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Cristina respaldó a los funcionarios cuestionados por Expo Milán

Elogió a Timerman y a Bianco, organizadores del pabellón argentino, investigados en la Justicia por presuntas irregularidades con los stands; fue el cierre de su viaje a Italia
Mariano De Vedia
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10 de junio de 2015  

MILÁN.-"¿Qué tal, Carlos?" No bien llegó al pabellón argentino de la Expo Milán, la presidenta Cristina Kirchner hizo explícito, con esas tres palabras, su respaldo al embajador Carlos Bianco, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, miembro de La Cámpora y responsable del polémico armado del stand.

Oficialmente la presencia de la Argentina en la feria costó 8 millones de euros, según informó la Cancillería: pero hay sospechas de que el gasto llegó a los 10 millones de euros. Esa y otras denuncias por presuntas irregularidades administrativas y presupuestarias motivaron una investigación judicial. Aunque las cuestiones jurídicas quedaron en la Argentina y ayer se vivió aquí un clima de fiesta.

El decidido apoyo al funcionario camporista fue el dato más significativo de una visita esperada especialmente por los responsables del stand y confirmada a último momento por la Presidenta, cuando ya estaba en Roma para visitar al papa Francisco. "Siento el fuego del asado con los casi 5000 kilos de carne que vamos a vender en este pabellón", dijo Cristina, en una clara promoción del stand, cuya misión es difundir los productos gastronómicos, turísticos y culturales del país. Si bien aseguró que "no somos solamente alimentos, sino también tecnología y ciencia", arrancó aplausos cuando dijo que el pabellón argentino tiene "el restaurante más concurrido y exitoso de toda la Expo Milán". Mientras la gente se desconcentraba, circuló el comentario de que algunos de los cocineros que trabajan en la parrilla son italianos.

La Presidenta recorrió el stand entre 200 invitados y el acceso estuvo cerrado a los visitantes durante su presencia. Dio un discurso corto -habló menos de diez minutos- y escuchó la música en vivo del grupo Choque Urbano, que amenizó la jornada con una versión sui géneris del Himno Nacional.

A Cristina le gustó. "Agradezco a los jóvenes de Choque Urbano, que ayudan a que las cosas importantes no estén sacralizadas y apuestan a la juventud, la belleza, la creatividad y la renovación". El Himno provocó aplausos, pero no se cantó.

La jefa del Estado cortó la cinta de inauguración del pabellón junto al alcalde de Milán, Giuliano Pisapia, el canciller Héctor Timerman y el camporista Bianco. Estos dos últimos están investigados en la Justicia por irregularidades en el armado del pabellón argentino. Cristina agradeció, entre otros, la presencia del director de la Expo Milán, Giuseppe Sala, y de la embajadora de Italia en la Argentina, Teresa Castaldo. Además se veía a Guillermo Moreno, el agregado económico de la embajada en Italia, y a los funcionarios que permanecen en Milán por la feria. Uno de ellos, Marcelo Riva, se excusó de hablar ante LA NACION y sugirió dirigir cualquier consulta al área de prensa de la Presidencia.

Riva y Valeria Bucci son los dos secretarios de la Cancillería enviados durante 69 días por Bianco con un cobro de viáticos por US$ 10.695, según la investigación que se abrió en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi. Los otros dos -Cecilia Crivelli y Marcelo Corvalán- fueron asignados por 193 días -la Expo Milán se extiende hasta el 31 de octubre- y recibirán US$ 32.600.

Lo más fuerte de la denuncia, de todos modos, es la supuesta incompatibilidad de Bianco, por quien la Presidenta extendió su viaje para respaldarlo frente a las críticas. Además de ser un alto funcionario de la Cancillería, con llegada directa al ministro de Economía, Axel Kicillof, fue designado comisario general del pabellón y es secretario de la Fundación ExportAr. Se encarga al mismo tiempo de reclutar a los empresarios para estar en la feria, cobrar el alquiler de los stands -entre $ 7000 y $ 15.000 por espacio- y controlar la ejecución del presupuesto, sin mayores supervisiones que su propia mirada, según la denuncia.

Mediante dos resoluciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores aprobó dos convenios por $ 89 millones (8 millones de euros según el cálculo oficial) para financiar el diseño, la construcción, la operación y el desarme del pabellón argentino. Mientras se retiraba, la Presidenta se fotografió con los integrantes de Choque Urbano y se prestó a otras fotos y selfies. Luego visitó el stand de Italia y de ahí se fue al aeropuerto para volver a la Argentina.

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