Investigan depósitos sospechosos de Báez por US$ 7,5 millones

Un ex responsable de antilavado del Banco Nación evitó reportar operaciones millonarias del empresario, pero el Banco Central las detectó e informó a la UIF; el hecho fue incorporado a la causa que lleva Casanello
Hugo Alconada Mon
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19 de agosto de 2013  

El máximo responsable de la prevención del lavado del Banco Nación hasta principios de 2012 es investigado por la Unidad de Información Financiera (UIF) y el Banco Central (BCRA) por no haber reportado un sospechoso depósito por US$ 7,5 millones que efectuó el empresario Lázaro Báez en Santa Cruz, según surge de documentos confidenciales cuya copia obtuvo LA NACION y confirmaron tres fuentes de distintas reparticiones públicas.

Las sospechas se centran en el ex miembro del directorio del Banco Nación Jorge Omar Maldonado Santechia, quien presidió durante años el Comité de Auditoría de la mayor entidad bancaria del país, pero cuyo nombre ahora también figura en el expediente sobre Báez que instruye el juez federal Sebastián Casanello.

A cargo de supervisar toda el área antilavado del Banco, Maldonado quedó en la mira luego de que la sucursal en Comodoro Rivadavia del Banco Nación abrió cinco plazos fijos por un total de US$ 7,5 millones a nombre de la petrolera Epsur y de Austral Construcciones, dos empresas controladas por Báez.

La primera reacción de los oficiales de cumplimiento antilavado de la entidad resultó la correcta. Le pidieron al ex socio del ex presidente Néstor Kirchner que justificara el origen de esos fondos, que se repartieron en cuatro plazos fijos a nombre de Epsur y el restante bajo la titularidad de la constructora Austral.

"La respuesta que dio fue que el dinero correspondía al flujo normal de los negocios y que los plazos fijos eran también propios de la operatoria comercial, lo cual no resultó satisfactorio", detalló una fuente oficial al tanto de lo ocurrido.

Los problemas dentro del Banco Nación comenzaron a partir de ese momento. Por algún motivo, las sospechas sobre ese millonario depósito subieron el escalafón y llegaron hasta Buenos Aires, pero la entidad decidió no enviarle un reporte de operación sospechosa (ROS) a la unidad antilavado (UIF) para que investigara si correspondía remitir los antecedentes a la Justicia.

Tan llamativa resultó la operación, de todos modos, que las alarmas se dispararon durante un control de rutina del Banco Central como máximo ente supervisor de las entidades financieras en el país. Así, fue el BCRA el que reportó la operación a la UIF, el año pasado, así como la inacción del área bajo el control de Maldonado.

"Se trataba de una operación sospechosa y el Nación no reportó nada. Por eso se lo incluyó [a Maldonado] en el ROS, lo cual no es habitual", explicó una segunda fuente oficial al tanto de lo ocurrido.

LA NACION intentó comunicarse con Maldonado, pero se mantuvo en silencio. Pero con más de 35 años en el sector bancario, un colega que trabajó con él defendió su labor. "Ser el máximo responsable del área antilavado de un banco como el Nación, que es gigantesco, con más de cuatro millones de operaciones por día, es como hacer de arquero. Si parás 20 pelotas, era tu trabajo; pero si te meten uno solo, todo el mundo lo quiere matar", graficó.

Información confidencial

En el caso de Báez, la UIF acumulaba ya varios reportes sobre él y sus empresas vinculadas. Entre otros, uno llegado desde Liechtenstein, de 2006, y otro, el 917/2005, por las constructoras Kank y Costilla SA y Gotti Hermanos SA, mientras que Epsur y Austral Construcciones contaban con otro ROS de 2010, que se registró como el 2418.

Sin embargo, la UIF sólo giró a la Justicia los ROS sobre Báez y su grupo empresario después de que estalló el escándalo con la irrupción televisiva de Leonardo Fariña y Federico Elaskar, y las supuestas operaciones de lavado a través de Panamá y Suiza.

Con esos ROS incorporados al expediente, el juez Casanello requirió a su vez al Banco Central que recolectara toda la información bancaria y financiera de todos los mencionados en esos reportes de operaciones sospechosas.

Así, el BCRA emitió al menos cuatro comunicaciones "D" confidenciales, cuyas copias obtuvo LA NACION. El 30 de abril envió a todas las entidades financieras la 19.026 centrada en Fariña, Elaskar, SGI, Helvetic Services Group y distintas sociedades.

Siete días después emitió la segunda comunicación, la 19.055. Se centró en Báez, Austral Construcciones, Epsur y una empleada de esa empresa, Ana Laura Moraleda, mientras que el 9 de mayo pasado, emitió la 19.059 sobre otros investigados, incluidos Daniel Pérez Gadín y Fabián Rossi, y 21 sociedades comerciales.

El 15 de mayo, en tanto, emitió la cuarta y última comunicación a la que accedió LA NACION, la 19.084. Allí incluyó a Martín Báez, hijo de Lázaro; al presidente de Epsur y otra firma del grupo, Misahar, Norberto Andrés Lembo, y a Jorge Omar Maldonado.

En las cuatro comunicaciones, el BCRA pidió "reserva y abstención de revelar las actuaciones", y encuadró el pedido en otra circular, la "A" 5218, que actualiza los parámetros para la "prevención del lavado de activos, financiamiento del terrorismo y otras actividades ilícitas" en las entidades financieras. Y en las tres notas, también, requirió que los datos pedidos se enviaran a su "Gerencia de Análisis de Operaciones Especiales".

Antes y después de esas comunicaciones, sin embargo, el Banco Nación mantuvo y profundizó su relación crediticia con Austral Construcciones. Hasta que, a principios de este mes, y a pesar de la cláusula que la ponía en riesgo, mejoró las condiciones del fideicomiso por $ 350 millones que había negociado Fariña.

De los depósitos a las sospechas

La operación de Lázaro Báez que llamó la atención del Banco Central
Fuente: Archivo
  • Banco Nación

    Las oficinas de la entidad en la ciudad de Comodoro Rivadavia
  • Confidencial

    En la comunicación interna 19.084, del 15 de mayo de este año, el Banco Central requiere información sobre "operaciones activas y/o pasivas" a las entidades financieras

    Lembo, Báez y Maldonado

    Menciona en el comunicado tres nombres, Andrés Lembo, Martín Antonio Báez y Jorge Omar Maldonado, el ex jefe de antilavado del Banco Nación que evitó reportar las operaciones

    Operaciones especiales

    El Banco Central insiste en el carácter confidencial de la información requerida e instruye que la información solicitada sea entregada a la Gerencia de Análisis de Operaciones Especiales
  • Las alarmas del Banco Central

  • El depósito

    Báez hizo en una sucursal de Comodoro Rivadavia del Banco Nación cinco depósitos por US$ 7,5 millones
  • Plazos fijos

    El dinero fue a cinco plazos fijos, cuatro a favor de Epsur y uno de Austral, de Báez
  • Sin reportes

    Pese al monto, las operaciones no fueron reportadas como sospechosas por el área de antilavado del Nación; sin embargo, hicieron saltar las alarmas del Banco Central (BCRA) durante un control de rutina
  • Reporte de sospechas

    El BCRA envió luego un reporte de operación sospechosa a la UIF, para que inicie una investigación
  • A la Justicia

    Se incorpora a la causa contra Báez por presunto lavado, que lleva el juez Casanello
  • Del editor: qué significa.

    El silencio llamativo respecto de las millonarias operaciones de Báez parece llenar un casillero más en el tablero de complicidades en torno al empresario.

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