Cristina va a ser candidata y tiene dos registros: el electoral y el de poder

Joaquín Morales Solá

Análisis de Joaquín Morales Solá

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24 de abril de 2019  • 20:34

A continuación, sus principales conceptos:

  • Es cierto que cayeron las monedas de casi toda Latinoamérica, pero también es cierto que cuando otros países caen el 1% nosotros caemos el 3%; triplicamos la caída. La economía argentina es muy frágil. Está monitoreada permanentemente por el FMI. ¿Por qué? Porque prestó US $ 57 millones, es mucha plata. Y el clima electoral también influye mucho.
  • Las opciones electorales en la Argentina no son racionales. Acá es absolutamente pendular, "o Macri o el abismo". Cristina tiene un discurso más cercano a un default que a respetar los compromisos asumidos con el Fondo.
  • Dicho esto, las encuestas son una foto de hoy, que no hay por qué extenderla hasta octubre, porque hay muchas indefiniciones electorales. El único candidato concreto que hay es el presidente Macri. Por esto es una elección muy atípica, a esta altura usualmente ya había más candidatos definidos en otras ocasiones.
  • Hay que recordar que faltan todavía seis meses, es mucho tiempo. Hoy la pregunta es "quién gana", como si la elección fuese este domingo. En menos tiempo que el que falta para votar, han cambiado tendencias en sociedades mucho más previsibles que la Argentina.
  • La polarización está muy tensa hoy, y está en la sociedad más allá de los líderes de la polarización. Es errada la acusación mutua que se hace, que el culpable de la polarización es Macri o Cristina; hay sectores sociales que se odian más allá de sus líderes. Hay una historia clásica de peronismo y antiperonismo que también se inscribe en esta grieta, y que Cristina profundizó en su momento cuando fue presidente y hoy se instaló.
  • Hoy la grieta es si sos antikirchnerista o si sos antimacrista. Esto tiene su raíz en aquella vieja polarización peronista, pero hoy no expresa precisamente eso, sino otras tendencias políticas y otros valores.
  • Más allá del lanzamiento del libro de Cristina, nunca hubo duda de que Cristina iba a ser candidata. Con los números que tiene hoy en las encuestas es inimaginable, que pueden relativizarse, pero ella los recibe y dice: "Hoy le gano a Macri en la primera y en la segunda vuelta". Incluso si pierde en el ballottage, si Cristina hace una muy buena elección en primera vuelta, llena la Cámara de Diputados de diputados propios y eso le da un enorme poder político porque el próximo Gobierno, tenga el color que tenga, va a ser de minoría parlamentaria y va a necesitar negociar con ella como jefa política de esa minoría que haría posible acuerdos en el Congreso.
  • No hay ninguna razón para que no se postule. Está acorralada por las causas de corrupción, necesita tener o la presidencia o poder político mayor que el que tiene hoy para poder enfrentar esa situación.
  • Cuando se miran los párrafos que trascendieron del libro, se nota que Cristina está en registro electoral. Cristina tiene dos registros: el registro electoral y el registro de poder. Y esto es así desde mucho antes de que la conozcamos todos en el ámbito nacional, esto era así en Santa Cruz. En el registro electoral es una persona buena, capaz de alguna autocrítica, y cuando entra al poder entra en el registro de mujer mala, vengativa, rencorosa. Siempre fue así, en todas las campañas fue exactamente así. Esto es lo que confirma que sin dudas está en campaña para ser presidenta.
  • La autocrítica sobre el memorándum con Irán es muy poco creíble. Si la hacía, la hubiera hecho cuando Héctor Timmerman estaba vivo, para impedirle seguir defendiendo algo que ella ya no lo defiende. Timmerman lo defendió hasta la muerte por lealtad a ella y ahora dice que fue una ingenuidad.
  • La idea del órden contra el caos, por su parte, es un viejo discurso del peronismo. La vieja leyenda peronista de que solo el peronismo puede poner el orden, en todos los ámbitos: en lo social con los sindicatos y las organizaciones sociales, en lo económico con un dólar quieto, y que el no-peronismo solo trae desorden. Este es un viejo discurso del peronismo que vuelve a recrearse.
  • Los párrafos que trascendieron del libro, aunque son arbitrarios e injustos, son propios del registro electoral de Cristina y esto debería sacarnos de cualquier duda de si va a ser candidata o no.

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