
Investigan hasta dónde llegaban las complicidades en el Banco Central para las maniobras millonarias con el dólar blue
Más alla de las confesiones grabadas por los financistas Piccirillo y Hauque, en la Justicia analizan computadoras de funcionarios y sus teléfonos
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La feria judicial se sacudió la modorra del verano con la difusión de audios explosivos donde los financistas Elías Piccirillo, exmarido de Jessica Cirio, y Francisco Hauque, confesaban que durante el cepo realizaron maniobras ilegales con el dólar en el mercado blue.
La Justicia investiga ahora si hay más implicados y hasta dónde llega la complicidad de estos empresarios con los funcionarios del Banco Central del gobierno de Alberto Fernández.
Por lo pronto, en la causa que tienen en sus manos el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi hay cinco funcionarios del Banco Central imputados, cuyos teléfonos y computadoras están siendo abiertas por los especialistas.
Los funcionarios del Banco Central bajo investigación son Diego Volcic, inspector jefe de Supervisión de Entidades no Financieras; Analía Jaime y Romina García, inspectoras generales de ese sector; Fabián Violante, gerente de Entidades Financieras, y María Fernández, inspectora jefa de Supervisión de Entidades no Financieras.
Todos fueron allanados y sus dispositivos fueron secuestrados. Algunos de sus nombres aparecen mencionados en las conversaciones grabadas entre Piccirillo y Hauque, donde el último amenaza con contar la maniobra públicamente si el primero se niega a pagarle una deuda de US$6 millones de dólares.
De las conversaciones se desprende que las maniobras con el dólar blue contaba con la complicidad de autoridades del Gobierno.
Los investigados están actualmente en funciones y ahora el Banco Central abrió una investigación interna para determinar si violaron el Código de Ética.
La Justicia quiere saber qué función cumplían estos funcionarios implicados, si fiscalizaron las cuevas de Piccirillo y qué hicieron en esos casos.
Justamente, Romina García, una de las investigadas, habla con Piccirillo en una conversación grabada por el empresario, que es parte del expediente.
En ese audio, difundido por LA NACION, García alude a que “había gente de arriba entongada”.
Esa conversación, del 1 de febrero de 2025, fue grabada por el propio Piccirillo, que buscaba que la funcionaria del Banco Central denunciara por extorsión a Francisco Hauque, un exallegado a quien le quedó debiendo 6 millones de dólares.

En uno de los audios grabados, Piccirillo repasa con Hauque cómo fue la maniobra: “Pusiste seis y te llevaste tres arriba de ganancia, que ya te llevaste. Sí. Y te faltan seis arriba de ganancia. Sí. Entonces pusiste seis, te llevaste seis, más tres. Faltan seis. ¿Verdad?”. Y Hauque contesta: “De acuerdo”. Siempre hablan de millones de dólares con la misma liviandad como si contaran caramelos.
Hauque buscaba recuperar ese dinero, pero Piccirillo le decía que no lo tenía. Piccirillo lo grabó en otra conversación de 49 minutos y medio, donde Hauque le pedía la plata y amenazaba con denunciar a todos ante el presidente Javier Milei, con quien se jactaba de tener contactos. En la Casa Rosada desmintieron que existiera algún tipo de vínculo. En esa misma charla, Hauque le dice que Piccirillo, que no se esperance, que Sergio Massa no lo va a “ayudar”.
En la conversación, grabada por Piccirillo para decir que Hauque lo estaba extorsionando, ambos terminan admitiendo que estaban haciendo maniobras ilegales con el dólar blue y que lo hacían en connivencia con funcionarios del Banco Central.
Sin embargo, en los tribunales analizan que esa conversación no alcanza para avanzar contra Piccirillo y Hauque, pues lo que se trata de establecer es el mecanismo que usaban para hacerse de los dólares al precio oficial.
Una hipótesis es que se valían de mutuos entre privados para acceder a los dólares del mercado oficial. La fiesta del blue era más amplia.
En el audio difundido por LA NACION se mencionan a media docena de personas allegadas a Piccirillo y Hauque que supuestamente se beneficiaron de estas maniobras.
Algunos de ellos, dicen los financistas, invirtieron el dinero en autos de lujo, relojes Rolex o una casa en Pinamar.
En la conversación, Hauque le dice a Piccirillo que debería llamarlos y pedirle 500.000 dólares a cada uno para que el financista no los denuncie. Piccirillo dice que no puede hacer eso.
Hauque era un financista allegado a Piccirillo, a quien el exmarido de Jessica Cirio le armó una causa al plantarle un arma y un kilo cocaína, para que dejara de reclamarle los 6 millones de dólares que adeudaba.
Quien se encargó del armado de esa causa falsa fue un policía, Carlos Sebastián Smith, que trabajaba para Piccirillo, y que para mejorar su situación en este caso declaró como “arrepentido”.

Además, Smith aportó siete conversaciones y el borrador de una denuncia que Piccirillo le pidió que realice contra Hauque para involucrarlo en un caso de extorsión contra los funcionarios del Banco Central.
La Justicia sospecha que los funcionarios ayudaban a Piccirillo a enriquecerse con el “rulo” del dólar blue durante el gobierno de Alberto Fernández.

En un pendrive aportado por Smith aparece esa charla en la que Piccirillo habla con Romina García, del Banco Central, y en todo momento trata de que denuncie a Hauque por extorsión. La mujer le responde que las llamadas que eran anónimas y que, en todo caso, ya habían denunciado el asunto y nadie había hecho nada.
“Pero nosotros en ese momento denunciamos todo en el banco; en ese momento todos los de arriba lo sabían, todas las cosas que recibíamos en los teléfonos y no hicieron nada; nada hicieron. ¿Entendés? Dijeron no, estas son todas, qué sé yo, había gente arriba toda entongada, ¿entendés? Porque si nosotros recibíamos eso, se lo mostrábamos y no hacían nada“, dice García en el audio.
Esa fue la frase que disparó los procedimientos de diciembre pasado donde se secuestraron sus celulares y las sospechas sobre los funcionarios. Ahora, los investigadores quieren corroborar la existencia de esa conversación.
Por lo pronto, el celular de García, un iPhone de los más recientes, no pudo ser abierto aún por las autoridades, dado que su propietaria no aportó la clave.
Mientras avanza este expediente, en tribunales tramita silencioso un segundo caso que puede estar relacionado con el primero: es una causa que desde 2023 tiene en sus manos la jueza María Servini.
A fines de diciembre pasado, Casanello, Servini y la jueza María Eugenia Capuchetti realizaron allanamientos simultáneos, en algunos casos en los mismos lugares, relacionados con estas maniobras con el dólar blue.
Ahora resta determinar si se trata de hechos diferentes o es el mismo delito, con los mismos imputados. Para establecerlo, es que la jueza Servini le pidió a Casanello certificar su causa.




