
Di Tella cedió ante las diplomáticas
Tras un conflicto insólito entre el embajador en Perú y un grupo de funcionarias, el canciller prometió el cupo femenino.
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Después de intervenir en un conflicto insólito entre el embajador argentino enPerú y un grupo de mujeres diplomáticas, el canciller Guido DiTella se comprometió a instaurar el cupo femenino en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
DiTella formularía el anuncio el martes próximo, como parte del discurso que pronunciará por el día del diplomático.
El detonante fue un cable del embajador argentino en Perú,Abel Posse, por medio del cual solicitaba el envío de un agregado administrativo a Lima y pedía que se considerara "como aspecto prioritario, que el mismo sea cubierto por un funcionario de sexo masculino", tal como anticipó La Nación el domingo último.
"Las razones de esta condición se fundan en la naturaleza de la tarea por cumplir: viajes al aeropuerto en horas de la madrugada, gestiones en una ciudad carente de seguridad y con un tráfico difícil, necesidad de desempeñarse con su vehículo particular, asistencia a la residencia en horas de la madrugada", escribió Posse.
"Sería un grave error enviar una funcionario que, por causa de sus limitaciones obvias, no pueda sernos útil en las tareas que angustiadamente debemos cumplir", seguía el cable, que indignó, entre otras, a la embajadora Alicia Martínez Ríos, secretaria de Asuntos Consulares yGenerales de la Cancillería.
"Con total estupor he tomado conocimiento de su cable, en el cual señala, con marcada misoginia, los inconvenientes que traería el traslado de un funcionario administrativo de sexo femenino", dice el primer párrafo de un cable que Martínez Ríos se tomó el trabajo de enviar a los despachos y a las embajadas con representación femenina (54 en total) "Sin querer caer en el feminismo, debo advertirle que nos hallamos a las puertas del sigloXXI, razón por la cual me sorprenden actitudes características del medioevo", sigue la misiva.
¿Qué diría Fujimori?
La embajadora también dejó planteada una pregunta:"¿Qué opinaría el gobierno peruano, de enterarse que su país es considerado por el embajador argentino como un destino de alto riesgo para las mujeres, cuando el presidente (Alberto)Fujimori las ha designado en puestos de gran envergadura política?" Martínez Ríos catalogó el pedido de Posse como un caso de "burda discriminación", descripción con la que coincidieron otras embajadoras.
La subsecretaria de Derechos Humanos, María Matilde Lorenzo Alcala, ahorró los adjetivos: se limitó a enumerar, en un cable dirigido a "Vuestra Excelencia", la legislación en vigor en materia de discriminación (artículos de la Constitución, leyes, pactos y convenciones internacionales) La embajadora Elsa Kelly, directora general de Asuntos Consulares, que "siempre" tuvo "discrepancias profundas" con Posse, sumó -con el caso del funcionario administrativo- "una más que se agrega a una larga lista", según escribió en otro cable.
"No me sorprende que piense que las mujeres somos "limitadas", sino que haya expresado públicamente lo que siente en su condición de embajador de la República", se indignó Kelly con Posse, a quien calificó como "portavoz de esta ideología según la cual el mundo sigue siendo sólo masculino para todo lo que signifique un mínimo de realización personal".
La subsecretaria de la Mujer en la Cancillería,María Teresa González de Solá, también aportó un cable.
De manera escueta, recordó a Posse que hombres y mujeres, en forma indistinta, pueden sufrir asaltos, conducir o ir al aeropuerto en horas de la madrugada; también que hombres y mujeres integran las Fuerzas Armadas y de seguridad de la Argentina.
Posse no se amilanó. De todas las críticas que había recibido, decidió responder a la de Martínez Ríos, entre las mujeres que reaccionaron, la única que tiene rango de secretario de Estado. En primer lugar, le hizo notar su molestia "ante el cable inusitadamente desreservado" que la embajadora había enviado "hacia 54 entidades de la Cancillería".
Después de quejarse por "la falta de estilo y el tono irrespetuoso", Posse informó a Martínez Ríos que Lima había sido declarada "en estado de emergencia por terrorismo y delincuencia", e insistió con que, por seguridad, se justificaba su pedido de un funcionario de sexo masculino.
"Nadie puede confundir la más elemental protección con antifeminismo", escribió Posse, que recordó dos asaltos de los cuales habían sido víctimas diplomáticos (varones) enLima.
El embajador perdió la batalla: el cargo administrativo en Lima será cubierto por una funcionario , de acuerdo con la resolución que ya tiene la firma de DiTella.
El canciller no demoró en saldar el asunto, que estalló a fines del mes último, justo cuando se complicó su situación en la causa por la venta ilegal de armas al Ecuador.
Tras saldar la disputa, DiTella se comprometió, ante las diplomáticas, a instaurar el cupo femenino, de manera tal de garantizar, cuando se deciden los ascensos, que el 30 por ciento de los cargos disponibles sean cubiertos por mujeres.
La cuestión legal sobre la forma de instrumentar la medida aún no fue resuelta, peroDiTella, si cumple la palabra empeñada, hará el anuncio el próximo miércoles.



