
Denunciaron a Manuel Adorni en la Justicia por el viaje de su esposa a Nueva York
Las presentaciones contra el jefe de Gabinete las hicieron en Comdoro Py la diputada Pagano y el abogado Dalbón; por sorteo, les tocaron a los jueces Rafecas y Lijo
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La diputada Marcela Pagano, disidente de La Libertad Avanza, y el abogado de Cristina Kirchner y la AFA, Gregorio Dalbón, denunciaron al jefe de Gabinete Manuel Adorni ante la justicia federal por el viaje que realizó a Nueva York acompañado de su esposa en el avión presidencial.
Por sorteo, la denuncia de la diputada Pagano recayó en el juzgado de Daniel Rafecas y la de Dalbón, en el que subroga el juez Ariel Lijo.
Las denuncias son por los supuestos delitos de malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.
Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, integró la comitiva que acompañó al presidente Javier Milei durante su viaje a Nueva York. Viajó en el avión presidencial y se alojó en el hotel de la comitiva.

La pasajera no es funcionaria, se dedica al coaching ontológico y se presenta como “experta en desarrollo organizacional” en su curriculum público.
El asunto derivó en un escándalo político y pedidos de informes en la Cámara de Diputados y hoy se sumaron dos denuncias penales. Adorni justificó la presencia de su esposa en el viaje al mencionar: “Vengo una semana a deslomarme acá”, dijo, y sostuvo que la mujer colaboraba con él en su trabajo.
Dalbón, en su denuncia, recordó que Adorni alegó: “Quería que me acompañe porque es mi compañera de vida”. Y dijo: “Su presencia respondía a un deseo personal y a la intención de contar con su acompañamiento durante la estadía en el exterior”.
“El avión presidencial constituye un bien público de uso restringido, destinado a garantizar el traslado del Presidente de la Nación, funcionarios del Poder Ejecutivo y delegaciones oficiales en el marco de misiones institucionales del Estado Nacional”, advirtió el denunciante. Añadió que las normas indican que los aviones oficiales “sólo pueden ser utilizados para actividades vinculadas al servicio del poder público; es decir, para el cumplimiento de funciones institucionales propias del Estado y de las autoridades que lo representan”.
Dalbón dijo que la ley prohíbe “su utilización en cualquier actividad aérea que, por su condición, pueda ser considerada propia de una aeronave privada”. Por eso, el abogado señaló que la conducta de Adorni “podría implicar una utilización del bien estatal en contradicción con la finalidad prevista por la normativa vigente”.
“Los hechos descriptos ameritan ser investigados a fin de determinar si el traslado de una persona sin función pública en un avión presidencial configuró una utilización indebida de recursos del Estado o cualquier otra conducta susceptible de reproche penal”, afirmó.
Según el abogado, estos hechos encuadran en el delito de malversación de caudales públicos, que castiga con penas de hasta tres años al funcionario que “diere a los caudales o efectos que administrare una aplicación diferente de aquella a que estuvieren destinados”.
“La eventual utilización de una aeronave perteneciente al Estado Nacional para trasladar a una persona que no reviste carácter de funcionaria pública ni integra formalmente una misión oficial podría constituir, prima facie, un supuesto de aplicación indebida de bienes públicos”, escribió.
Por eso, pidió como medidas de prueba requerir a la Casa Militar de la Presidencia de la Nación la documentación del vuelo, incluyendo plan de vuelo, manifiesto completo de pasajeros, nómina de tripulación y registros de embarque.
Y que el Gobierno informe si Bettina Angeletti integró formalmente la comitiva oficial que viajó a los Estados Unidos; su función institucional, quién autorizó su incorporación al vuelo oficial y bajo qué acto administrativo o normativa se dispuso su traslado en la aeronave presidencial.
La denuncia de Pagano
Pagano, por su parte, en otro escrito, relató los mismos hechos y agregó: “Apenas diez días antes del viaje, la propia Jefatura de Gabinete había impulsado una reforma al régimen de viajes oficiales al exterior, que establece limitaciones estrictas a la composición de las comitivas -un máximo de un funcionario por evento internacional- y que exige justificación explícita de la presencia de cada integrante adicional”.

Pagano afirmó: “El denunciado no solo habría incurrido en una conducta irregular, sino que lo habría hecho en contradicción directa con la normativa que él mismo promovió”.
La diputada agregó que el asunto es más grave porque Adorni ahora amplió sus facultades y se requiere su firma como jefe de Gabinete para toda erogación del Estado.






