
Córdoba: nuevos disturbios en una protesta de los estatales
Con piedras y bombas molotov, destrozaron vidrieras y causaron caos en la calle
1 minuto de lectura'
CORDOBA.- Los cordobeses vivieron ayer una escena de violencia y caos ya repetida. Como el 30 de julio, activistas encapuchados atacaron a la policía con bombas de estruendo lanzadas con morteros, piedras, tuercas y bulones y hasta bombas molotov. Destrozaron vidrieras de comercios y de la Lotería provincial y agredieron a periodistas. Salvo algunos contusos, no hubo heridos de consideración y sólo fue detenido un trabajador afiliado a Luz y Fuerza.
Ese fue el epílogo de una nueva protesta de los gremios estatales en contra de los recortes jubilatorios, al tiempo que emplazaron al gobierno a derogar la medida bajo la amenaza de acciones más duras y un paro general para mediados de septiembre.
El gobierno cordobés acusó a los dirigentes de promover la violencia y los responsabilizó de sus consecuencias. "Responsabilizo a la dirigencia gremial que tiene un doble discurso permanente. Dice que quiere dialogar y en los hechos concretos demuestra que busca el caos y la tensión pública, intimidando al gobierno y a los ciudadanos", dijo el ministro de Gobierno, Carlos Caserio.
Un poco más conciliador fue el propio gobernador Juan Schiaretti, que expresó que confiaba "en el sentido común de los dirigentes sindicales estatales de Córdoba, que cada vez que se manifestaron lo hicieron de forma pacífica", pero "no así de ciertos grupos que van encapuchados, porque los que van así a una manifestación que se desarrolla en democracia es porque van a cometer un delito".
No obstante, al hablar en la feria Agro Activa, en la localidad de Oncativo, reiteró que no está dispuesto a dar marcha atrás con la reforma previsional destinada a eliminar las jubilaciones de privilegio, pero sí derogar la emergencia previsional si la Nación le remite los fondos para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones. La mayor violencia se produjo durante la marcha sindical y al final.
La Legislatura, el blanco
Igual que el 30 de julio, belicosos activistas -en su mayoría menores, según el comisario Mario Córdoba- descargaron toda su furia contra la valla metálica ubicada a 50 metros de la Legislatura. Con morteros y con las manos arrojaron una andanada de bombas de estruendo y con ondas lanzaban piedras, bulones y tuercas. Incluso también volaron bombas incendiarias que causaron daños en persianas de comercios y en un móvil del Canal 12 de televisión. En medio de ese descontrol hubo por lo menos dos periodistas golpeados y vidrieras de comercios rotas.
Estos disturbios ocurrieron alrededor de las 12, por espacio de varios minutos, y se repitieron una hora más tarde, cuando se producía la desconcentración. Esta vez, el grupo atacante era menos numeroso y fue repelido con gases y balas de goma. La calma se restableció cerca de las 14.
Previamente, manifestantes de Luz y Fuerza, municipales, empleados públicos y docentes, entre otros estatales, se concentraron en distintos sectores de la ciudad y coparon el microcentro. Marcharon hasta la ex plaza Vélez Sarsfield, frente al Shopping Patio Olmos, donde se renovaron los episodios de violencia.
La movilización concluyó en ese lugar con la lectura de un documento que resume el rechazo al recorte de las jubilaciones superiores a 5000 pesos, medida que afecta principalmente a los pasivos de la Empresa Provincial de Energía (EPEC), afiliados a Luz y Fuerza.
Precisamente el líder de ese gremio, Juan Leyría, señaló que reclaman audiencia al gobernador, la renuncia del interventor en la Caja de Jubilaciones, Osvaldo Giordano; la suspensión de la ley cuestionada, y participar en la comisión Nación-Provincia que auditará el déficit de la Caja.
1- 2
Jorge Macri aseguró que no construirá más “viviendas gratis” en las villas de la Ciudad
3El Gobierno apuesta a la recaudación de la publicidad para no gastar recursos propios en la televisación del Mundial de fútbol
4El Gobierno expresó sus condolencias a España por el accidente ferroviario en el que murieron 40 personas


