Coronavirus en la Argentina: la Ciudad espera revertir medidas el 18 de julio aunque deba diferenciarse de la provincia

Horacio Rodríguez Larreta podría separarse de las decisiones del gobierno de Axel Kicillof cuando finalice la cuarentena estricta, el 17 de julio
Horacio Rodríguez Larreta podría separarse de las decisiones del gobierno de Axel Kicillof cuando finalice la cuarentena estricta, el 17 de julio
Maia Jastreblansky
Mauricio Giambartolomei
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3 de julio de 2020  • 16:07

Las medidas de shock que tomó la Ciudad de Buenos Aires para acompañar el endurecimiento de la cuarentena en el área metropolitana, donde se concentra la mayor cantidad de casos de coronavirus, tienen fecha de vencimiento. El equipo de Horacio Rodríguez Larreta observa con cierto entusiasmo la estabilización de los contagios en los últimos días y si el próximo 17 de julio -cuando se cumpla el plazo de las nuevas restricciones- esa tendencia se consolida (o mejora), el gobierno porteño pretende ir hacia una importante apertura de la actividad. Ello así implique independizarse de la provincia y tomar sus propias decisiones para afrontar las próximas etapas de la pandemia.

La apertura comercial que fue paralizada a partir del miércoles, quizás con la incorporación de otros rubros que están cerrados desde marzo (como ciertas industrias o las peluquerías); el regreso de la práctica deportiva individual e incluso una apertura paulatina de la actividad artística y cultural son algunos de los objetivos que se imaginan en el entorno del jefe de gobierno porteño, si en estas semanas sigue controlada la curva de contagios. Esta tarde Rodríguez Larreta se reunió con el presidente, Alberto Fernández, para comenzar a analizar estos temas, entre otros.

Horario Rodríguez Larreta, Alberto Fernández y Axil Kicillof durante el último anuncio de la extensión de la cuarentena
Horario Rodríguez Larreta, Alberto Fernández y Axil Kicillof durante el último anuncio de la extensión de la cuarentena Fuente: Archivo - Crédito: Presidencia

Ese clima no se respira del otro lado de la General Paz. En la administración de Axel Kicillof hay mayor cautela, luego de haber registrado el pico de casos ayer, con 1733 positivos. En la provincia, la pretensión es que esta cuarentena estricta sirva para que la curva de contagios vuelva a aplanarse y abandone la trayectoria de crecimiento exponencial, pero, además, que las medidas sigan siendo consensuadas.

"La expectativa es que la curva desacelere su crecimiento", señaló el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán a Radio El Destape. El funcionario dijo que "lo más probable es que, cuando termine esta etapa, el AMBA pase a una etapa similar a la que tenía hasta el 30 de junio".

Fuente: LA NACION - Crédito: Alejandro Guyot

Gollán habló de AMBA como una unidad, porque en el gobierno bonaerense están convencidos de que la Ciudad y el conurbano deben seguir coordinados. "La zona metropolitana funciona como una única jurisdicción. Las medidas tienen que ser consensuadas porque la circulación de un lado de la General Paz impacta en el otro", subrayó un importante colaborador del equipo de Kicillof en diálogo con LA NACION.

Los escenarios divergentes en Ciudad y en la provincia dejan planteado un signo de interrogación para la continuidad de una convivencia que tiene la mediación de Alberto Fernández. Cerca de Kicillof son tajantes. "Todos apuntamos a un regreso de las actividades. Durante más de cien días trabajamos coordinadamente y eso no tiene por qué cambiar el 18 de julio", dijeron en La Plata.

Expectativas

En la Ciudad advierten que, tras el pico de 1024 casos registrado el 22 de junio, en los últimos días los positivos se promediaron los 800 casos. "Si no volvemos a superar los mil casos en los próximos días es una muy buena noticia, puede significar que estamos en la transición de la curva", dijo un importante funcionario de la Ciudad que sigue con atención los reportes diarios.

Sentado en la punta de la butaca, el equipo de Rodríguez Larreta mira el comportamiento del índice R, que mide el potencial de transmisión del virus (a cuántas personas en promedio contagia un infectado). Hoy, ese índice en la Ciudad está alrededor del 1,1. En el gobierno porteño esperan desinflar ese indicador de aquí al 17 de julio.

"Si logramos que el R baje de 1 seguramente a partir del 17 vamos a proponer ir desandando estas medidas para volver a tener un poco más de actividad tan necesaria", dijo ayer el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, en declaraciones a TN, y agregó que los números de los últimos cuatro días "fueron muy alentadores" debido a que la curva de la ciudad se estabilizó, pero aclaró que puede haber "picos y valles". El funcionario agregó: "Sabemos que la ciudadanía está agotada de esta situación y que mucha gente la está pasando muy mal en términos económicos. La situación es muy delicada y prolongada. Nosotros hacemos todos los esfuerzos para contener la pandemia".

En la Ciudad consideran que la cuarentena estricta, por sí sola, no será efectiva sin un intenso y estricto operativo de diagnóstico, testeo y aislamiento de casos sospechosos. El operativo DetectAR, que primero se inició en la villa 31 (donde están bajando los casos positivos diarios), le permitió al Gobierno porteño tener un mayor acceso a los contactos estrechos de los contagiados y comenzar a domar al virus. La búsqueda activa de casos se extendió a otras villas y a los barrios de Balvanera, Flores, La Boca, Constitución, Barracas, Almagro, Palermo, Villa Soldati, Paternal, Chacarita y Parque Chacabuco. El objetivo es que cada dos días se sume un nuevo barrio hasta cubrir toda la ciudad.

Cerca de Rodríguez Larreta se preguntan si en el conurbano, por la complejidad del territorio, están logrando un aislamiento efectivo de los casos sospechosos.

En la provincia, en cambio, destacan que el DetectAR está en pleno funcionamiento desde principios de mayo y que para esta etapa sumarán un equipo de 1000 voluntarios para fortalecer el seguimiento de los contactos estrechos de los casos positivos. "Hay que ser muy prudentes y no generar falsas expectativas. Si la curva baja, por supuesto que la idea es habilitar más actividades", dijeron desde el gabinete bonaerense a LA NACION.

Otro asesor de Kicillof agregó: "Hoy tenemos la foto de hace dos semanas. Nuestro objetivo es volver al escenario que teníamos el viernes pasado con un grado más de apertura. Pero hay que esperar a ver cómo evoluciona la contagiosidad y el uso de camas de terapia intensiva para pensar en el 18 de julio."

En la provincia están convencidos de que las medidas que se tomen a futuro deben seguir bajo el paraguas de un acuerdo. En la Ciudad, se preguntan si ese acuerdo puede incluir una barrera entre ambas jurisdicciones.

"Si en otras zonas del país no se puede viajar de una provincia a otra, ¿por qué no hacer lo mismo en el área metropolitana", fundamentó otro funcionario, portavoz oficial, con participación en la toma de decisiones diarias. La medida, dijo, contribuiría a reducir la circulación de personas: en condiciones normales, antes del coronavirus, más de tres millones de personas ingresaban a la ciudad desde la provincia.

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