
Hielos: existe un trato secreto entre Menem y Frei
Analizaron la posibilidad de dilatar una decisión luego de que el presidente chileno sugirió que un resultado adverso para su país fortalecería a sectores liderados por Pinochet.
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Cuando el 10 de diciembre último se reunieron en Santiago, Menem y su colega chileno Eduardo Frei definieron una estrategia común para manejar el diferendo por los Hielos Continentales .
Así lo informó a La Nación una alta fuente del oficialismo, la cual reveló detalles del encuentro que mantuvieron los mandatarios.
Ese 10 de diciembre, Frei le hizo saber al presidente argentino las dificultades en que su gobierno quedaría inmerso si la cuestión de los hielos deparara una resolución contraria a los intereses chilenos.
Concretamente, según la fuente, Frei sugirió que un resultado adverso produciría en Chile el fortalecimiento de una corriente de opinión que lidera el ex presidente de facto Augusto Pinochet y que no está dispuesta a ceder terreno en cuestiones fronterizas.
A partir de ese momento, Menem advirtió que la decisión sobre los hielos continentales, aunque beneficie a la Argentina, podría transformarse en un arma que ponga en peligro la democracia chilena.
Sustancialmente, Frei sugirió que un resultado adverso para su país representaría el resurgimiento del "pinochetismo".
En diciembre último hubo dictamen de un plenario de comisiónes de la Cámara baja argentina. Un par de días después, Menem se reunió con los legisladores del oficialismo, que incluyen a varios díscolos renuentes a aceptar el acuerdo, y abrió, por primera vez, la puerta del arbitraje.
La declaración sorprendió a los propios legisladores del oficialismo que, en realidad, esperaban una admonición presidencial. Lo que los diputados deconocían era el pedido de Frei.
El Gobierno no quiere que los hielos se transforme en una bandera que pueda agitar la oposición en una año electoral como es éste.
Oficialmente, sin embargo, la decisión del gobierno argentino quedó explicitada ayer, luego del encuentro que mantuvieron el Presidente, el canciller Di Tella y varios legisladores. Esa postura es confiar en que el Congreso ratifique el proyecto. Se puso una fecha tope: la última sesión de febrero o la primera de marzo.
Si la ratificación fracasara, el Gobierno argentino comenzaría el camino previsto por el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1984. Primero la conciliación y luego el arbitraje.
Las dos partes de ese camino implica tiempo, un bien muy preciado por el PJ y por el propio Frei, que también deberá afrontar elecciones legislativas el próximo diciembre.
Menem y Frei, de ese modo, lograrían que un tema tan espinoso pueda ser definido en un clima más mesurado.
La conciliación con Chile sería en marzo
Menem no quiere que la polémica sea usada en la campaña electoral. Chile se resiste a poner un Tribunal especial.
El Gobierno fijó ayer una fecha tope para intentar aprobar en Diputados el controvertido acuerdo de hielos continentales que el presidente Carlos Menem firmó con Chile. Si en la primer semana de marzo no existe un cambio en la ciudadanía a favor del tratado internacional y el tema se estanca en la Cámara baja la Cancillería argentina motorizará de inmediato una "conciliación" con el país trasandino para definir el diferendo limitrofe por medio de un Tribunal especial y así despejar de la campaña electoral una fuerte polémica que podría ser utilizada por la oposición.
La decisión de insistir con el acuerdo de hielos en el Parlamento -previa campaña de difusión masiva- quedó definida ayer en una reunión que el presidente Menem mantuvo en la Casa Rosada con el canciller Guido Di Tella; el vice canciller, Andrés Cisneros; el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez; el diputados Erman Gonzalez; el ministro del Interior, Carlos Corach; y el de Economía, Roque Fernández.
Un último intento
Al termino del encuentro, Di Tella expresó que "el oficialismo aguardará a que en febrero próximo la Cámara de Diputados trate el acuerdo de hielos continentales firmado con Chile en 1991 y así resolver este tema definitivamente. Porque confiamos en nuestros legisladores".
Los diputados del PJ bajarían al recinto a intentar aprobar el acuerdo internacional que fija una línea poligonal en los hielos continentales siempre y cuando existe una amplia campaña de difusión en la ciudadanía y el tema es acogido favorablemente por la gente.
En este sentido, Menem encomendó ayer a la Secretaría de Medios de la Presidencia a poner en marcha esta campaña de esclarecimiento del acuerdo, como se informa por separado.
El oficialismo intentó en diciembre último aprobar en el recinto el controvertido acuerdo con Chile pero le fue imposible. El PJsolamente logró aprobar al final del año en una confusa reunión de las Comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa un dictamen apoyando el tratado.
Estrategia suplente
Pero a la vez, Menem expresó ayer ante sus funcionarios que de no existir una impresión favorable de la ciudadanía y un rechazo del Parlamento a fin de ferbrero, automáticamente la primer semana de marzo se activará desde Cancillería una "conciliación" con Chile.
