Elecciones 2019 - El conurbano, el bastión kirchnerista donde Alberto Fernández sumó casi toda su ventaja

Cristina Kirchner y Alberto Fernández se abrazan tras conocer el resultado electoral, rodeados de dirigentes bonaerenses
Cristina Kirchner y Alberto Fernández se abrazan tras conocer el resultado electoral, rodeados de dirigentes bonaerenses Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Martín Rodríguez Yebra
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28 de octubre de 2019  • 13:43

Alberto Fernández construyó el triunfo que lo convirtió en el futuro presidente de la Argentina en la vasta geografía del conurbano bonaerense, donde aventajó a Mauricio Macri por 1.556.459 votos según el escrutinio provisional. En todo el país, la diferencia es apenas mayor: 2.003.100 votos.

El vendaval de votos del Frente de Todos se sintió especialmente en la Tercera Sección Electoral de la provincia, mayormente el sur del Gran Buenos Aires, donde Fernández más que duplicó a Macri (2.015.563 a 955.878). Algo más pareja resultó la disputa en la Primera Sección -norte y oeste-, donde aun así el kirchnerismo le sacó 570.000 votos a Juntos por el Cambio.

En esas dos inmensas aglomeraciones que concentran casi el 25% del padrón nacional, el Frente de Todos sostuvo su posición dominante respecto de las PASO y el repunte de Macri fue muchísimo menor que en el resto del país. En los 24 municipios que integran el GBA (conforman el grueso de las secciones Primera y Tercera), Fernández obtuvo el 77% de la diferencia nacional sobre Macri. En las PASO había sido el 44%.

Esos distritos estuvieron excluidos de la gira presidencial del "Sí, se puede", eje de la campaña por la reelección. En los despachos del oficialismo saliente se preguntan qué hubiera pasado si no se hubiera dado por perdido el conurbano en el diseño de la estrategia proselitista. "Donde escondimos a Macri terminamos perdiendo la elección", se lamentaba esta mañana un ministro del Gobierno.

Son, al fin y al cabo, contrafácticos. Como ejercicio estadístico, si se excluyeran del recuento los votos del conurbano bonaerense Fernández también habría ganado en primera vuelta, pero con una diferencia exigua: 47,4% a 45,4%. Es decir, seis puntos menos de ventaja que el resultado general.

Alberto Fernández se fortaleció en municipios castigados por la crisis económica, donde la imagen de Macri cayó sostenidamente desde al menos el segundo semestre de 2018. Se trata del territorio en el que se refugió Cristina Kirchner para resistir los años en el llano y donde se asienta la base de poder de la vicepresidenta electa. La coreografía de la celebración en la noche electoral exhibió esa relación de fuerzas, con un escenario poblado de dirigentes bonaerenses. Axel Kicillof, gobernador electo, dio el discurso más largo y Cristina festejó el ascenso de su protegido como "su gran orgullo".

La participación fue alta en las dos secciones electorales que abarcan el conurbano. Llegó a 82,55% en la Primera y a 82,93 en la Tercera. En el total país, la cifra llegó a 80,86%.

Los municipios

En el desglose de municipios, La Matanza se impuso otra vez como el bastión número 1 del peronismo. Fernández le sacó en el distrito más poblado de la provincia 324.000 votos de ventaja a Macri, con una diferencia abrumadora de 64,4% a 23,5%. En las PASO, el Frente de Todos sacó un porcentaje idéntico; Juntos por el Cambio había llegado a 19,9%.

La mayor diferencia porcentual la consiguió el ganador en Florencio Varela: 67,9% a 20,9% (y 114.000 votos de distancia). En las PASO había sido 68,6% a 18,3%. Moreno le aportó otros 105.000 votos a la ventaja de la fórmula Fernández-Fernández (fue 63,9% 23,7%, contra un 65,7% a 20,4% de agosto). En Lomas de Zamora superaron a Macri-Miguel Pichetto por 100.000 votos (terminó 58,6% a 29,3%, contra un 58,8% a 25,2% de agosto).

El kirchnerismo estuvo por encima del 60% en Merlo, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Presidente Perón, Ezeiza y Almirante Brown.

Macri solo ganó en dos municipios del Gran Buenos Aires, al igual que en las PASO: Vicente López (57,8% a 30,3%) y San Isidro (57,8% a 31,7%).

El otro fenómeno que ocurrió en el conurbano fue el altísimo corte de boleta a favor de intendentes macristas que habían sido derrotados en las PASO. Fue el caso de Diego Valenzuela, en Tres de Febrero, que retuvo el poder a pesar de que Fernández le ganó a Macri 48,5% a 37,6%, y de Néstor Grindetti, en Lanús, que continuará en el cargo aunque a nivel presidencial el kirchnerismo quedó arriba por 53,5% a 34,2%.

También fue alto el corte de boleta aunque los intendentes de Cambiemos fueron derrotados en Pilar, Morón y Quilmes.

El decepcionante desempeño en el conurbano le impidió a Macri capitalizar sus resultados sorprendentes en el resto del país, al menos en cuanto al objetivo de forzar un ballottage. Su lista creció respecto de las PASO en todos los distritos, con picos en Salta (14,1), Mendoza (12,2), Córdoba (11,2 puntos más) y Santa Fe (9,2).

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