Cambiarán los controles en la Ciudad para acotar el rol policial y pasar a una fase de "responsabilidad social"

La conferencia de ayer tuvo demostró que hay una intención menos punitiva para la zona AMBA
La conferencia de ayer tuvo demostró que hay una intención menos punitiva para la zona AMBA
Maia Jastreblansky
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9 de mayo de 2020  • 18:21

El éxito de la etapa que se inicia en la zona del AMBA -que contempla un compendio complejo de pautas para poder circular - dependerá en buena parte de la responsabilidad ciudadana y no tanto de los controles que pueda ejercer el Estado. Eso transmiten en el gobierno nacional, bonaerense y porteño cuando se consulta sobre cómo asegurarán el cumplimiento de las nuevas normas, que apuntan a reanimar a la actividad sin disparar los contagios.

Las tres administraciones tienen en claro que es mucho más sencillo controlar un confinamiento general que un esquema complejo de excepciones y habilitaciones como el que se inaugurará a partir del lunes. Seguirá habiendo policías en retenes, verificaciones vehiculares, uniformados en las calles. Pero con el vecino de a pie, sobre todo en la Ciudad, el abordaje será más disuasivo que punitivo. Eso sí: si la situación se desborda, se dará marcha atrás con las flexibilizaciones.

Es por eso que ayer en Olivos tanto Alberto Fernández como Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta hicieron un llamado a la conciencia social. El Presidente dijo que "en el AMBA está concentrado casi todo el riesgo" y reclamó "no salir a tontas y a locas" ; el jefe de gobierno porteño apeló "a la responsabilidad de cada uno" y el gobernador bonaerense advirtió: "No podemos confiarnos".

La complejidad radica también en que Ciudad y el conurbano tendrán esquemas distintos. Mientras que Rodríguez Larreta apunta a vitalizar la actividad comercial, Kicillof se concentra en las industrias. Con las salidas recreativas no hubo uniformidad de criterio.

Operativos

Rodríguez Larreta se ocupó de informar el complejo esquema que aplicará en Capital Federal. Incluye franjas horarias escalonadas, salidas según la terminación del DNI, límites de tiempo para las caminatas recreativas y recomendaciones para evitar el transporte público . "La mayor parte del control va a ser personal. El Estado marcó los límites pero gran parte de la responsabilidad es ciudadana. Ese es el espíritu. Y si la situación se complica, volverá todo a foja cero ", manifestaron en el entorno de Rodríguez Larreta a LA NACION .

Según explicaron fuentes del gobierno porteño, a partir de ahora la Policía de la Ciudad seguirá concentrada en controlar los accesos a la Capital Federal. Los agentes de tránsito y de prevención caminarán los barrios y los espacios verdes para verificar que se cumplan los horarios, la distancia social y el uso del barbijo, pero con espíritu disuasivo. "Si un padre estuvo con sus hijos durante tres horas, seguramente se le acerquen para pedirle que se retire. Pero como primera reacción no le van a pedir DNI o denunciarlo", ejemplificaron. La Agencia Gubernamental de Control (AGC), en tanto, se concentrará en que se respeten las pautas en los comercios.

A ese esquema se sumará un dispositivo con los empleados porteños . Rodríguez Larreta dispuso que los trabajadores de la Ciudad caminen por turnos las calles para "concientizar" a la gente en el cumplimiento de la nueva normativa. A cada ministerio se le asignó una comuna.

"Vamos a ir siguiendo el nivel de cumplimiento de los cuidados. Si no se cumple, volveremos atrás", dijo Rodríguez Larreta.

En la provincia, hoy Kicillof manifestó que en su distrito, "la principal medida será la prohibición del uso del transporte para todos aquellos que no sean trabajadores esenciales". El gobernador apuesta a que las empresas se reabran con estrictos protocolos. Se refirió a "horarios, distanciamiento, mecanismos de seguridad a la entrada y a la salida y transporte privado de cada empresa". "Sino cargamos el transporte público y es un peligro", agregó.

Las fuerzas federales

Desde el ministerio de Seguridad aseguran que la cantidad de controles a vehículos fue en aumento. Sin embargo, bajó la tasa de infraccionados. Según datos oficiales, el 1º de abril las personas infractoras representaban el 2% de las controladas, mientras que para el 30 de abril, significaron el 0,5%.

Si al inicio de la cuarentena Fernández había advertido "lo que no entra con la razón, va a entrar con la fuerza", el viernes su mensaje apuntó a ponderar la responsabilidad ciudadana y a manifestar que no dudará en volver atrás.

"Está claro que este esquema es más difícil de controlar, pero cambiaron las lógicas. A medida que se abren más actividades, hay más gente en la calle. Entonces no se afloja el control, sino que se van asignando recursos a donde hay mayor necesidad" , explicaron desde el Ministerio de Seguridad. Actualmente las fuerzas federales se concentran en los egresos de la Ciudad, los centros de trasbordo, los controles perimetrales en las villas y el apoyo a las provincias.

"Es evidente que hay un mayor cansancio y que ya no está la novedad de la cuarentena. Pero hay una gran conciencia para usar el barbijo y mantener el distanciamiento social en la calle. Eso es lo fundamental ahora", agregaron.

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