
El Gobierno evalúa multar a la UTA y La Fraternidad por ir al paro pese a la conciliación obligatoria
Además, el Ministerio de Seguridad presentará una denuncia contra los responsables del corte en Moreno
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El Gobierno evalúa multar a los gremios del transporte que estaban en conciliación obligatoria desde el 14 de febrero pasado y se sumaron al paro, convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT).
Según reconstruyeron fuentes del Ejecutivo ante LA NACION, durante la huelga se buscó constatar “en todo el país cuál fue el cumplimiento o incumplimiento de la conciliación” en cada sector.
En ese sentido, según agregaron las fuentes del Gobierno, “una vez que eso esté completamente relevado” se podrán iniciar los sumarios contra aquellos gremios que, estando dentro de la conciliación obligatoria, aún así adhirieron al paro dispuesto por la CGT.
En paralelo, el Ejecutivo, a través del Ministerio de Seguridad, presentó una denuncia por el corte en Moreno.
Allí se registró uno de los cortes más violentos. Ocurrió en el Acceso Oeste, a la altura del cruce con la ruta 23. Durante dos horas, poco más de 200 manifestantes interrumpieron el libre tránsito en la mano de la avenida General Paz. Los protagonistas de la protesta invadieron la traza principal de la autopista e incendiaron neumáticos.
La denuncia fue por los delitos de “entorpecimiento del transporte terrestre, atentado y resistencia a la autoridad”. En su denuncia, el Gobierno pidió a las autoridades judiciales que se avance en la identificación de los responsables.
La huelga tuvo un fuerte impacto por la adhesión casi total del transporte público de pasajeros, lo que afectó a la circulación y a la actividad económica en todo el país.
Según pudo reconstruir LA NACION, contra los gremios que violaron la conciliación obligatoria se analizan “multas o multas y actuaciones”, lo que podría derivar en una “quita de la personería jurídica”.
“La idea es avanzar”, dicen en la Casa Rosada sobre la situación de los gremios de Transporte. Admiten también que una eventual decisión de esas características podría terminar en la justicia, pero fuentes gubernamentales insisten en que la decisión es “ir a fondo”.
“Si fueron al paro, incumplen la conciliación obligatoria, la idea es ir a fondo con lo que marca la ley”, desafían desde el jueves en el Poder Ejecutivo.
Las decisiones que se tomen alcanzarían a los gremios La Fraternidad (maquinistas de trenes) y a la Unión Tranviarios Automotor (UTA, colectivos), que estaban alcanzados por la conciliación. Y a quienes el miércoles, en la previa al paro, el Ministerio de Capital Humano intimó a abstenerse de adherir a la huelga.
Desde la cartera que conduce Sandra Pettovello advirtieron entonces que una eventual participación implicaría una “violación a las normas legales que rigen la conciliación laboral obligatoria”.
“La adopción de cualquier medida de fuerza configuraría un incumplimiento de la conciliación laboral obligatoria oportunamente dispuesta y actualmente en vigencia”, advirtieron en un breve comunicado.
Convencidos de que hay que ir en esa dirección, es que desde la Secretaría de Trabajo, que depende de esa cartera, realizan las constataciones junto al área de Transporte.

En el Gobierno distinguen entre la figura de Omar Maturano de La Fraternidad y la de Roberto Fernández, de la UTA. Mientras que creen que el primero estaba “decidido a ir desde el comienzo” al paro y no ahorran en críticas, apuntan que Fernández “tenía voluntad de no sumarse, pero fue muy presionado para hacerlo”.
En el corazón del gobierno libertario se muestran convencidos de que la adhesión de estos sindicatos fue crucial para lograr una imagen de alto impacto del paro.
“Tienen que parar el transporte, porque sino no hay adhesión. Evidenciarían que no tienen poder de convocatoria”, dijo una de las fuentes consultadas por este diario en la antesala del paro. Y lo ratificaban hoy.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, consideró este jueves: “Es bastante perverso, porque en definitiva, si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de ir a trabajar, no podés hacerlo”.
Adorni agregó: “no hay nada más extorsivo y no hay nada más en contra de la libertad y de la democracia que lo que están haciendo los sindicalistas”, afirmó.






