Fuerte apoyo político de Bush a De la Rúa
Elogió los esfuerzos de su colega argentino por superar la crisis económica
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WASHINGTON.- George W. Bush tiene fama de ser un presidente que sólo presta atención a las grandes líneas. Pero al recibir a Fernando de la Rúa en el Salón Oval de la Casa Blanca demostró que conocía bien los detalles de la situación económica argentina y, casi sin demora, estuvo dispuesto a darle a su invitado un fuerte respaldo político.
Antes de que empezara la primera reunión entre los dos presidentes, Bush abrió las puertas del despacho para los medios y mirando a De la Rúa le dijo: "Aprecio mucho el duro esfuerzo que está haciendo para superar las dificultades económicas que ha encontrado. Usted está haciendo un gran esfuerzo por recuperarse y sé que ha sido difícil, pero usted es un líder muy fuerte".
De la Rúa, que enfrenta tanto una crisis económica como de liderazgo frente al papel que ocupa el ministro de Economía, Domingo Cavallo, tiene que haber apreciado el gesto, y respondió: "Es cierto que la Argentina tiene dificultades económicas y las estoy afrontando con mucha decisión y coraje".
Ante la consulta de un periodista argentino que le preguntó si los Estados Unidos están dispuestos a apoyar al gobierno de De la Rúa, el presidente republicano que lleva tres meses en la Casa Blanca aludió a Cavallo, aunque sin mencionarlo.
"El Departamento del Tesoro está trabajando de manera muy cercana con su contraparte del gobierno argentino. Nosotros queremos que a nuestro amigo le vaya bien económicamente. Estamos trabajando de manera cercana con el nuevo ministro de Finanzas, seguimos lo que está haciendo, y creemos que el país está avanzando", afirmó.
De la Rúa llegó a la Casa Blanca con el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, el embajador Guillermo González y el número dos del Ministerio de Economía, Daniel Marx, que no tuvo necesidad de intervenir durante la reunión, que se extendió bastante más de lo previsto (en lugar de los 40 minutos pautados ocupó, junto con el encuentro con la prensa, más de una hora del presidente Bush).
Marx se había reunido poco antes con Lawrence Lindsey, el principal asesor del presidente norteamericano en materia económica, y quien será el encargado de los temas internacionales dentro del Tesoro, el economista John Taylor.
Los dos funcionarios -según confió a La Nación una fuente norteamericana- serían los encargados de preparar a Bush con los últimos datos sobre la Argentina.
Promesas de flexibilidad
"Conozco lo que los líderes del país quieren hacer con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por supuesto que la solución de corto plazo es el plan que ahora existe y la cuestión de si el FMI mostrará cierta flexibilidad hacia el Gobierno, mientras que el Gobierno avanza con las reformas", dijo Bush.
De sus palabras se desprende que estaba al tanto de la negociación en marcha para reacomodar las metas fiscales que habían sido acordadas con el FMI en el programa por el cual la Argentina obtuvo un "blindaje" financiero por casi 14 mil millones de dólares.
El Gobierno necesita un "waiver" (perdón) porque no pudo cumplir con las metas del primer trimestre, y el respaldo de los Estados Unidos en un momento delicado tiene un peso muy importante en el directorio del organismo internacional.
A su manera, De la Rúa le devolvió el gesto: "Le agradezco las palabras de apoyo, pero por favor que nadie vaya a pensar que le venimos a pedir plata al presidente Bush", puntualizó.
En ese instante, el presidente de los Estados Unidos sonrió y acotó: "Eso está bien". De la Rúa agregó que las necesidades financieras de la Argentina ya están cubiertas por lo que resta del año.
Los principales funcionarios de la administración Bush en materia económica son grandes críticos de los programas de ayuda financiera como los que recibió la Argentina del FMI, y muy poco partidarios de conceder fondos de carácter bilateral vía el Tesoro de los Estados Unidos.
Después de reunirse con Domingo Cavallo, el secretario del Tesoro, Paul O´ Neill, dijo que nada le había impresionado tan bien como la decisión del ministro de no pedirle dinero.
Día complicado
De la Rúa sabía que pisaba sobre terreno seguro al repetir las mismas palabras y obtuvo de Bush el máximo respaldo al cual podía aspirar en un día complicado por los rumores que corrieron sobre una supuesta renuncia de Cavallo.
Los presidentes, que según fuentes de ambos países se sintieron muy cómodos en su primer encuentro, repasaron también temas de la agenda bilateral y de la Cumbre de las Américas de la que van a participar ambos a partir de hoy en Quebec, pero nada tuvo más peso para De la Rúa que la cuestión económica.
"Tendrá impacto en los mercados", predijo eufórico ante su comitiva.
Sin entrar en detalles sobre los cambios en la ley de convertibilidad, De la Rúa presentó a Bush un panorama sobre la situación argentina y se permitió incluso una mención elíptica a las peleas internas en su gabinete cuando dijo que tiene en el canciller Rodríguez Giavarini y en Cavallo a dos ministros de carácter muy fuerte.
Del lado norteamericano participaron de la reunión el secretario de Estado, Colin Powell; el principal negociador comercial de los Estados Unidos, Robert Zoellick; el encargado de América latina en el Consejo Nacional de Seguridad, John Maisto; el embajador en la Argentina, Jim Walsh, y Taylor, como consultor del Tesoro.
Conocimiento
Un funcionario norteamericano contó a La Nación que Bush mostró tal conocimiento de la situación argentina que habló sobre el impuesto a las transacciones financieras, y le preguntó a De la Rúa por la relación con Brasil, que es para la Argentina el principal socio del Mercosur; y para los Estados Unidos, la fuerza que debe doblegar para avanzar con la Asociación de Libre Comercio de la Américas (ALCA).
Aunque el mismo día se había publicado una declaración de Fernando Henrique Cardoso, en la que el presidente del Brasil parecía sugerir que no está claro si en la Argentina toma las decisiones De la Rúa o Cavallo, el Presidente defendió el Mercosur de manera contundente delante de Bush.
En el Salón Oval, el anfitrión de De la Rúa lo hizo sentir como el gran protagonista. Hasta le preguntó en broma si le podía pasar la receta para conseguir "superpoderes", porque dijo que querría aplicarla en Washington.
Por María O´Donnell
Corresponsal en EE.UU.
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