Según manifestó ayer a La Nación el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores, Erman Gonzalez "la conciliación no tiene nada que ver con una mediación internacional ni mucho menos con un arbitraje".
La medida de conciliación para definir diferendos limítrofes está contemplada en el Tratado de Paz y Amistad suscripto con Chile en el año 1984. Esta iniciativa impulsa la conformación de un Tribunal o Comisión especial integrada por tres representantes. Dos de ellos pertenecerían a Chile y Argentina, y el tercero debería ser un representante de un país que se eligiría en común acuerdo. Pero de no llegar a existir coincidencia sobre el nombre del tercer hombre, es el Vaticano quien debe decidir sobre esa figura.
Una vez conformado, el Tribunal de conciliación tiene un plazo mínimo de seis meses y un máximo ilimitado de tiempo para arribar a una propuesta conciliadora. El resultado definido por ese Tribunal no debe ser acatado por Chile o Argentina obligatoriamente.
El fantasma del arbitraje
Se estima que uno de los consejos emitidos por ese Tribunal podría ser la disposición de un arbitraje o la demarcación de otra poligobal distinta a la que actualmente fija el tratado Menem-Aylwin.
Actualmente, el acuerdo internacional le otorga a Chile 1.057 kilometros cuadrados del Parque Nacional Los GFlaciares, y la Argentina se queda con 1.278 kilometros cuadrados.
En caso de llegar a ponerse en marcha un arbitraje, el resultado del mismo debe ser actado con obligatoriedad por ambos países. Esto fue lo que ocurrió en 1994 con el fallo a favor de Argentina que dio el arbitraje internacional por la Laguna del Desierto.
En el Gobierno se busca manejar con mucha cautela la definición de una conciliación. Es que el canciller chileno, Miguel Insulza ya se manifestó en contra de una medida de esta naturaleza.
El Gobierno de Eduardo Frei teme que la conciliación derive en un arbitraje y en este sentido los chilenos no tienen un buen recuerdo de esa medida de solución de límites.
Campaña de difusión
El vicecanciller Andrés Cisneros dijo que la campaña gráfica, radial y televisiva de difusión por los hielos continentales que comenzará en los próximos días, tratará que "la sociedad argentina comprenda que existe un litigio limítrofe, el último que queda con Chile, y que queremos resolverlo de manera racional y responsable".
Cisneros sustuvo que "las vías civilizadas para la resolución de este tipo de conflictos son las del acuerdo de partes o el arbitraje" y señaló que el Gobierno se ha inclinado por el acuerdo, "porque consideramos que el arbitraje, por valiosos que sean los títulos que nosotros tenemos, siempre implica riesgos y no puede asegurarse a priori el resultado. Además, con un amigo, uno prefiere el acuerdo a un juicio". Aseguró que la campaña que encarará la Secretaría de Prensa y Difusión, a cuyo cargo correrán los gastos que la Cancillería no cuantificó, explicará que la alianza con Chile y la resolución responsable y pacífica de los conflictos está en la línea histórica de los grandes partidos democráticos de la Argentina y de Chile.
El gobierno chileno aguarda la aprobación en el Congreso
Optimismo: el canciller chileno José Miguel Insulza destacó "la buena volunta de lo legisladores locales" y descartó una mediación por los hielos continentales
SANTIAGO, Chile. El gobierno chileno aún confía en que dentro de los próximos meses el tratado por Hielos Continentales y su protocolo adicional sean aprobados por el Congreso chileno y también por su congénere argentino.
El canciller José Miguel Insulza, que desvirtuó una mediación por la disputa de los casi 2.400 kilómetros cuadrados de Campos de Hielos del Sur, destacó la buena disposición que tendrían los legisladores locales, pese a las demoras en pronunciarse. Pero el canciller descartó una mediación al afirmar que "no está considerada en el tratado de Paz y Amistad de 1984".
El general Ernesto Videla, ex canciller y quien encabeza la delegación chilena ante la mediación papal por el litigio por el Beagle, refutó, sin embargo, a Insulza.
"El tratado no excluye ningún sistema de solución de controversias y establece un procedimiento obligatorio de conciliación y arbitraje para el supuesto de que las partes no convengan en otro medio", aseveró Videla.
Videla, quien ahora está en retiro , participó en todo el proceso que desde 1978 se desarrolló hasta concluir con el tratado de Paz y Amistad. Es, por lo tanto, alguien que conoce la materia.
Insulza dijo ayer que era estimulante para él como canciller observar el interés de los legisladores, que incluso han viajado en diversas oportunidades a la zona en litigio, invitados por la Armada.
Las dilaciones y dificultades experimentadas por el tratado suscrito en 1991 en la Cámara de diputados argentina ha repercutido aquí, difiriendo también un pronunciamiento legislativo.
