
El drama familiar de los Martins
Detrás de la denuncia a un ex agente de la SIDE, que destapó la acusación al gobierno de Mauricio Macri de recibir supuestas coimas de una red de prostitucion, se esconde una historia de acusaciones familiares
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"El amor de un padre hacia un hijo siempre es superior al amor de un hijo hacia un padre", afirmó en Radio Mitre con la voz quebradiza Raúl Martins, el ex jefe de la SIDE denunciado por su propia hija Lorena.
Ella decidió denunciarlo en la Justicia como supuesto jefe de una red de prostitución y trata de personas que, dijo, contaba con complicidad de funcionarios macristas , a quienes aseguró que se les pagaban sobornos que utilizaron en la campaña de reelección de 2011.
La denuncia, que entró en el Juzgado Federal de Norberto Oyarbide, tomó relevancia pública cuando se señaló que habría financiado la campaña de reelección del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.
"El amor de un padre hacia un hijo siempre es superior al amor de un hijo hacia un padre", afirma con la voz quebradiza Raúl Martins
Detrás de todo esto, se esconde un fuerte cruce de acusaciones entre integrantes de una misma familia, en donde se menciona violencia, mal trato, y hasta amenazas de muerte.
"Mi padre es un caradura, ahora quiere desviar a los medios con mensajes sentimentalistas para que no se hable de todos los delitos por los que está culpado", afirma Lorena Martins, la hija que denuncia, en dialogo con LA NACIÓN.

"A fines de octubre estaba en mi casa, en San Isidro, cuando dos tipos cayeron y quisieron agarrarme. Eran matones de mi padre, me querían matar. Por suerte estaba con la custodia que impidió que me hicieran algo", dice Lorena.
Lorena Martins contó a LA NACIÓN que fue a raíz de este suceso que decidió denunciar a su padre en la Justicia Federal argentina.
"Mi familia ya lo juzgó: nadie le habla, ni mi mamá ni ninguno de los tres hijos. Siempre fue una mala persona, un autoritario. La única persona que le habla es su madre, pero es porque es hijo único y ella esta sola, y negada a ver lo que pasa.", asegura la denunciante. "Él no quiere a las personas, quiere el dinero y el poder. Es un dictador, muy prepotente y violento.", explicó.
Al mismo tiempo, narró que "tiene un carácter especial, por eso pudo ser jefe de la SIDE en la época de la dictadura. Impone su voluntad y hace lo que quiere, así se explica que me mandó a matar."
Raúl Martins fue agente de la SIDE durante 13 años y se lo considera uno de los mayores exponentes en la movida de boliches nocturnos en la Ciudad de Buenos Aires y en Cancún, la turística ciudad mexicana.
Detrás de la acusación, se esconde un fuerte cruce de acusaciones entre integrantes de una misma familia
Lorena vivió casi diez años en España. Volvió al país a principios de 2011 y se radicó en una casa de San Isidro. Según comentó a LA NACIÓN, sus dos hermanos continúan viviendo en España e intentan "esconder lo que está pasando" para que sus sobrinos "no se enteren". Afirma que ellos están "completamente indignados" con el padre, "porque también sufrieron su personalidad por mucho tiempo, pero no salen en los medios porque yo soy la única legalmente habilitada a hablar".

El problema familiar originó, además, que la mujer de Raúl Martins presente el pedido de divorcio ante la Justicia. "Mi mamá quiere divorciarse desde hace tiempo, y ahora se animó porque el conflicto estalló", asegura. Lorena confiesa que su padre "amenazó y golpeó" a su madre "en varias oportunidades", y que "sufrió su maltrato durante mucho tiempo".
La postura del padre
Raúl Martins niega todas las acusaciones de su hija. Aduce que Lorena está impulsada por el "maquiavélico de su abogado", Claudio Lifschitz, con "el cual convive y tiene un romance". En declaraciones radiales, Martins sentenció: "Entre el amor hacia un padre y el amor hacia un amor, siempre vence el amor hacia una pareja".
"Mi hija no está bien, ni afectiva ni psicológicamente. La internaron por consumo de drogas una vez y hace seis meses atrás se cortó las venas", lanzó Martins.
Si bien Lorena reconoce que tuvo un "affaire hace mucho tiempo" con su actual abogado, niega que sean una pareja en convivencia.
Raúl Martins , y su abogado Facundo Álvarez, aseguran que detrás de la denuncia hay una operación para intentar sacarle dinero. "Me pidieron que les pague cuatro millones de dólares, y como no lo hice, armaron todo este circo mediático", dice Martins.
"Me equivoqué en muchas cosas en mi vida, no soy perfecto" y aclara: "Me equivoqué en haber malcriado tanto a mis hijos; en haberles dado todo, comprado todo, mandado a colegios privados."
El abogado Facundo Álvarez considera que en el trasfondo del problema se halla el divorcio y división de bienes que pretende conseguir la madre. "Lamentablemente la esposa influenció a la familia e inventaron una historia para intentar quedarse con el monto que piden", aseguró el letrado.



