Francia en su exilio, y Juan Bautista Alberdi.
"Aprendí el francés antes que el castellano y puedo decir que mi corazón es argentino, pero en realidad la mitad de mi corazón es francés", dijo la empresaria en un tramo de su discurso.
El secretario de Cultura, Mario O`Donell; el nuncio apostólico, monseñor Ubaldo Calabrese; el empresario Santiago Soldati y su esposa; José María Dagnino Pastore y su esposa, la viuda del escritor Jorge Luis Borges, María Kodama, Tita tamames y Leticia Daneri fueron algunos de los participantes de la ceremonia de condecoración.
Apostillas
A su paso por la avenida Leandro N. Alem, escoltado por los granaderos a caballo, el presidente francés, Jacques Chirac, pudo observar no sólo las banderas de su país y de la Argentina entrelazadas en las columnas de alumbrado público. También pudo ver centenares de calcomanías (stickers, para los adolescentes) azules que, en letras blancas confirmaban que quien lo esperaba en la Casa Rosada era justamente Menem-Presidente.
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En una actitud que sorprendió a sus colegas galos y a buena parte de los argentinos, una periodista francesa intentó quebrar el protocolo de recibimiento del jefe del estado francés en el Salón Blanco de la casa de Gobierno con una pregunta lanzada a viva voz a Carlos Menem. "No puedo contestarle justo ahora, porque está por llegar Chirac", dijo el Presidente, al mismo tiempo que su par extranjero, con una amplia sonrisa, ingresaba en el principal salón de la sede del poder.
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Con excepción de un funcionario de la Dirección de Ceremonial de la Presidencia, que le señaló la Pirámide de Mayo, la Catedral metropolitana y el Cabildo, Jacques Chirac y su comitiva cruzaron a pie, solos, la Plaza de Mayo para entrevistarse en el Palacio Municipal con el jefe del gobierno autónomo de Buenos Aires, Fernando de la Rúa.
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Fuertes aplausos acompañaron al mandatrio galo desde su salida de la Casa de Gobierno hasta su ingreso en el Palacio Comunal.Sus acompañantes estaban deslumbrados por el grado de popularidad de Chirac.
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Los integrantes de Greenpeace decidieron que la visita de Chirac podía aprovecharse para reflotar un tema que en su momento generó diferencias en la opinión pública.
Los integrantes de la asociación ambientalista dijeron que "la visita comercial del presidente francés es una excelente oportunidad para que el Gobierno y el Congreso nacional expresen su rechazo al transporte marítimo de plutonio y de deshechos nucleares" y advirtieron que "la pesadilla del Pacific Pintail puede volver a repetirse", recordando que en febrero de 1995, ése buque utilizó la ruta del Cabo de Hornos para transportar residuos tóxicos desde Francia hasta Japón.
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El presidente Chirac se encontró ayer con su par, el anfitrión, vestido de oscuro. Casi solemne. El, en cambio, iba de traje gris con un saco con profundos tajos a los costados, casi deportivo, pero adecuado para la mañana.
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Un incidente con trompadas y empujones entre dos fotógrafos franceses y otros tantos argentinos, se produjo ayer en el Salón Blanco de la sede del gobierno porteño cuando los periodistas extranjeros quisieron ganar por la fuerza un sitio frente al lugar donde se saludarían Chirac y De la Rúa. La pelea demoró el encuentro entre el presidente francés y De la Rúa.
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Al mediodía, durante el almuerzo con el que lo agasajaron en la la Bolsa de Comercio, Chirac sorprendió a los empresarios presentes cuando, al comenzar su discurso, felicitó al coordinador de la Fundación Exportar, Alberto Diliscia, quien en ése momento estaba siendo padre por tercera vez.
Luego saludó una a una las autoridades, una actitud habitual en el presidente Menem pero poco común en los visitantes extranjeros, según se comentó ayer Al terminar, el presidente de la Bolsa, Julio Machi, el manadatario francés se levantó para felicitarlo. Se lo vio casi permanentemente con una sonrisa y traductora mediante, mantuvo durante el almuerzo frecuentes conversaciones con Menem.