La comisión de relaciones exteriores del Senado chileno se debió pronunciar a fines de diciembre, pero una votación fue diferida y, de no considerarse en las próximas dos semanas, quedará para marzo.
El nuevo exámen tendría que superar vallas más altas y difíciles de transitar por el comienzo de la campaña electoral para las elecciones de diciembre, que renovarán la totalidad de la Cámara baja y una parte del Senado, y existe la preocupación en el oficialismo de que el conflicto limítrofe sea uno de los temas a ventilar por la oposición de la derecha chilena.
Un tema para no tocar
En campaña: el presidente Menem intentará que el tema hielos continentales no sea usado por la oposición en la campaña electoral.
"El presidente (Carlos) Menem no quiere que se hable una sola palabra de los hielos continentales en la campaña electoral". La definición en boca de un alto funcionario del Gobierno expresadas ayer a La Nación refleja perfectamente la estrategia que usará el Poder Ejecutivo al momento de destrabar el controvertido acuerdo internacional firmado con Chile.
Como una muestra de buena voluntad hacia el país trasandino, Menem buscará en febrero próximo que el Congreso haga un último intento por aprobar el tratado que fija una línea poligonal divisoria en la zona de los hielos continentales.
Pero ni bien comiencen a correr los primeros días de marzo, el Ejecutivo le pedirá a la Cancillería que promueva una conciliación con el país vecino.
De esta manera, el Presidente intentará despejar del ruedo electoral un tema tan espinoso como el de los hielos que sin dudas será utilizado por el radicalismo y el Frepaso en la camapaña de elecciones legislativas.
"No podemos dejar que el tema de los hielos se convierta en una polémica de política interna . Es que dentro de poco la CGTva a cargar contra el tratado de hielos por los problemas de la flexibilización laboral", agregó ayer el funcionario de Gobierno.
Con la puesta en marcha de un Tribunal de conciliación, el Gobierno quiere generar un ámbito de discución técnica del tratado limítrofe ajeno a los enfrentamientos partidarios.
La letra del Tratado de Paz y Amistad firmado con Chile en 1984 sostiene que el Tribunal de conciliación tendría seis meses como mínimo para tratar el tema hielos continentales.El tiempo justo como para que se llegue con tranquilidad a las elecciones legislativas convocadas para octubre.
El canciller Guido Di tella ayer se encargó en aclarar que el Gobierno insistirá con la aporbación del Tratado en el Parlamento. Pero en la reunión que Menem tuvo con sus funcionarios por la mañana se advirtió sobre la necesidad de que si el bloque oficial fracasa en su compleja gestión de aprobar el acuerdo, "inmediatamente" se saque de la agenda de los diarios el tema hielos continantales.
Para Kirchner no hay segurida jurídica
Castigo: según el gobernador patagónico la anulación de una zona franca en Santa Cruz es una sanción del gobierno Central por su postura anti-acuerdista
El gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, vinculó nuevamente ayer el decreto de anulación de una zona franca en esa provincia con su oposición al Acuerdo Menem-Aylwin por los hielos continentales.
"Quieren dar ejemplos claros y concretos para que seamos una sociedad temerosa, disciplinada por el terror", dijo el mandatario provincial, al calificar estos procedimientos como "propios de la edad media". Señaló empero, que se seguirá defendiendo con racionalidad y con responsabilidad la posición que creemos justa y razonable".
Kirchner dijo por radio Mitre que "pareciera que hay que sancionar al que piensa en forma diferente, como una forma de tratar de creer que así se conduce el Estado".
Denunció presiones indirectas y dijo que la medida de anular un decreto que creaba la zona franca en Río Gallegos y en Caleta Olivia pudo haber surgido de la jefatura del gabinete del ministro del Interior. Comparó el hecho con la amenaza de juicio político al juez Julio García Martínez, quien dictaminó la inconstitucionalidad de los decretos de flexibilización laboral, al tiempo que sostuvo que el decreto sobre la zona franca "deja la seguridad jurídica por el piso", y recordó que fue firmado después de presiones "que habíamos sufridos por el tema de los hielos contientales".
Dos respuestas
Estas declaraciones del mandatario santacruceño fueron respondidas por el ministro de Economía, Roque Fernández, y por el vicecanciller, Andrés Cisneros.
Aquél aclaró en la reunión que se celebró ayer en el despacho presidencial, que no se elimina la zona franca sino una zona minorista, de dutty free. Destacó que se mantiene el cupo federal para que los residentes de Caleta Olivia y de Río Gallegos sigan adquiriendo determinados productos a precios especiales.
Por su parte, Cisneros dijo que el problema entre el gobernador y el Ministerio de Economía no debe ser usado para confundir a la gente."Deberíamos cuidarnos mucho de mezclar esta cuestión o de usar el entusiasmo patriótico de la gente para temas de política interna.Los hielos son una cuestión de límites y están involucrados aspectos de la integridad territorial y de las alianzas regionales. Es un tema serio de política de Estado".
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